Marvin Barquero. 29 enero, 2018

El sector de la construcción privada espera estabilidad este 2018, especialmente en el segundo semestre, luego de un fuerte decrecimiento experimentado el año pasado.

Tanto el Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos (CFIA) como la Cámara Costarricense de la Construcción (CCC) consideran que la caída del 2017 se puede mantener en los primeros meses de este año, influenciada por el ambiente político electoral, efecto que se superaría después.

Esta previsión ocurre luego de que la construcción privada en Costa Rica decreció un 10,4% en todo el 2017 respecto al 2016, y un 10,3% en el último trimestre de ese año respecto al mismo periodo del 2016, según el Banco Central. Empero, el gremio y el CFIA coinciden en que es un asunto coyuntural y no una crisis.

El primer semestre de este año también podría presentar una baja en la construcción privada, según el Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos y la Cámara del sector. Pero en la segunda parte del 2018 se nivelaría para cerrar igual que en el 2016. Foto Rafael Murillo
El primer semestre de este año también podría presentar una baja en la construcción privada, según el Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos y la Cámara del sector. Pero en la segunda parte del 2018 se nivelaría para cerrar igual que en el 2016. Foto Rafael Murillo

La medición por metros cuadrados de construcción tramitados indica también que en el 2017 el sector disminuyó un 13,3%, de acuerdo con los datos solo para desarrollos privados que brindó la cámara del sector. Se trata de área tramitada, aunque no necesariamente se ejecuten las obras.

Según esa fuente, en el 2016 se tramitaron 7.467.741 metros cuadrados, mientras que en el 2017 la cantidad sumó 6.471.715 metros cuadrados.

Las cifras del CFIA reflejan una caída menor, porque en este caso se incluyen tanto datos de construcción privada como pública. El colegio determinó que, en el 2016, se tramitaron 10.388.384 metros cuadrados, mientras que el año pasado fueron 10.164.716 metros cuadrados, para una reducción del 2,15%.

La caída del índice del BCCR se acentuó en la segunda mitad del 2017.
La caída del índice del BCCR se acentuó en la segunda mitad del 2017.

El crédito bancario para construcción también sufrió el año pasado. El Banco de Costa Rica respondió, en un correo electrónico, que la cartera para el sector construcción sumó alrededor de ¢14.000 millones en el 2017, en nuevas colocaciones, contra los alrededor de ¢15.000 millones del 2016.

En tanto, una respuesta de la Dirección de Relaciones Institucionales del Banco Nacional, indicó que el saldo de la cartera de crédito, en el sector construcción, ha presentado en los últimos años un comportamiento creciente pero irregular.

De acuerdo con los datos de esta entidad, se observan variaciones interanuales promedio de 12% en los últimos cinco años, con la menor variación en el año 2014 (0,3%) y la mayor en el 2015 (21,7%). Para el 2016 estuvo cerca del promedio (15,5%), y varía en el 2017 (3,8%), similar al 2014, según la respuesta del Banco.

Agregó que el saldo de la cartera para los años 2016 y 2017 fue de Ȼ102.337 millones y Ȼ106.205 millones, respectivamente. Esto implica que hubo crecimiento pero menor al promedio de los últimos cinco años.

Durante el año pasado, los precios de productos para a construcción se comportaron estables o a la baja, según el índice de precios de la construcción, medido por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).

Por ejemplo, y en el caso del índice para casas de interés social, el precio de los bloques presentó una reducción interanual de entre el 2% y el 4%, de julio a diciembre, con mayor acentuación hacia final del año.

Trimestre complicado

El sector de la contrucción privada con peor comportamiento interanual, al cuarto trimestre del 2017, fue de los edificios, pues cayó 51%, según el índice del Banco Central. Este indicador toma como referencia los metros efectivamente construidos a partir del seguimiento de las obras constructivas desde su inicio hasta su finalización

Los edificios forman parte de las edificaciones con destino residencial grupo que, en general, disminuyó 15% interanual en el último trimestre del año, afectado también por mermas en viviendas de interés social (-23%), viviendas de clase media (-17,8%) y viviendas de clase alta (-14,3%).

El Índice Trimestral de la Construcción, medido por el Banco Central, también estableció que durante el último trimestre del 2017 las edificaciones con destino residencial bajaron un 15,1% con respecto al mismo trimestre del 2016.

En el caso de las edificaciones no residenciales (edificios, naves industriales, plazas comerciales, locales comerciales y bodegas) la disminución fue del 5,1% al comparar el cuarto trimestre del 2017 con los últimos tres meses del 2016.

Mientras tanto, la intención de construcción, medida por la cantidad de metros cuadrados tramitados, disminuyó, aunque en menor cantidad, de acuerdo con las estadísticas brindadas por el CFIA, pero en una medición que incluye también la construcción con destino público.

Randall Murillo, director ejecutivo de la Cámara Costarricense de la Construcción (CCC) advirtió de que la disminución medida por el Banco Central crea incertidumbre si se analiza por sí sola. Empero, dijo, la contracción se suscita luego de tres años de incrementos y, especialmente, tras un aumento histórico en el 2016.

Por tal razón, adujo, el sector de la construcción no cree que el 2017 fuera un año tan malo. "Ojala se pudiera crecer siempre, pero la construcción es de ciclos y se viene de incrementos muy altos en los últimos dos años", consideró Murillo.

Por su parte, el director ejecutivo del CFIA, Olman Vargas, argumentó que en la medición conjunta de la construcción privada y pública el año pasado fue muy similar al 2016.

Esio López Barrantes, vicepresidente de la Asociación Nacional de Maestros de Obras, consideró que la situación sí afectó a ese gremio. Se nota especialmente porque un compañero del gremio con su cuadrilla comúnmente se tarda menos de una semana en pasar de una obra a otra, mientras que desde finales del año pasado se están esperando hasta dos semanas.

Murillo y Vargas coincidieron, por separado, en que es de esperar un repunte para el segundo semestre del 2018, luego de pasar la incertidumbre del proceso electoral. Eso implicaría que este año podría tener un comportamiento parecido al 2017, resaltaron.