Política Económica

Pandemia deja al descubierto profundos baches en la ruta del comercio regional

El bloqueo de casi dos semanas en el paso de mercancías por los puestos fronterizos terrestres, debido a la crisis sanitaria por la enfermedad covid-19, dejó en evidencia la alta dependencia del Istmo hacia el comercio por tierra y el poder que ejercen los transportistas

La fila de camiones en Paso Canoas, al mediodía de este 19 de mayo, ya era considerable. Ene se punto, los transportistas se niegan a cumplir los requisitos. Foto: Freddy Parrales
La fila de camiones en Paso Canoas, al mediodía de este 19 de mayo, ya era considerable. Ene se punto, los transportistas se niegan a cumplir los requisitos. Foto: Freddy Parrales
La fila de camiones en Paso Canoas, al mediodía de este 19 de mayo, ya era considerable. Ene se punto, los transportistas se niegan a cumplir los requisitos. Foto: Freddy Parrales
La fila de camiones en Paso Canoas, al mediodía de este 19 de mayo, ya era considerable. Ene se punto, los transportistas se niegan a cumplir los requisitos. Foto: Freddy Parrales Las filas de camiones en Paso Canoas pasaron a formar parte del paisaje desde el entrabamiento del transporte terrestre el pasado 18 de mayo. Foto: Freddy Parrales

La crisis sanitaria por el nuevo coronavirus dejó al descubierto la fragilidad del flujo comercial interno en América Central, una región altamente dependiente del transporte terrestre y que está expuesta a conflictos o intereses políticos que ponen en jaque al sector productivo.

Este es un importante mercado que movió $9.730 millones por concepto de exportaciones entre los países que integran el Istmo, y $10.086 millones por importaciones, según datos al 2018, los más recientes que consolida el sistema de estadísticas de la Secretaría de Integración Económica Centroamericana (Sieca).

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