Por: María Fernanda Cisneros.   Hace 3 días
La finalidad de los seguros inclusivos es que puedan ser de fácil acceso y más asequibles. Las aseguradoras podrán, inclusive, comercializar pólizas de este tipo mediante aplicaciones móviles o sitios web. Imagen con fines ilustrativos. Foto: Alonso Tenorio
La finalidad de los seguros inclusivos es que puedan ser de fácil acceso y más asequibles. Las aseguradoras podrán, inclusive, comercializar pólizas de este tipo mediante aplicaciones móviles o sitios web. Imagen con fines ilustrativos. Foto: Alonso Tenorio

Imagine que con tan solo ingresar a una aplicación móvil pueda adquirir un seguro para el viaje que está por realizar, o que sea posible pasar a la gasolinera del barrio a tomar una póliza de accidentes que lo protegerá a usted y a sus acompañantes en un paseo de fin de semana.

El mercado de seguros costarricense está a pocos pasos de hacer esto posible mediante el Reglamento sobre Inclusión y Acceso al Seguro.

La Superintendencia General de Seguros (Sugese) trabaja en esta propuesta desde hace varios meses y este 10 de agosto estaba previsto el envío al mercado en una primera consulta, en busca de inquietudes.

La iniciativa pretende que esta industria ofrezca coberturas, no solo de menor precio, sino también más fáciles de obtener y de entender.

Así, mediante un lenguaje más sencillo y con pólizas creadas para riesgos muy específicos (como incendio, viajes cortos, paseos de unos días, gastos funerarios, entre otros), este mercado quiere abrir las puertas a una gran porción de la población que nunca ha tenido un seguro.

¿Conoce los seguros autoexpedibles? Estas pólizas nacieron desde hace varios años para atraer al público mediante un bajo costo y una fácil suscripción, sin embargo, no han logrado cumplir a cabalidad este objetivo.

Por esta razón, nació la necesidad de crear una figura mediante la que el mercado pueda realmente llegar a toda la población.

El nuevo reglamento plantea que estas pólizas sean transformadas en pólizas inclusivas, con contratos mucho más sencillos, de pocas páginas, claros y transparentes.

Por ahora, el texto plantea un transitorio para que las compañías puedan hacer el cambio de productos, aunque también se podrán activar nuevas pólizas que nazcan bajo la filosofía de inclusivas. Esto tendrá que definirse en el periodo de consultas, explicó Tomás Soley, superintendente de Seguros.

En el mercado costarricense existen 121 tipos de pólizas autoexpedibles, que ofrecen coberturas ante incendio, gastos médicos, vida, robo, gastos funerales, entre otros. El Instituto Nacional de Seguros (INS), Mapfre, Assa y Panamerican Life Insurance forman parte del grupo de entidades que los comercializan.

Estas pólizas han permitido tres beneficios, explicó Cima Aizpúrua, gerente de Ventas de Pan-American Life Insurance.

En primer lugar, alcanzar un público que por sus limitados ingresos no puede optar, por ejemplo, por seguros de vida, accidentes de personas o funerarios. Segundo, mediante estos seguros la población interioriza que tener un seguro no implica desembolsar grandes sumas de dinero.

En tercera instancia, añadió, este tipo de seguro ha permitido a las aseguradoras ofrecer productos en zonas en las que no cuentan con sucursales. Los seguros autoexpedibles se comercializan en bancos, cooperativas, mutuales, entre otros.

Sin embargo, al mercado le falta dar varios pasos para llegar a toda la población, y un sector muy importante es el no bancarizado, explicó Aizpúrua.

De entrada, los contratos de los seguros autoexpedibles que se ofrecen actualmente no necesariamente cumplen con parámetros de fácil acceso o el de una cobertura fácil de entender y poco papeleo.

No todos estos contratos cumplen con un estándar, es parte de lo que se va a definir en la gradualidad de la aplicación de la norma, explicó Soley.

Otro de los puntos medulares del nuevo reglamento, y que también plantea una oportunidad y un reto para las compañías de seguros, es el canal de distribución.

Estos seguros serán ofrecidos y creados por cada compañía, pero para que su acceso se facilite, pueden ser comercializados mediante intermediarios o por cualquier tipo de negocio que la aseguradora desee.

En ese listado de comercios están, por ejemplo, pulperías, gasolineras, farmacias. También, se abre la posibilidad de que estos productos se ofrezcan mediante canales electrónicos como aplicaciones móviles o sitios web.

“El responsable de la buena comercialización de esos productos, su respaldo y la gestión es la compañía de seguros. Ellos serán los que deberán controlar muchos de esos riesgos por medio de los canales que utilicen para comercializar”, manifestó Soley.

Sobre la aplicación de la normativa, este viernes entra en la etapa de consulta “informal”, donde el Superintendente envía una consulta al mercado para enriquecer el texto.

Posteriormente, esa propuesta más avanzada se lleva a revisión al Consejo Nacional de Supervisión del Sistema Financiero (Conassif) para que este lo envíe en una consulta “formal”.

La Sugese le pidió al Conassif la posibilidad de hacer un proceso distinto, por lo que primero realizó una serie de talleres y encuentros con aseguradoras, intermediarios, comercios y la misma Superintendencia de Telecomunicaciones (Sutel).

Esta última participó para analizar los alcances de la utilización de canales electrónicos, móviles e inclusive la participación de las insuretech (las fintech del mercado de seguros).