Laura Ávila. Hace 3 días
La penetración del Internet, la confianza que existe para realizar este tipo de compras y la bancarización de los consumidores son factores que inciden en el fortalecimiento del ecommerce. En la imagen Michael Sandoval, es uno de los carteros de Pymexpress que hacen entregas a domicilio. Foto: Rafael Pacheco
La penetración del Internet, la confianza que existe para realizar este tipo de compras y la bancarización de los consumidores son factores que inciden en el fortalecimiento del ecommerce. En la imagen Michael Sandoval, es uno de los carteros de Pymexpress que hacen entregas a domicilio. Foto: Rafael Pacheco

Las redes sociales, los pagos electrónicos y las entregas a domicilio ganan terreno en Costa Rica y constituyen un triángulo que fortalece las ventas de los microempresarios. El éxito de la fórmula radica en que es una forma de emprender que no requiere de gran inversión para generar ingresos y poder crecer a futuro.

Ka Fashion, es un ejemplo de ello, esta es una tienda virtual que comercializa ropa de mujer, zapatos y accesorios importados desde Los Ángeles y que distribuye cerca de 30 paquetes diarios con el apoyo de Correos de Costa Rica. WhatsApp, Facebook, Instagram y su propia página web son los canales que utiliza para promocionar los productos.

Los números demuestran que este tipo de esquemas ha dado un giro al comercio electrónico y ha potenciado a los emprendedores.

Pymexpress es una división de Correos de Costa Rica que nació en el 2017 para apoyar a las micro y pequeñas empresas que se dedican al ecommerce (comercio electrónico). Actualmente cuenta con más de 3.500 pymes afiliadas, y a octubre de este año, contabilizaba más de 350.000 envíos de paquetes, lo que implica un promedio de 35.000 entregas mensuales, según Stephanie Vargas, jerarca de la dirección de Comercio Electrónico de Correos de Costa Rica.

“El servicio ha tenido un crecimiento considerable este año ya que la preferencia del 2018 al 2019 ha variado considerablemente, antes se consultaba en la encuesta cuántas compras se realizaban por Internet y el 18,4% aseguraban que compraban de esta forma, pero en el 2019, el 73% lo afirma, aseguró Vargas.

El dinamismo también se refleja en la cantidad de microempresas o pymes que utilizan el servicio Pymexpress. Durante el primer año de operaciones se afiliaron 377 microempresas, en el 2018 se sumaron 1.441 y a octubre de este año se registraban 1.682 nuevos clientes; lo que implica un crecimiento del 17% si se compara la cifra del 2019 respecto a la del año anterior.

“El servicio ha tenido un crecimiento considerable este año ya que la preferencia del 2018 al 2019 ha variado considerablemente, antes se consultaba en la encuesta cuántas compras se realizaban por Internet y el 18,4% aseguraban que compraban de esta forma, pero en el 2019 el 73% lo afirma". Stephanie Vargas, jerarca de la dirección de Comercio Electrónico.

Esta es una tendencia que se denomina como dropshipping y se consolidó desde hace años en la escena internacional con el surgimiento de empresas como Amazon, y ahora se afianza en el país, principalmente entre los millennials, de acuerdo con David Ramírez, coordinador del programa de incubación de Auge.

Alianza prometedora

La penetración que tiene el Internet, la confianza que existe para realizar este tipo de compras y la bancarización de los consumidores son factores que inciden en el fortalecimiento del ecommerce.

De acuerdo con las consultas que La Nación hizo a tres emprendimientos –Ka Fashion, Calzado Samantha y The Babies CR– los sistemas de pagos que ofrecen a los clientes son variados y van desde Sinpe Móvil, transferencias electrónicas hasta depósitos bancarios.

“Muchas veces los métodos como Sinpe Móvil resuelven pero no se recomienda porque no es fácil llevar trazabilidad y la automatización de esos pagos no está diseñada para eso (ecommerce), entonces es una salida, pero no es algo sostenible para hacer escalar un negocio”, manifestó el coordinador del programa de incubación de Auge.

Para Jorge Vargas, representante de la tienda online The Babies CR, el 80% de los pagos de sus clientes se realizan mediante tarjeta de débito o crédito, el 10% con Sinpe Móvil y 10% en efectivo.

Las redes sociales son una pieza clave ya que el 68% de las pymes afiliadas a Correos de Costa Rica realizan ventas por medio de estos canales y solo el 11% las hace mediante páginas web, estos últimos son emprendimientos que cuentan con más capital y por eso tienen una plataforma propia.

