Política Económica

Baja inflación y alto desempleo inclinan al Banco Central a mantener su tasa de interés en 0,75%

La tasa de política monetaria se mantiene en niveles históricamente bajos, lo cual influye en el resto de tasa del mercado, tanto para captaciones como cŕeditos

La baja inflación actual y proyectada, el hecho de que la producción está por debajo de su capacidad máxima y el alto desempleo motivaron a la Junta Directiva del Banco Central a mantener su tasa de política monetaria en 0,75%.

La tasa de política monetaria es una tasa de referencia; es la tasa que el Banco Central considera coherente con el costo de la liquidez en un momento dado.

La entidad hizo el anuncio, este miércoles 15 de setiembre, en un comunicado en el cual dejó claro que mantendrá esa postura hacia adelante en el tanto los modelos de pronóstico muestren que la inflación se ubicará por debajo de su valor meta en los siguientes 24 meses (dicho valor es de 3%).

Esta decisión contribuye a mantener bajas las tasas de interés en colones, lo cual es una mala noticia para los ahorrantes, pero buena para los deudores y se busca, precisamente, contribuir con la recuperación económica.

“El Banco Central ha mantenido una postura expansiva de política monetaria, en apoyo de la recuperación económica y de la creación de empleos, y que se ha manifestado en reducciones sucesivas en la tasa de política monetaria, hasta ubicarla, a partir de junio del 2020, en 0,75%, su mínimo histórico”, explicó la entidad en el comunicado.

“Esa política ha sido complementada y apoyada por una posición de holgada liquidez sistémica, influida en particular por la disminución en la tasa de encaje mínimo legal para las operaciones en moneda nacional en junio del 2019 y por la facilidad especial y temporal de crédito concedida a los intermediarios financieros, a partir de setiembre del año anterior, con el fin de que los recursos se canalizaran a agentes económicos afectados por la covid-19”, añadió.

La entidad explicó que la postura expansiva de política monetaria ha permitido una reducción continua de las tasas de interés de mercado, lo que a su vez ha provisto un alivio inmediato en el flujo de caja de los hogares y empresas e incidido en una aceleración del crédito en colones al sector privado.

Según la entidad, la actividad económica global continúa en un proceso de recuperación, apoyado por la permanencia de estímulos monetarios y fiscales. Sin embargo, las nuevas variantes del coronavirus continúan suponiendo un riesgo significativo para la continuidad y vigor de la recuperación.

Ese dinamismo de la demanda mundial se ha reflejado en un incremento en el precio de las materias primas que, aunado a efectos base, ha propiciado una aceleración de la inflación en algunos de los principales socios comerciales del país.

No obstante, este incremento ha sido interpretado como transitorio por algunos bancos centrales y por los mercados financieros, razón por la cual los bancos centrales de naciones avanzadas continúan con una política monetaria laxa, dijo la entidad.

Algunos otros bancos centrales de países emergentes, como México, Brasil, Chile y Perú, han realizado ajustes al alza en sus tasas para procurar apagar brotes inflacionarios, según señaló la entidad en su comentario de la economía nacional, de agosto 2021.

El Banco recordó que el índice mensual de actividad económica (IMAE), en su serie tendencia ciclo, creció 10% en términos interanuales en julio, y la variación trimestral anualizada de la serie desestacionalizada muestra que esa recuperación lleva buen impulso. Además, medida por el IMAE, la producción se ubica ya en niveles superiores a los observados antes de la pandemia.

La inflación, por su parte, continúa baja, con una tasa interanual de 1,7% en agosto pasado. También se mantiene en niveles bajos el promedio de indicadores de inflación subyacente (1,1%) y de manera prospectiva, los modelos de pronóstico del Banco Central señalan que la inflación seguirá, en los próximos 24 meses, por debajo de la meta de 3%.

“Este comportamiento es consecuente con la existencia de presiones desinflacionarias presentes en la economía costarricense desde el 2019, y que se intensificaron a partir de la pandemia: una brecha del producto negativa, una alta tasa de desempleo y bajas expectativas de inflación (0,6% a 12 meses en agosto último, según información de mercado)” detalló la autoridad.

Patricia Leitón

Patricia Leitón

Periodista en la sección de Economía. Economista y periodista graduada por la Universidad de Costa Rica. Ganó el premio “Redactor del año” de La Nación (2001) y Premio Academia de Centroamérica del Periodismo Profesional en el Área Económica" (2004).