Marvin Barquero. 18 mayo
La ministra de Comercio Exterior (Comex), Dyalá Jiménez, es la representante de Costa Rica ante el Consejo de Ministros de la Integración Centroamericana (Comieco). Foto: Marvin Caravaca
La ministra de Comercio Exterior (Comex), Dyalá Jiménez, es la representante de Costa Rica ante el Consejo de Ministros de la Integración Centroamericana (Comieco). Foto: Marvin Caravaca

Los ministros centroamericanos encargados de integración regional terminaron sin acuerdo una reunión urgente convocada para revisar las medidas fronterizas que ordenó Costa Rica para evitar el ingreso de choferes de furgones infectados con el nuevo coronavirus.

Los requisitos pretenden reducir la presencia de transportistas centroamericanos de la región, para minimizar la posibilidad de propagación de la covid-19, de acuerdo con el Gobierno de Costa Rica.

La cita virtual entre los miembros del Consejo de Ministros de la Integración Centroamericana concluyó con un distanciamiento de las posiciones entre Costa Rica y el resto de Centroamérica, reconoció la ministra de Comercio Exterior (Comex), Dyalá Jiménez, la tarde de este lunes 18 de mayo.

El resto de la región solicitó a Costa Rica revertir el decreto que limita el ingreso de transportistas, puesto en vigencia este lunes 18 de mayo, y la representación nacional se mantuvo en que es una medida para la protección de la salud y, por tanto, una decisión soberana.

La consecuencia es que la decisión del gobierno de Nicaragua de bloquear el paso de mercancías por el puesto fronterizo de Peñas Blancas, a primera hora de este lunes 18 de mayo, se mantiene vigente. Nicaragua la estableció en represalia por las medidas costarricenses.

Del lado sur, en Paso Canoas, el gobierno panameño no ha cerrado el paso, pero los transportistas se niegan a cumplir los requisitos, por lo cual tampoco han trasiego de mercancías, dijo la jerarca del Comex.

El conflicto mantiene en zozobra al sector privado, que exige una solución, pues unas 1.000 empresas exportan a la región.

El origen del choque es que por medio de un decreto firmado el viernes anterior, las autoridades costarricenses establecieron que quienes traigan mercancías para Costa Rica no entran al país, sino que colocarán el furgón en la zona aduanera primaria, lo desengancharán, y un nuevo conductor lo tomará para internarlo a territorio nacional.

Lo mismo sucede con las exportaciones. El furgón llega a la zona primaria, donde será desenganchado; un nuevo cabezal con su chofer lo tomará para sacarlo del país.

En caso de camiones en tránsito, es decir, que pasan por Costa Rica con rumbo a Panamá o a Nicaragua, el chofer se mantendrá, pero viajará por el territorio nacional en una caravana custodiada por autoridades policiales.

Los transportistas centroamericanos consideran que los requisitos costarricenses son un bloqueo a sus actividades. Por eso, se negaron a cumplirlas desde el domingo y pidieron la acción de los gobiernos.

La noche de este lunes, en una aparición en cadena nacional, el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, responsabilizó al Gobierno de Costa Rica por el cierre de fronteras y lo achacó a las medidas sanitarias adoptadas por el país.

Ortega indicó que 942 medios de transporte hacen filas entre Peñas Blancas y Rivas, tanto vehículos de Costa Rica como del resto de Centroamérica, y un total de 1.010 si se toman en cuenta los camiones que esperan en el Puesto Aduanero Las Tablillas.

“Hacemos un llamado al Gobierno de Costa Rica para que trabajemos lo más rápido posible, partiendo de los acuerdos que se tomaron hoy en la reunión. La representante de Costa Rica, dijo que hasta dentro de siete días se reuniera una comisión para empezar a ver cómo se reglamenta este tema del transporte y se permita la fluidez como se venía haciendo, sin que esto venga a debilitar las medidas de cada país para combatir la pandemia”, manifestó el presidente nicaragüense.