Política Económica

Competencia perfecta: Cheques en blanco para el Ejecutivo

En materia de presupuestos y de financiación gubernamental no hay nada más tentador y peligroso que los cheques en blanco, por tanto, la prudencia llama a que se procure evitarlos

10/4/2018. Tibas, estudio Grupo Nacion. Retrato del economista, José Luis Arce. Foto Jeffrey Zamora.
10/4/2018. Tibas, estudio Grupo Nacion. Retrato del economista, José Luis Arce. Foto Jeffrey Zamora. Jeffrey Zamora R

La búsqueda, por parte del Ejecutivo, de una autorización legislativa para un programa de emisiones de deuda en los mercados internacionales ha caldeado el ambiente político, después de varios meses de una sospechosa y, quizás, calculada calma.

Esto no debería ser sorprendente, pues las decisiones presupuestarias –tanto la asignación de las prioridades del gasto, como sus fuentes de financiación– no resultan, como algunos desde la ingenuidad o la manipulación pretenden, temas exclusivamente técnicos o financieros, sino que son profundamente políticos, en la buena acepción del término (aclaración, por cierto, cada vez más necesaria dada la deriva que han tomado las actuaciones de muchos de los actores que se supone dedican sus días a “hacer” política).

En cualquier sociedad democrática tanto los grupos políticos como las ciudadanías procuran y deberían de ejercer un control permanente y profundo sobre las decisiones presupuestarias y de financiación, pues estas son la manifestación material de la orientación de las políticas públicas y, por supuesto, además, tienen implicaciones fundamentales sobre la estabilidad.

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