WhatsApp es otro canal de ventas y el 37% de las micro y pequeñas empresas, utilizan esta vía de acuerdo con la III Encuesta Nacional de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa en Costa Rica 2018.

Brindar tarifas subvencionadas –que impactan muy poco el costo final de los productos– para que los emprendedores puedan vender y desarrollarse más, es otra de las fortalezas de Pymexpress, según Vargas. En este caso la institución asume el costo para brindar un precio más competitivo respecto a la competencia.

“A pesar de ser una pyme todos los días enviamos paquetes que viajan hasta la Isla de Chira, Juan Viñas, Abangares, Tilarán o Batán. Hasta allá somos visibles, es increíble como el cliente confía y cómo la conducta de compra ha sido modificada”. Noemi Reyes, propietaria de Calzado Samantha.

Un envío que se realice dentro de la Gran Área Metropolitana (GAM) con un peso de cero a 99 gramos tiene un costo de ¢1.280 y el kilogramo adicional cuesta ¢760; si la entrega debe hacerse a otras partes del país el precio es de ¢1.730 –si el paquete es de cero a 99 gramos– y el kilogramo adicional tiene un valor de ¢840.

El comercio electrónico y las entregas a domicilio permiten que los microemprendedores tengan un alcance nacional.

“A pesar de ser una pyme todos los días enviamos paquetes que viajan hasta la Isla de Chira, Juan Viñas, Abangares, Tilarán o Batán. Hasta allá somos visibles, es increíble como el cliente confía y cómo la conducta de compra ha sido modificada”, comentó Noemi Reyes, propietaria de Calzado Samantha.

Desde la creación de Pymexpress en febrero del 2017 a setiembre del 2019 la institución contabiliza más de 510.000 envíos y durante este periodo han diversificado y facilitado las entregas. Ejemplo de ello es que en el 2018 comenzaron con los Apartados Postales Inteligentes (API), casilleros automáticos que están ubicados en supermercados y tiendas en todo el territorio nacional.

Actualmente, los consumidores que adquieran productos por Internet pueden solicitar las entregas en uno de los 83 API que se encuentran en las siete provincias, algunos se mantienen abiertos las 24 horas y otros funcionan hasta altas horas de la noche, lo que permite que los clientes no estén sujetos al horario de una sucursal.

Parte del éxito que tiene el ecommerce es que no se requiere de mucho capital para emprender y es una opción para dinamizar una economía que camina a un ritmo lento.

“Fortalecer este talento es sumamente importante de cara a la reactivación de la economía, porque la única vía de empleo está en el sector privado. Una forma de consolidar nuevos empleos es mediante la atracción de Inversión Extranjera Directa (IED) y la otra vía es con los emprendimientos”, manifestó Victoria Hernández, ministra de Economía, Industria y Comercio.

La importancia del emprendimiento cobra fuerza ya que al tercer trimestre del año la cifra de desempleo fue del 11,4%, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).

Tomar precauciones

Como en muchas transacciones comerciales, cuando el comercio electrónico entra en parte o todo el proceso de venta, existen riesgos que tanto los empresarios como los consumidores deben conocer, y tomar previsiones.

Consultada sobre algunas medidas de prevención, en una entrevista para el podcast Economía de uso diario, en nacion.com, Cinthya Zapata, jerarca de la Dirección de Apoyo al Consumidor recordó que uno de los problemas que pueden presentar las transacciones en línea es que una parte se hace en la Internet y el resto, fuera de ella.

“Tenemos anunciantes que son de redes sociales pero compras que son mezcladas, entre comercio en línea y el resto fuera de línea, porque se contacta al vendedor y él me da indicaciones de adónde depositar (el dinero). Muchas veces la persona deposita en la cuenta de alguien que ni siquiera es quien anuncia, o quien atiende la llamada inicial del comprador”, recordó Zapata.

La funcionario aconsejó tener cuidado dónde se adquieren los productos, porque aunque el anuncio se ve atractivo, a veces no existe certeza de a quién se le está comprando. Asimismo, recomienda verificar a quién se depositan los dineros y revisar que el comerciante ofrezca información sobre cómo y dónde puedo hacer reclamos.

Así las cosas, parte del desafío de los pequeños comerciantes es generar confianza alrededor de su negocio en línea, hacer las transacciones en forma segura y brindar información suficiente sobre la manera de hacer efectivas las garantías y atender las quejas de los consumidores, entre otras medidas.