
Lili Pink en Costa Rica emitió un pronunciamiento oficial tras los allanamientos y detenciones realizados por la Fiscalía General de Colombia en sus tiendas, en el marco de una investigación por presunto lavado de activos y contrabando por $200 millones.
“La operación de Lili Pink Costa Rica no forma parte de las empresas que desarrollan la marca en Colombia y que están siendo investigadas”, aclaró la compañía en un comunicado de prensa.
“Lili Pink Costa Rica es una empresa costarricense que opera desde el año 2016, bajo un modelo de franquicia, que nos otorga la licencia de uso de marca Lili Pink en el país. (...) Operamos localmente bajo administración costarricense, gestionando de manera autónoma las decisiones comerciales y operativas de la empresa, siempre en resguardo de las autoridades costarricenses”, agregó.
La franquicia en Costa Rica detalló que en el país tienen más de 30 tiendas y que sus operaciones continúan con total normalidad.
“Mantenemos nuestro compromiso con la operación, los clientes y los colaboradores. Agradecemos la confianza de nuestros clientes y colaboradores que nos han acompañado todos estos años en Costa Rica”.
— Lili Pink Costa Rica.
Presunto lavado de activos y contrabando
Las autoridades de Colombia allanaron este miércoles 405 locales comerciales y 40 inmuebles como parte de una investigación sobre la estructura operativa de Lili Pink, firma con amplia presencia en el mercado colombiano, donde opera cerca de 300 tiendas en centros comerciales y cadenas.
El operativo, ejecutado en varias ciudades, incluyó la recolección de información contable y financiera para sustentar pesquisas iniciadas meses atrás. Según las autoridades, la investigación permitió detectar un esquema que habría utilizado la comercialización de ropa femenina para canalizar capitales de origen ilícito.
Los informes oficiales señalan un presunto lavado de activos por $200 millones, así como un enriquecimiento ilícito que supera los $118 millones.
Además, la Fiscalía indicó que las maniobras buscaban “disimular el control aduanero, fragmentar transacciones, simular relaciones comerciales y dificultar la trazabilidad del dinero, facilitando su incorporación al sistema económico formal”.
