Jéssica I. Montero Soto. 28 octubre, 2019
Costa Rica tenía 11 años ausente de ferias turísticas italianas, y regresó este 2019 con la participación en el evento TTG Travel Experience, una de las más importantes, dirigida al sector turístico y público general en Italia. La actividada fue del 9 al 11 de octubre. Foto: Cortesía del ICT
Costa Rica tenía 11 años ausente de ferias turísticas italianas, y regresó este 2019 con la participación en el evento TTG Travel Experience, una de las más importantes, dirigida al sector turístico y público general en Italia. La actividada fue del 9 al 11 de octubre. Foto: Cortesía del ICT

¿Liberia está en África o América? La confusión parece imposible, pero el Instituto Costarricense de Turismo (ICT) se ha encontrado muchas veces con esta duda cuando negocia la llegada de un nuevo vuelo desde Europa al aeropuerto internacional Daniel Oduber.

Esta es una de las razones que llevan a reactivar la promoción en países como Italia, luego de 11 años de no participar en ferias turísticas italianas, y reforzar el posicionamiento de Costa Rica en una de las regiones con mayor potencial de crecimiento para el turismo. La atracción de más viajeros europeos sigue siendo clave para las autoridades locales.

De hecho, las actividades del 2019 reflejan la estrategia turística del país: la tarea principal es mantener y hacer crecer las llegadas desde Norteamérica, donde está el principal mercado emisor, Estado Unidos, con más de 1,2 millones de visitantes por año, pero al mismo tiempo, lanzar las redes con más fuerza hacia el mercado europeo.

Los países de Europa aportan menos de la mitad de los turistas que envía Estados Unidos. Sin embargo, el potencial de crecimiento de esta región aún está en desarrollo, pues las conexiones aéreas directas llevan apenas tres años de operación (antes de 2016 la oferta era muy limitada), la cantidad de vuelos aún está creciendo y el ICT está a la caza de nuevas aerolíneas.

El interés de los europeos por el país está en crecimiento, al punto de que las posibilidades en los cuatro principales mercados históricos de la región se acercan a los 5,5 millones de visitantes potenciales (Alemania, España, Francia y Reino Unido).

¿Cómo se traduce esta oportunidad en beneficio para las empresas turísticas? A las grandes cadenas hoteleras y de actividades para turismo masivo les resultará poco o nada relevante, pero a la oferta diferenciada, con arraigo en la identidad y las particularidades culturales del país, les puede significar un repunte de negocios con alto retorno.

La organización de empresas turísticas Grupo Futuropa estimó que el crecimiento del mercado europeo puede ser superior al 4% anual. Eso rondaría los 20.000 turistas adicionales al año.

Lanzar la red

En setiembre y octubre de este año, el ICT informó de una serie de inversiones estratégicas en mercados como España, Francia e Italia, donde la promoción se hace por la vía de la comunicación integrada, en lugar de la publicidad tradicional.

La idea es relacionar al país con las marcas y experiencias de las grandes ciudades europeas, para llegar al segmento más alto y que este perciba a Costa Rica como un producto de lujo.

En palabras de Ireth Rodríguez, jefa de promoción del ICT, la disponibilidad de vuelos directos ha favorecido un aumento en las visitas, pero más allá de eso, ha provocado que el perfil del viajero mejore: viene un turista con mayor poder adquisitivo, que gasta más por día y viaja en grupos familiares más grandes.

Por ejemplo, el estudio de mejores prospectos del ICT encontró que el turista maduro promedio del Reino Unido, de unos 55 años, suele viajar en pareja y destina presupuestos de entre $2.590 y $4.923 por persona, para estadías de dos a tres semanas.

Mientras tanto, las familias jóvenes –con papás alrededor de los 40 años e hijos menores– es un segmento en crecimiento, y presupuesta $1.295 por persona, incluyendo los hijos, para estadías de al menos dos y hasta cinco semanas.

Este tipo de consumidor turístico es clave para destinos como Costa Rica, pues provee un beneficio económico individual mayor, y permite al país mantenerse al margen de los modelos de turismo masivo.

Atraerlos a las regiones

En la semana del 14 al 19 de octubre, el ICT recibió 48 touroperadores europeos en Guanacaste, para promover la región denominada como Norte-Norte, que incluye esa provincia, y los destinos de La Fortuna (San Carlos) y Monteverde (Puntarenas).

En la actividad participaron 74 empresas locales, organizadas por el grupo Futuropa, que tuvieron reuniones de 10 minutos con cada representante de las empresas europeas, para presentar su oferta y abrir la posibilidad de cerrar negocios a corto y mediano plazo.

Daniel Chavarría, presidente de Futuropa, afirmó que organizan viajes de familiarización para agentes de viajes europeos, webinars y participación en las principales ferias de la región.

La particularidad de los europeos, y una de sus principales diferencias con otros turistas, es la preferencia por experiencias auténticas, que sean imposibles de repetir en otro lugar del mundo.

Lo anterior deja con pocas opciones a la oferta de grandes cadenas y los paquetes prediseñados, para abrir espacios a los viajes personalizados y a las empresas que permitan y promuevan el contacto local y cultural.

Las empresas tienen oportunidad en otra característica de los europeos: en general, hacen su propia investigación en línea. Utilizan guías de viajes, sitios web, documentales y blogs de turismo para obtener información.

Mauricio Aymerich, director de Mercadeo del grupo Small Distinctive Hotels, explicó que esta particularidad se refleja en la actividad de ciertos hoteles.

“Destinos como Osa, en donde está ubicado Nicuesa Lodge, para el turismo europeo es un gran atractivo. La aventura de bosque lluvioso que significa hospedarse en este lodge, el viaje en bote para poder llegar el hotel, ya que no existen carreteras en los alrededores, y lo aislado que está es de gran interés para el turismo europeo, que anda en busca de lugares menos visitados y no considerados de turismo masivo”, manifestó.

Rodríguez, del ICT, afirmó que las empresas deben extender su compromiso con el medioambiente y buscar la generación de impacto positivo en comunidades, y buscar la promoción de encadenamientos positivos, que le den a los turistas las experiencias únicas y auténticas que están buscando.