
La solvencia crediticia de los países y empresas se verán afectadas por la duración del conflicto geopolítico en Irán, indicó un análisis de Moody’s.
Además de los efectos en los precios del petróleo, la calificadora indicó que el contexto ha provocado la afectación del tránsito de naves por el estrecho de Ormuz que se ha desacelerado debido a la falta de coberturas de seguros y a la decisión de los operadores de no transitar en esta zona cercana a la zona de conflicto.
Moody’s también hace referencia a que importantes sectores del espacio aéreo están cerrados o bajo fuertes restricciones.
De acuerdo con la calificadora, una interrupción prolongada del tránsito marítimo y aéreo, desencadenaría consecuencias como la presión inflacionaria provocada por un aumento sostenido en los precios del petróleo y costos de insumos para industrias intensivas en energía.
En el caso de Costa Rica, la inflación cerró con una variación interanual de -2,53% en enero pasado. El indicador tiene 33 meses por debajo de la meta del Banco Central de entre un 4% y 2%.
Por otro lado, generaría un mayor rechazo al riesgo global y presión sobre los diferenciales crediticios en mercados de alto rendimiento. Este escenario incrementaría los riesgos de refinanciamiento para emisores con vencimientos en el corto plazo
Otro efecto es que complicaría la trayectoria de las tasas de interés y la toma de decisiones de los bancos centrales.
El impacto global
Moody’s indica además en su análisis La duración de la interrupción y la inestabilidad energética determinarán los efectos crediticios del conflicto con Irán, publicado este lunes, que un período prolongado de deterioro de los flujos marítimos afectaría a los sectores intensivos en energía en Europa y Asia, especialmente aquellos con necesidades inmediatas de refinanciamiento.
Por otro lado, las empresas de aviación, turismo y logística también enfrentarían mayores tensiones debido a las restricciones del espacio aéreo, la cautela de los viajeros y las interrupciones operativas, en el Oriente Medio.
Cadenas de suministro afectadas
La paralización del tránsito en el estrecho de Ormuz también tendría repercusiones en el desempeño de las cadenas de suministros, lo que se traduciría en el incremento de costos de las importaciones para los países, incluido Costa Rica, estimó Ricardo Ruiz, docente de la Universidad Fidélitas.
A eso se suma el efecto sobre el precio de los hidrocaburos. “Para economías importadoras netas de combustibles, como Costa Rica, el encarecimiento energético tiene un efecto dominó”, indicó Ruiz.
Costa Rica depende en gran medida de la importación de combustibles para el transporte, la industria y parte de la generación eléctrica, por lo que Ruiz plantea que un alza sostenida en los precios internacionales incrementa las tarifas de combustibles, incrementa los costos logísticos y termina trasladándose a los precios finales de bienes y servicios en función de cuánto dure el conflicto.
El especialista indicó que aunque las cadenas de suministro globales son eficientes, también son vulnerables.
Explicó que sectores como la automoción, la tecnología o la agroindustria dependen de materias primas, componentes y energía que atraviesan múltiples fronteras antes de llegar al consumidor final.
Asimismo, Ruiz destacó que Costa Rica, cuya economía se sustenta en exportaciones de dispositivos médicos, productos agrícolas y servicios empresariales, no es ajena a esa interdependencia.
“Un aumento sostenido en los costos de transporte marítimo o aéreo puede afectar la competitividad de las exportaciones. Asimismo, la importación de insumos industriales podría encarecerse o enfrentar retrasos”, apuntó Ruiz.
