
Mientras Costa Rica registra un récord en ingreso de turistas y divisas, hoteles y restaurantes enfrentan una realidad menos favorable: una menor actividad y márgenes de ganancia cada vez más estrechos por efecto de la apreciación del tipo de cambio del colón frente al dólar.
Los datos del Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) muestran una desaceleración en el ritmo de crecimiento de las actividades de servicios de comida y alojamiento durante los últimos meses. En junio del 2026, el crecimiento interanual fue de 2,6% respecto al mismo mes del 2025, el menor registrado en los últimos cinco meses.
Mauricio Rodríguez, presidente de la Cámara Costarricense de Restaurantes (Cacore), reconoció que el aumento en la llegada de turistas y el mayor gasto durante sus estadías han generado beneficios para una parte de la oferta gastronómica.
Sin embargo, aseguró que, en términos generales, los restaurantes continúan con resultados bajos. Entre las razones mencionó el cambio en los hábitos de consumo y el aumento de los viajes de costarricenses al extranjero, favorecidos por la reducción del precio del dólar.
“El dólar barato hace que el consumidor salga del país con más facilidad. Eso trae como consecuencia mayores gastos y consumo en el exterior, lo que genera más deudas, principalmente en tarjetas de crédito”, planteó Rodríguez.
A juicio del jerarca de Cacore, este comportamiento reduce el dinero disponible de los costarricenses para consumir dentro del país.
Hoteles reportan menor actividad
Los alojamientos confirman una tendencia similar. “Hemos visto las ocupaciones ligeramente hacia la baja de manera sostenida en los últimos años”, indicó Arnoldo Beeche, presidente de la Cámara Costarricense de Hoteles (CCH).
El sector hotelero observa que, al cierre del año, la ocupación durante la temporada alta suele superar las metas. En contraste, las temporadas bajas “están siendo más bajas de lo normal”, señaló Beeche.
“Esa fórmula está golpeando mucho la actividad, además del tema de costos y el tipo de cambio”, agregó el presidente de la CCH.
El economista Alberto Franco señaló que los años de mayor recuperación del turismo fueron 2022 y 2023 y, en menor medida, 2024. En ese entonces, el aumento en la visitación compensó con creces el efecto negativo de la apreciación del tipo de cambio sobre los ingresos convertidos a colones.
Sin embargo, en el primer trimestre del 2026 la apreciación del colón neutralizó el efecto que tuvo el aumento en la llegada de turistas sobre los ingresos convertidos a moneda nacional.
Franco señaló que, aunque durante el primer trimestre del 2026 el sector generó más dólares que en el mismo periodo del 2024, cuando el tipo de cambio promedio rondaba los ¢514, la cantidad de colones obtenida no fue significativamente mayor: el aumento fue inferior al 2%.
El economista atribuyó este resultado principalmente a la apreciación del tipo de cambio.
Félix Delgado, exgerente general del Banco Central, recomendó tener cautela antes de determinar el efecto real, pues sería necesario conocer cuándo recibieron las empresas la mayor parte de sus ingresos en dólares y a qué tipo de cambio vendieron esas divisas.
La Asociación Costarricense de Agencias de Viajes (ACAV) comparte el diagnóstico del resto del sector.
“Los mayores ingresos todavía no compensan las pérdidas generadas por el efecto cambiario. Aunque muestran la mayor generación de divisas, hay que diferenciar este crecimiento de los ingresos en dólares y la rentabilidad de las empresas”, indicó Hernán Jackson, presidente de ACAV.
