Agencia, Marvin Barquero. 11 agosto
La costarricense Dos Pinos es una de las empresas más perjudicadas con el bloqueo del mercado panameño a los lácteos y carnes de Costa Rica. En la imagen un camión tanque recoge la leche en el las faldas del volcán Turrialba. Foto: John Durán
La costarricense Dos Pinos es una de las empresas más perjudicadas con el bloqueo del mercado panameño a los lácteos y carnes de Costa Rica. En la imagen un camión tanque recoge la leche en el las faldas del volcán Turrialba. Foto: John Durán

La Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (Cciap) y el Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep) se pronunciaron sobre la situación del sector productivo panameño frente a Costa Rica.

Hace unos días se conoció que la empresa Nevada, que pertenece a la costarricense Dos Pinos no podría importar productos desde Costa Rica porque la planta no se le había renovado la certificación. Además, se conoció que no era un caso único, pues existen 26 plantas tanto de lácteos como cárnicas que no han sido certificadas por Panamá.

La raíz de la situación, al parecer, es un desbalance en las relaciones comerciales entre estos dos países.

En Costa rica, mientras tanto, la Corporación Ganadera (Corfoga) anunció el envío de una carta al presidente de la República, Carlos Alvarado,, donde solicita una resolución pronta del diferendo, pues empresarios del sector de carne bovina ya están reportando pérdidas.

La medida panameña de no extender los permisos o certificaciones sanitarias a las industrias de Costa Rica afecta a 26 plantas de productos lácteos y cárnicos. El cierre al ingreso de productos de esas industrias se aplica desde el 1.° de julio pasado.

La Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá considera, por su parte, que se debe buscar un equilibrio en los procedimientos requeridos en el intercambio comercial entre Panamá y Costa Rica.

“Solicitamos a las autoridades buscar los mecanismos necesarios para certificar las plantas tanto en Panamá como Costa Rica a la mayor brevedad posible”, indicó Jean-Pierre Leignadier, presidente de la Cciap.

El caso es que Panamá está evaluando la recertificación de las plantas procesadoras de alimentos costarricenses. El gremio empresarial considera que ambos países deben mantener un diálogo continuo y constructivo, que incentive el intercambio comercial basado en la reciprocidad, a fin de lograr el crecimiento de un comercio equitativo entre las partes.

El presidente de la Cciap también agregó que, se deben resolver las diferencias relacionadas con el transporte de carga tan necesario para el eficiente intercambio de mercancías entre ambos países.

La Cciap reiteró su apoyo para coadyuvar en las diferentes tareas en beneficio de los sectores agropecuario, agroindustrial y exportador panameño.

Defensa legítima

Por su parte, el Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep), se hizo eco de los comunicados emitidos por los exportadores y otras organizaciones del sector privado panameño, como APEX, Anavip, Cciap, SIP y del sector productivo agrícola nacional.

Conep afirmó estar de acuerdo con las medidas tomadas por las autoridades del Gobierno de Panamá en defensa legítima de la seguridad sanitaria y alimentaria del consumidor y del productor panameño y en protección del comercio internacional.

“Por más de 10 años hemos experimentado constantes desaciertos en las relaciones comerciales entre ambos países, hay evidencia clara de un desbalance comercial, que se ha inclinado a favor del país hermano y la necesidad urgente de revisar el acuerdo comercial vigente, con el objetivo que Panamá pueda realizar nuevas acciones que marquen la ruta certera para el desarrollo sostenible del sector agrícola y para lograr la expansión comercial a nivel de la región”, dijo Conep.

Ambos gremios además hicieron referencia al problema de transporte de carga en la frontera entre Panamá y Costa Rica.

“Es una de las múltiples medidas limitantes al comercio panameño dentro del panorama comercial que vivimos, es un tema de barreras no arancelarias, que conjuntamente con otros elementos condicionantes, certificación de plantas, interpretación técnica de Protocolos Sanitarios, restricciones de acceso, visitas de certificación sin emitir Certificación de Planta, entre otros, conllevan consecuencias económicas significativas para el comercio nacional”, aseguraron los gremios en Conep.