Marvin Barquero. 16 abril
Los pueblos, el bosque, la playa, la montaña, los 'tour' y los empresarios estarían listos, pero el sector teme por una reacción muy lenta de los turistas para volver a viajar. Aquí Pacayitas de Turrialba. Foto: Mayela López
Los pueblos, el bosque, la playa, la montaña, los 'tour' y los empresarios estarían listos, pero el sector teme por una reacción muy lenta de los turistas para volver a viajar. Aquí Pacayitas de Turrialba. Foto: Mayela López

El sector privado turístico se prepara en cuatro ejes de cara a una muy lenta recuperación de sus actividades, mientras que el Instituto Costarricense de Turismo (ICT) lanzó un esquema de trabajo con ocho ejes.

Dentro de esos planes se incluye una propuesta al Gobierno para obtener un crédito sindicado por $500 millones, con un organismo financiero internacional, mediante el cual un banco local daría préstamos en condiciones blandas a las empresas del sector.

Además, la creación de modelos económico-financieros para relanzar empresas, nuevas normas de salud atender al turista y sistemas de capacitación en línea para afrontar la nueva realidad del mercado.

Las definición de las propuestas de reactivación se acelera mientras el ICT publicó, este miércoles 15 de abril, que las llegadas internacionales, vía aérea, a Costa Rica, cayeron 54%, en marzo pasado respecto al mismo mes del 2019.

La institución pública señaló que esta caída histórica en el número de visitantes es un reflejo del impacto de la emergencia por el coronavirus en el sector turismo.

En cuanto a la preparación del sector privado, las acciones se alistan condicionadas, desde luego, a que las autoridades del Gobierno flexibilicen medidas, como la restricción vehicular y la cantidad de personas en lugares de reunión, explicó el presidente de la Cámara Nacional de Turismo (Canatur), Rubén Acón.

Otra cosa que hará muy lenta la reactivación de la actividad, añadió, es la apertura de los aeropuertos, el reinicio de las aerolíneas y la recuperación en la confianza de los viajeros.

Javier Pacheco, presidente de la Cámara Costarricense de Hoteles (CCH), aseguró que la reactivación va para largo y se podría llevar entre 18 y 24 meses. “La temporada alta 2020-2021 apenas será media, de acuerdo con las proyecciones”, aseveró.

Áreas de trabajo

El primer grupo de trabajo, puesto en marcha por Canatur, desarrolla nuevas normas, particularmente en el campo de la salud. Se coordina con los aeropuertos, las líneas aéreas y el Instituto de Normas Técnicas de Costa Rica (Inteco).

La idea, explicó Acón, es no partir de cero sino sobre la base de normas que ya Inteco desarrolló y adecuarlas a los nuevos protocolos de atención con los turistas.

El segundo de esos grupos es de la capacitación a empleados y otros, acerca de esas nuevas normas. Ya no será igual la forma de limpiar las microbuses, las habitaciones, las áreas comunes y tampoco será parecida la forma de llevar el equipaje de los turistas, detalló Acón.

Ni qué decir, aseguró, de la manera de manejar los restaurantes.

Ese eje de capacitación se coordina con el Instituto Nacional de Aprendizaje (INA) y universidades, y plantea un gran reto porque se debe realizar mediante cursos virtuales y no presenciales, añadió el jerarca del sector privado turístico.

Otro grupo de trabajo analiza escenarios o modelos económico financieros de cara a un reinicio sin recursos, los cuales se pondrán a disposición de los empresarios.

El cuarto grupo revisa el tema de los fondos para el reinicio y cuenta con apoyo de especialistas de la empresa Consejeros Económicos y Financieros (Cefsa), dijo Acón.

En este grupo de trabajo se afina la propuesta del crédito sindicado. Acón insistió en que deben ser créditos blandos. “No estamos pidiendo nada regalado, son préstamos y todo lo vamos a pagar, aunque deben tener ciertas condiciones. Por ejemplo, no me van a prestar y pedir la cuota el primer mes”, argumentó el dirigente.

En ocho ejes

El ICT, por su parte, desarrollará un plan en cuya propuesta inicial colocó ocho ejes prioritarios, según explicó en un comunicado la ministra de Turismo, María Amalia Revelo.

Los ejes son atracción de líneas aéreas; mercadeo y promoción (local, internacional y nichos específicos como reuniones); producto turístico; empresas de la industria; capacitación y empleo; inversión extranjera y nacional; Polo Turístico Golfo de Papagayo y cruceros, se describió en el informe.

Aseguró que con esos ocho ejes se cubren las tres grandes áreas de trabajo: los turistas (nacionales y extranjeros); el tejido empresarial de la industria turística costarricense; y los profesionales del sector turismo.

“El plan y sus correspondientes acciones estarán listas antes del relajamiento del distanciamiento social y del confinamiento en nuestras casas, y entrará en efecto cuando se abran las fronteras y el turismo vuelva a activarse, paulatinamente, en el país”, aseguró la ministra Revelo.

Acón adelantó, por su lado, que las reuniones entre los sectores público y privado se realizarán la próxima semana y que esperan avanzar rápidamente luego de juntar las propuestas de varios sectores.

Mientras, Pacheco advirtió: “Lo importante para nosotros, como país, es que el sector privado y el público estemos en un mismo canal sobre las decisiones que debemos tomar”.