Patricia Leitón. 11 febrero
La recuperación en la agricultura se explica en parte por la mejora en la actividad cafetalera. Foto ilustrativa en la hacienda Alsacia, finca experimental de café que pertenece a Starbucks. Foto: Albert Marín
La recuperación en la agricultura se explica en parte por la mejora en la actividad cafetalera. Foto ilustrativa en la hacienda Alsacia, finca experimental de café que pertenece a Starbucks. Foto: Albert Marín

En diciembre del 2019, la producción del país, medida con el Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE), aumentó un 2,8% respecto al mismo mes del año anterior (variación interanual), con lo cual se recupera el crecimiento que se tenía en julio del 2018.

La producción en el régimen especial (con incentivos fiscales) ha tendido a desacelerarse, pero todavía tiene una alta tasa de crecimiento, que llegó en diciembre del 2019 a 10,1% respecto a ese mes del año anterior, y la del régimen definitivo se ha recuperado, más ligada a la economía interna, pero apenas aumentó un 1,6% en diciembre del 2019 frente a igual periodo anterior.

Según el comunicado del Banco Central, la manufactura del régimen definitivo mostró en diciembre una variación interanual positiva (0,1%) por primera vez desde mayo del 2018, en parte debido a la estabilización de las ventas al mercado centroamericano, al aumento en el beneficiado de café y el procesamiento de otros productos alimenticios, con lo que el proceso de recuperación se extiende a más actividades productivas.

El ente emisor destacó que, con excepción de la construcción, la electricidad y el agua, que decrecieron, el resto de las actividades económicas muestran tasas de crecimiento positivas y la mayoría superiores a las de hace un año.

“Este resultado ubica el crecimiento medio anual de la producción en 1,9%, inferior a la del año anterior (2,6%), lo cual, como lo ha señalado el Banco Central, refleja la desaceleración económica que experimentó el país desde abril del 2016 y que alcanzó su punto mínimo en mayo del 2019, situación provocada por una combinación de circunstancias (incertidumbre asociada a la situación fiscal, choques externos a los flujos de comercio y condiciones climáticas adversas)”, indicó la autoridad monetaria.

Según estimó la entidad, la variación anualizada del cuarto trimestre (se proyecta ese resultado a 12 meses) fue de 4,9%, por lo que considera que, al término del 2019, la economía costarricense se recupera a buen ritmo.

Agro y comercio mejoran

El Banco Central enfatizó en que la actividad agropecuaria incrementó su producción (1,6%) por quinto mes sucesivo, luego de un periodo prolongado de decrecimiento.

“Este resultado se vincula con la recuperación de la actividad cafetalera, debido a la mayor producción de algunos cafetales, que se encontraban en periodo de renovación, así como al efecto bienal propio de este cultivo”, señaló la institución.

“Además, influyó la normalización de las condiciones climatológicas, lo cual incidió positivamente en la producción de banano (principalmente destinado al mercado externo), hortalizas, raíces, tubérculos y arroz”, añadió.

En tanto, la actividad comercial creció un 1,3% debido a mayores ventas de vehículos, alimentos, medicamentos y productos de cuido personal.

La manufactura registró un crecimiento del 3,5%, superior en 1,7 puntos porcentuales al de diciembre del 2018, debido a la mayor producción de implementos médicos y productos alimenticios por parte de las empresas ubicadas en los regímenes especiales.