La población con empleo en Costa Rica suma casi un año y medio sin registrar un crecimiento estadísticamente representativo, según datos de la Encuesta Continua de Empleo (ECE), del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).
En el trimestre móvil que comprende los meses de marzo, abril y mayo, la población ocupada se ubicó en 2.176.137 personas, según la información publicada el pasado jueves 2 de julio por el INEC.
El resultado implicó una reducción de 22.820 trabajadores respecto al mismo periodo del año anterior, cuando la cifra fue de 2.198.957. El INEC aseguró que la disminución no fue estadísticamente significativa.
De esta manera, con el trimestre terminado en mayo pasado se acumularon 16 mediciones consecutivas de la ECE sin que las personas con trabajo a nivel nacional —sin desagregar por sexo— registren un crecimiento interanual relevante.
La última ocasión en que la población con empleo mostró un aumento representativo frente al mismo periodo del año anterior fue en el trimestre móvil concluido en enero de 2025, según el INEC.
Si bien en los trimestres móviles que finalizaron en febrero, marzo, abril y mayo del año previo hubo un aumento interanual en la población ocupada, estos no fueron suficientes para que el alza se considerara estadísticamente trascendental.
Por el contrario, en los últimos 12 trimestres móviles (de junio 2025 a mayo 2026) de la ECE, la población ocupada más bien registra una reducción interanual de manera consecutiva en todas las mediciones, sin que estas sean significativas.
Al tratarse de una encuesta por muestreo, las variaciones, tanto al alza como a la baja en los indicadores, no siempre son estadísticamente significativas. En consecuencia, no todos los cambios apuntan a un ajuste efectivo en el nivel de empleo.
La población ocupada en el país incluye a quienes participaron en la producción de bienes y servicios económicos y trabajaron al menos una hora durante la semana de referencia de la encuesta.
Menos dinamismo
Daniel Ortiz, director ejecutivo de Consejeros Económicos y Financieros (Cefsa), explicó que el panorama económico es complejo, lo cual dificulta una mayor contratación y complica las posibilidades de un crecimiento del empleo.
“Estamos en un entorno donde se está desacelerando tanto el crecimiento del régimen definitivo como el del régimen especial. Estamos en un entorno donde comienzan a darse algunas presiones de aumento y, adicionalmente, hay una mayor incertidumbre y volatilidad, sobre todo a nivel externo”, comento Ortiz.
El economista de Cefsa aseguró que estos factores tienden a pesar en las decisiones de las empresas sobre contratación o la expansión de sus planillas. “Naturalmente, eso los lleva a ser más cautelosos a la hora de contratar más personas”, afirmó.
Luis Vargas, vocero del Colegio de Ciencias Económicas, afirmó que otro de los motivos que explica el estancamiento en la ocupación es que el crecimiento de la economía está centrado en actividades económicas intensivas en capital y no en recurso humano, lo que lleva a que no se generen nuevos empleos.
“Actividades intensivas en recurso humano como el comercio, la construcción, el comercio y el turismo muestran un crecimiento volátil y no tan dinámico, que no genera nuevos puestos de trabajo permanentes”, añadió Vargas.
El último índice mensual de actividad económica (IMAE) evidencia una fuerte desaceleración en el régimen especial. Su crecimiento interanual pasó de 16,6% en mayo del año pasado a 3,8% este año, una reducción de 12,8 puntos porcentuales (p. p.).
Lo anterior se explica por el menor dinamismo en la fabricación de implementos médicos y en los servicios profesionales y administrativos, además de la reducción en componentes y tableros electrónicos, según el Banco Central de Costa Rica (BCCR).
En el caso del régimen definitivo, moderó su crecimiento con respecto a los meses previos, al registrar una variación interanual de 2,9%. A pesar de este comportamiento, fue superior en 0,5 p. p. a lo observado un año atrás.
El economista Norberto Zúñiga comentó que también puede incidir que algunas actividades han tendido automatizarse, aprovechando la inteligencia artificial ante el encarecimiento del trabajo por los salarios en dólares y las elevadas cargas sociales.
Ocupación y participación
La tasa de ocupación fue del 50,7% en el periodo en cuestión, sin cambios significativos en comparación al mismo periodo del año previo. Esto quiere decir que, apenas poco más de la mitad de la población de 15 años o más tiene un empleo.
Mientras, la tasa neta de participación, que mide el porcentaje de personas de 15 años o más dentro de la fuerza laboral, es decir, que se encuentra activa en el mercado, se ubicó en 54,3%, según el INEC.
Dicho indicador presentó una reducción estadísticamente significativa de 1,3 puntos porcentuales (p.p.) a nivel nacional. La participación laboral de los hombres fue del 66%, mientras que en las mujeres se situó en 42,5%.
En su más reciente Comentario de la Economía Nacional N.º 5, el Banco Central (BCCR) afirmó que el comportamiento en la participación y la ocupación también está influido, entre otros, por factores estructurales asociados a los cambios demográficos de la población, en particular la salida de las personas de 60 años y más del mercado debido al envejecimiento de la población.
Vargas señaló que la economía nacional ha venido enfrentando un proceso de transformación dinámico, pero que el país no ha logrado que el desarrollo del mercado laboral vaya de la mano con esa dinámica.
La población dentro de la fuerza laboral, compuesta por las personas empleadas y las desempleadas de 15 años o más, pasó de 2.361.265 en el trimestre finalizado en mayo del año pasado a 2.331.178 individuos en el mismo periodo de 2026.
Por su parte, la población fuera de la fuerza de trabajo creció significativamente en 78.110 personas, al pasar de 1.885.862 individuos en el trimestre terminado en mayo de 2025 a 1.963.972 en el mismo periodo de 2026.
“En los últimos años, se ha venido presentando una gran transformación en la fuerza de trabajo que se ha reflejado en una significativa caída en la población económicamente activa”, comentó Zúñiga.
El economista atribuyó este comportamiento a diversos factores, como el envejecimiento de la población; el aumento en los pensionados; más personas dedicadas al cuido de familiares y menores opciones laborales.
La tasa de desempleo nacional fue del 6,7% en el trimestre, sin cambios respecto al mismo periodo del 2025. En este lapso, el INEC contabilizó 155.041 personas sin trabajo, frente a las 162.308 del mismo trimestre del año pasado.
Empleo por actividad
Sobre las actividades económicas, 377.000 personas trabajaban en el área de comercio y reparación, lo que equivale al 17,3% del total. Les siguieron los sectores de enseñanza y salud, con 262.000 empleados, y la industria manufacturera, con 209.000.
De las 2.176.137 personas ocupadas a mayo, cerca de 1.620.000 eran asalariadas, lo que representó el 74,5% del total. Además, 542.000 trabajadores eran independientes y 13.000 laboraban como auxiliares no remunerados.
El empleo informal abarcó al 37,6% de las personas ocupadas. En total, cerca de 819.000 personas trabajaban en esta condición en el trimestre, de las cuales 517.000 eran hombres y 303.000, mujeres.
El INEC estimó que, en el trimestre analizado, unos 159.000 asalariados realizaron labores bajo la modalidad de teletrabajo, lo que representa 9,8% de los empleados en esa categoría. De ellos, 89.000 eran hombres y 70.000, mujeres, según el informe.
