Juan Fernando Lara Salas, Juan Diego Córdoba González. 9 marzo
El crucero Peace Boat recorre países del mundo con sobrevivientes de las bombas atómicas de Hirosihma y Nagasaki para promover la paz. Fotografía: Ocean Dream Peace Boat.
El crucero Peace Boat recorre países del mundo con sobrevivientes de las bombas atómicas de Hirosihma y Nagasaki para promover la paz. Fotografía: Ocean Dream Peace Boat.

Dos cruceros que tenían previsto atracar en Puntarenas cancelaron su llegada al país prevista para junio debido a medidas de precaución por el nuevo coronavirus Covid-19, confirmó el Instituto Costarricense de Turismo (ICT).

El primero es el Akusa II, de bandera japonesa, el cual salía en abril de Japón para realizar un recorrido por 103 destinos, incluida una parada en Puntarenas.

La línea de cruceros a cargo de la nave, indicó el ICT, comunicó a los destinos incluidos en ese viaje que se cancelaba la llegada para prevenir cualquier situación. El Akusa II tiene capacidad para trasladar 960 personas.

El segundo crucero es el Ocean Dream (Peace Boat), que también tenía visita prevista en junio a Puntarenas. Ese barco tiene capacidad para 1.400 excursionistas.

Para la temporada de cruceros 2019-2020, se proyecta la llegada de 122 cruceros en Pacífico central y 102 en el Caribe, informaron este lunes el Instituto Costarricense de Puertos del Pacífico (Incop) y la Junta de Administración Portuaria y de Desarrollo Económico de la Vertiente Atlántica (Japdeva), respectivamente.

Según el ICT, la empresa Grace Japan, responsable del barco, comunicó que debido al Covid 19 no puede enviar a mantenimiento la embarcación para iniciar el viaje alrededor del mundo y el cual estaba previsto para próximas semanas.

Grace Japan explicó que las instalaciones de mantenimiento para dicha embarcación se localizan en China, “razón por la cual deciden cancelar el crucero”, informó el ICT.

Debido a la enfermedad, compañías miembro de la Asociación Internacional de Líneas e Cruceros de la industria (CLIA por sus siglas en inglés) cumplen ya una serie de reglas conforme la evolución del Covid-19 para determinar quién puede o no abordar sus barcos.

Wágner Loría Jiménez, presidente de la Asociación Costarricense de Cruceros, explicó que estas medidas son acatadas por cruceros que arriban a Costa Rica.

“Ahora, el capitán de estos cruceros debe asegurar, bajo fe de juramento, que no traslada personas con síntomas y, si los traslada, certificar que los mantiene en aislamiento mediante la llamada declaración marítima de salud", explicó Loría.

Este documento, explicó, tiene carácter legal internacional y está avalado por el propio Ministerio de Salud.

Loría Jiménez agregó que sí habrá alguna afectación por venta de boletos para cruceros en Estados Unidos que, junto al europeo, es uno de los principales mercados para Costa Rica. Por otra parte, explicó que ni China, ni el resto del mercado asiático, es significativo para Costa Rica a nivel de cruceros.

Sin embargo, incluso con la situación prevista en EE.UU., descartó que la afectación vaya a ser alta porque en mayo ya concluye la actual temporada alta de cruceros y, por políticas de cancelación de empresas de cruceros, las cancelaciones se sentirían durante los meses de temporada baja de cruceros costarricense.

“La afectación prevista es en temporada baja entre mayo y mitad de setiembre y se prevé que el mercado esté normalizado otra vez para la siguiente temporada alta a finales de setiembre”, agregó.

Protocolo a bordo

Entre las disposiciones para empresas de cruceros asociadas a CLIA está que pasajeros y tripulación de cruceros de miembros de la Asociación deben quedarse en tierra si visitaron o pasaron por aeropuertos en Irán, Corea del Sur, China continental, Hong Kong, Macao e Italia, en los 14 días antes de embarcar, o del mismo modo, si cuidaron a alguien que tiene o podría tener el Covid-19 o si han mostrado síntomas del virus.

Actualmente, se realizan chequeos de temperatura antes de abordar y mayor frecuencia de limpieza por parte de personal a bordo, especialmente en las áreas de alto tráfico.

Los navíos disponen de más estaciones para higiene de manos y manejo de paños desinfectantes, mientras que los buffet con autoservicio ahora son atendidos por camareros.

Otras compañías están emitiendo políticas específicas.

Royal Caribbean es una compañía que va más allá de las pautas de la CLIA y se niega a permitir el abordaje de cualquier pasajero que haya ingresado dentro de una distancia de 1,80 m de alguien que haya estado en China continental, Hong Kong, Macao, Irán, Corea del Sur o Italia en los últimos 15 días.

Por ejemplo, la empresa de cruceros Norwegian permite a los pasajeros posponer los pagos finales de los viajes para junio y julio, así como también les permiten un período más prolongado para decidir si quieren cambiar el itinerario.

También autoriza la sustitución de un pasajero diferente por el que había reservado originalmente hasta 45 días antes del viaje. Anteriormente, eso no era posible.

MSC Cruises, por su parte, permite a los pasajeros que reservaron en un crucero para marzo o abril, posponer su crucero o cambiar por uno distinto, que opere en otra región y navegue dentro del próximo año.

“La adopción de estas medidas demuestra aún más la capacidad única de la industria de cruceros para responder rápidamente a medida que las circunstancias evolucionan”, afirmó Kelly Craighead, presidente y directora ejecutiva de CLIA.

“Seguimos en estrecho contacto con los gobiernos locales de todo el mundo y, si bien lamentamos que estos cambios den lugar a la negación del embarque de algunos de nuestros huéspedes, los viajeros deben saber que su salud y seguridad son la prioridad absoluta para la industria”, indica la entidad en un comunicado.

Medidas en tierra

Por su parte, el Instituto Costarricense de Puertos del Pacífico (INCOP) y la Junta de Administración Portuaria y de Desarrollo Económico de la Vertiente Atlántica (Japdeva) han introducido protocolos preventivos para evitar ingresos de nuevos contagios de Covid-19 por puerto Caldera, en Puntarenas, o puerto Moín en Limón.

Toda acción que se desarrolla en ambas terminales se ajusta a los lineamientos del Ministerio de Salud.

Al llegar un crucero o buque, las navieras consultan a los navíos sobre el estado de salud de los tripulantes y pasajeros, según sea el tipo de nave, esto normalmente se hace dos horas antes.

Con un reporte negativo de casos por parte del barco, se procede con el siguiente paso, que consiste en una visita oficial de autoridades de Salud coordinada con los encargados de cada puerto para confirmar los informes de control previos y posteriores sobre el estado de salud de los tripulantes y pasajeros y, de la misma manera, el control de salida de puerto.

El capitán del barco mantiene contacto diario con las autoridades portuarias para seguimiento y plan de atención de surgir casos sospechosos. Si esto pasa, de inmediato se procede al aislamiento, en cuyo caso la naviera dueña del barco asume la responsabilidad.

En caso de una alerta de algún tripulante o pasajero, los protocolos internacionales dictan que se alerte a Salud y al Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT).

A continuación, se procede con la detención de la operación del barco, se restringe el ingreso de personas al mismo y la atención del buque la asumen autoridades nacionales de Salud en tanto el MOPT emite criterio e instrucción del protocolo de atención inmediato de las instalaciones portuarias.