Los reclamos relacionados con tarjetas de crédito son la principal queja presentada ante la defensoría del consumidor del sector bancario.
La Oficina de Defensa del Consumidor Financiero (OCF) recibió, durante las primeras tres semanas de funcionamiento, un total de 66 casos, de los cuales el 57% están relacionados con tarjetas de crédito, 32% con préstamos y el resto con otros productos financieros.
Martha Castillo, defensora del Consumidor Financiero, explicó que la mayor parte de los temas analizados fueron inconformidades de los clientes con el servicio brindado por entidades bancarias.
“Los temas más recurrentes que hemos recibido están relacionados con arreglos de pago, dudas sobre deudas que el cliente pensó que tenía canceladas o quejas contra cargos administrativos”, explicó Castillo.
Añadió que, hasta el momento, no han dictado resoluciones contra entidades financieras pues ningún caso deriva en una acción formal contra un banco.
Sin embargo, sí han trasladado las quejas de usuarios a algunas instituciones para que sean respondidas.

La OCF abrió sus puertas el pasado 17 de noviembre, como una organización privada ante la cual los clientes bancarios pueden acudir en caso de tener discrepancias sobre servicios o productos brindados.
A la Oficina están adscritos un total de 11 bancos privados y Bancrédito, como único público.
Castillo confirmó que el Banco Nacional y el Popular declinaron formar parte del nuevo órgano de defensa de los clientes. Mientras tanto, el Banco de Costa Rica hace una consulta legal a la Procuraduría General de la República para determinar si puede participar de esta iniciativa.
Comunicación. Entre los factores que llevan a los clientes bancarios a presentar quejas, está la incomprensión de términos usados en los contratos y condiciones de los convenios con entidades bancarias, dijo Karol Morera, jefa comercial de Banco Cathay.
Agregó que los reclamos sobre tarjetas y créditos son más usuales porque son los productos financieros de mayor colocación entre las personas.
“La tarjeta de crédito es un producto con una mayor complejidad, puesto que posee más cláusulas que un crédito usual, y en ocasiones, el cliente no está debidamente familiarizado con estas”, recalcó Morera.
Las resoluciones de la OCF son de acatamiento obligatorio de los bancos que están adscritos a la entidad, pero el usuario puede recurrir a otras instancias si está insatisfecho, según los estatutos de la organización.
