Manuel Avendaño A.. 23 mayo
10/05/2018 San José. Proyectos verticales, tendencia de construcción en altura en el Area Metropolitana, en este caso hacia el este incluyendo San Pedro y Curridabat. Las torres iFreses y Nest Freses están bastante avanzadas. Foto: Rafael Pacheco
10/05/2018 San José. Proyectos verticales, tendencia de construcción en altura en el Area Metropolitana, en este caso hacia el este incluyendo San Pedro y Curridabat. Las torres iFreses y Nest Freses están bastante avanzadas. Foto: Rafael Pacheco

El tiempo que se gasta en trámites de construcción cada año le cuesta al país 5.284 viviendas y hasta 4.622 empleos. Así se desprende de un estudio publicado este miércoles por la Cámara Costarricense de la Construcción (CCC).

La investigación fue realizada por la Academia de Centroamérica con base en un análisis de la Matriz Insumo Producto del Banco Central de Costa Rica (BCCR) y con datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).

Los atrasos anuales en tramitomanía cuestan al país entre 0,1% y 0,2% del producto interno bruto (PIB) lo que equivale a la construcción de 5.284 viviendas de interés social, 4.622 empleos y hasta ¢3.913 millones que se dejan de recaudar en impuestos.

José Angulo, investigador de la Academia de Centroamérica, explicó que cada ¢100 de demanda en el sector construcción generan ¢10,7 colones en impuestos para el país.

"Lo que tenemos en el país es un problema de tramitomanía que afecta el desempeño de la construcción y que tiene implicaciones directas en la economía", apuntó Angulo, en entrevista con La Nación.

Las trabas de los trámites

La Academia de Centroamérica consultó a 30 profesionales del sector de la construcción especializados en consultoría y gestión de trámites, para evaluar el efecto de estos procesos burocráticos en el país.

En una calificación de uno a cinco –en la cual uno es la peor valoración del trámite y cinco es la mejor– las principales trabas fueron identificadas en los requisitos previos de construcción (1,7), las instituciones de la ventanilla única del Colegio Federado e Ingenieros y Arquitectos (1,8), permisos ambientales (1,83) y el visado municipal (2).

Angulo aseguró que los trámites de requisitos previos y los permisos ambientales son los que representaron mayores dolores de cabeza, según la evaluación de los profesionales del sector de construcción consultados.

Por ejemplo, los trámites para un proyecto de vivienda pequeño con un valor que no supera el $1 millón, tardan en promedio 9,6 meses, mientras que para una obra mediana, con un precio de entre $1 millón y $10 millones, la duración de los procesos burocráticos puede extenderse hasta por 12,4 meses.

"Hay reportes de los consultores y asesores de trámites en los que señalan que muchas veces los clientes, sobre todo extranjeros, pierden el interés en construir en el país cuando ven que pasan los meses y no tienen noticias del avance de sus trámites", agregó Angulo.

Un proyecto de vivienda privada tarda hasta 11,6 meses en superar toda la fase de trámites en el país, mientras que el escenario ideal señala que ese proceso se debería de completar en 4,2 meses.

Para las viviendas de interés social el camino también es tortuoso ya que la fase de trámites y permisos se prolonga hasta por dos años, pese a que el escenario ideal es de 10,5 meses.

Las principales razones para el retraso de los trámites son la falta de estandarización y poca claridad de los requisitos; temor, desconocimiento y abuso de los ambiental; discrecionalidad y desproporcionalidad.

La Nación consultó al Ministerio de Economía, Industria y Comercio (MEIC), institución rectora en materia de simplificación de trámites, para obtener una reacción sobre el estudio presentado este miércoles. Sin embargo, al cierre de esta publicación, no respondieron el correo electrónico.

Aportes de la construcción

El estudio también cuantificó los aportes de la construcción para la economía costarricense. Destaca que los metros construidos con destino privado se duplicaron en los últimos 25 años, al pasar de 1,5 millones de metros cuadrados en 1991, a poco más de 3,4 millones de metros cuadrados en el 2016.

La construcción fue el sector que generó mayor Valor Bruto de Productos (VBP) –la suma de todos los bienes del país incluyendo producción intermedia y producto final–. La participación del sector en el PIB creció de 3,6%, a 4,1% en las últimas dos décadas y media.

Mientras, la construcción crece, otras actividades como la manufactura, el comercio y agricultura vieron como su aporte a la producción nacional se redujo entre 1991 y 2016.

Otro de los datos que destaca el informe es que la construcción es la cuarta actividad en generación de empleo en el país con 154.000 trabajos directos y 117.000 indirectos, lo que representa un 7,3% del total del país, según datos del BCCR.

El sector también dinamizó la colocación de créditos en el mercado nacional y representa el 30% del total de préstamos bancarios de todo el país.

Si se revisa la importancia de la construcción en la cartera de crédito nacional, en 1991 representaba el 7,1% de los préstamos colocados, mientras que para el 2017 cuadruplicó su nivel y alcanzó el 30,8%.

También destaca que la actividad constructiva es la que genera más ingresos por impuestos para el país, con un 7,6% de la recaudación total, le siguen comercio (3,5%), sector inmobiliario (2,3%) y transportes (2,3%).

El estudio fue patrocinado por el Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos (CFIA) y por Mucap.

Noticia actualizada a las 5:20 p.m.