María Esther Abissi. Hace 6 días

Los precios del petróleo mantuvieron su recorrido al alza durante los cinco primeros meses del año, a la vez que aumentaron las tensiones geopolíticas, los cambios en la oferta y la demanda, y se incrementó la incertidumbre mundial.

Entre diciembre y abril de este año, el costo del barril del petróleo se apreció cerca de 40%.

Según el sistema de datos económicos de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fred Data Source), el repunte en los precios del petróleo se inició en diciembre, cuando el barril de West Texas Intermediate (WTI) llegó a un mínimo histórico de $44 y el Brent a $50 por barril.

Según el último informe de la Agencia de Información de Energía de Estados Unidos, la proyección de incremento de los precios es casi de un 11% para el final del año. (Foto Andrey Golovanov/AFP)
Según el último informe de la Agencia de Información de Energía de Estados Unidos, la proyección de incremento de los precios es casi de un 11% para el final del año. (Foto Andrey Golovanov/AFP)

Precios como esos no se veían en el mercado de futuros desde julio del 2017, de acuerdo con los datos históricos de la Reserva Federal.

La caída en las cotizaciones de entonces se dio por un incremento importante de la oferta de crudo, que lo hizo depreciarse a partir de octubre. En menos de tres meses el barril de Brent perdió $36 y el de WTI, $32.

En ese momento, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), acordó un recorte de 2% en la producción diaria del crudo.

Durante el anuncio del recorte, el ministro de Petróleo de los Emiratos Árabes Unidos, Suhail Mohamed al Mazruei, explicó que los países de la Opep contribuirían con 800.000 barriles diarios, mientras que los países fuera de la OPEP contribuirían con 400.000 barriles diarios.

El objetivo, explicó Al Mazruei, es que el barril llegara a $70, en lugar de los niveles en los que estaba.

Cinco meses más tarde, el barril se encuentra en el precio deseado por la Organización.

Presiones al alza

Para el economista Luis Liberman, las presiones en los precios del petróleo vienen por diferentes flancos.

Por un lado, el hecho de que contener el límite de la producción genera presiones al alza.

Según Liberman, a este aspecto se sumaron dos efectos geopolíticos relacionados con las sanciones de Estados Unidos a Irán y a Venezuela.

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos publicó, en noviembre del año pasado, un comunicado respecto a las sanciones contra Irán, en donde afirmó que, después de 180 días de haber suspendido las sanciones financieras por medio del Plan de Acción Conjunto y Completo, con el que Irán se comprometía a eliminar sus reservas de Uranio Enriquecido, retomaría los bloqueos económicos, esta vez mucho mas severos.

Las decisiones de reinstaurar los bloqueos financieros por parte de Estados Unidos se dieron después de que Irán anunciara que levantaría algunos límites a su programa nuclear.

La tensión también aumentó en el golfo Pérsico en los últimos días, donde barcos petroleros de Arabia Saudita fueron blanco de sabotajes el domingo pasado, y este martes 14 de mayo un ataque con drones lanzados por rebeldes yemeníes, obligó al cierre de un gran oleoducto en este mismo país (mayor productor del mundo).

Del lado de Venezuela, el presidente Donald Trump bloqueó todos los activos y bienes de Petróleos de Venezuela (Pdvesa), entre otras medidas, de acuerdo con una declaración del Departamento del Tesoro.

“¿Alguien va a suplantar el petróleo de Venezuela y de Irán? Aunque la producción de Venezuela sea poca, eso pesa en el mercado. Si las sanciones se mantienen, me parece que vamos a estar con precios altos para rato”, admitió Liberman.

Él aseguró que los principales efectos en Costa Rica de los incrementos del precio del barril se traducirían en los costos del transporte y la producción, especialmente en el caso del sector agrícola, donde muchos de los insumos que se utilizan para la producción derivan del petróleo.

“No son buenas señales para el sector en momentos en los que hay serios problemas de precios internacionales de productos agrícolas y lluvia. Sin duda sería el sector más afectado”, comentó este economista.

Según el más reciente informe de la Agencia de Información de Energía de Estados Unidos (mayo 2019), la proyección de incremento de los precios es casi de 11% para el final del año.

Lo anterior, según el informe, se prevé dado que la producción de crudo caería a 30,3 millones de barriles por día este año, una cifra que se traduce en 1,7 millones barriles menos que en el 2018.

“La producción de Venezuela e Irán influyen en la mayor parte de la caída de la producción en el 2019 y 2020, sin embargo, esperamos que esa caída se vea parcialmente socavada por los incrementos de otros miembros de la Opep”, citó el informe.

En su informe, la Agencia asegura que los precios de la gasolina para este año serán particularmente superiores a los del 2018.

Para Liberman, lo único que podría revertir esa tendencia es que la producción de Estados Unidos se incremente. Dado que en ese país los productores de petróleo son ‘independientes’, los precios podrían caer después de la temporada de verano.

Luis Diego Herrera, analista económico de Grupo Financiero Acobo, aunque hay cambios en los niveles de la producción, tensiones geopolíticas y sanciones, se esperaría que los precios del crudo en el mercado internacional se comporten a la baja hacia el cierre del año, por los efectos del menor crecimiento de la economía global.

“Los precios actuales no son tan elevados si se toman como referencia los niveles anteriores. Podrían incrementarse un poco más, pero la perspectiva es a la baja hacia el final del 2019”, acotó Herrera.

Según el comentario a la economía de abril, publicado por el Banco Central de Costa Rica , el precio del petróleo es uno de los factores que llevará al alza al inflación en los próximos meses.