
El Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) consiguió, el año pasado, revertir la caída en los ingresos del sector de telecomunicaciones luego de dos años de reducciones consecutivas.
La empresa pública tuvo entradas por ¢590.656 millones, en el 2017, lo cual significó un incremento leve, del 2,5%, comparado con el año previo, según los estados financieros auditados de la institución.
El resultado significó una mejora en la facturación de la compañía que comenzó a retroceder a partir del 2014. En ese año, las ventas de servicios fueron de ¢579.962 millones.
Posteriormente, disminuyeron a ¢578.907 millones y ¢576.515 millones, para el 2015 y 2016, respectivamente, muestran los datos financieros de la compañía.
Los ingresos por servicios de telecomunicaciones (Internet, telefonía y datos) incluyen información del ICE, Radiográfica Costarricense (Racsa) y Cable Visión Costa Rica.
Sin embargo, en la información consolidada de Grupo ICE, el año pasado se registró una pérdida de ¢51.706 millones; aquí se incluye también el segmento de generación de electricidad, en el cual participan el Instituto y la Compañía Nacional de Fuerza y Luz (CNFL).
Fundamento
El incremento en los ingresos del segmento abierto a la competencia se fundamentó, principalmente, por el segmento denominado mayoristas de telecomunicaciones.
Este rubro corresponde a los servicios provenientes de la relación del ICE con otros operadores, explicó Jesús Orozco, jefe de la División de Finanzas del Grupo ICE.
La empresa no detalló de qué tipo de actividad comercial se trata pues argumentan confidencialidad de la información.
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La Ley Fortalecimiento y Modernización de las Entidades Públicas del Sector Telecomunicaciones le permite al ICE mantener la reserva de la información del negocio en competencia.
Precisamente, en el segmento de telefonía e Internet, en que el Instituto compite con otros operadores, los ingresos se siguen reduciéndose.
El año pasado facturó ¢464.534 millones, frente a los ¢499.194 millones del 2016, según los estados financieros de la empresa pública.
Orozco explicó que la evolución de cada uno de estos segmentos depende de la demanda de los usuarios.
"Es normal una disminución en los (negocios) tradicionales como la voz de telefonía fija, voz internacional, SMS, entre otros, totalmente consistente con lo que sucede en la industria a nivel mundial, pero aumentan otros como, por ejemplo, datos", detalló el funcionario.
El Instituto no indicó si analiza la posibilidad de modificar tarifas en el segmento de telecomunicaciones, para mejorar los ingresos.
"El tema tarifario depende de la evolución del mercado, de los servicios y las condiciones de demanda", señaló Orozco.
El ICE se mantiene como el operador dominante en telefonía celular, pues domina el 52% del mercado, según datos de la Superintendencia de Telecomunicaciones (Sutel), a junio del 2017.
Telefónica –con su marca Movistar– posee el 25%; Claro, el 22% y Tuyo Móvil y Full Móvil se reparten el restante 1%.
En el país todos los operadores tienen más de 8,3 millones del líneas celulares activadas de las cuales el 78% son prepago y el 22%, pospago.
En telefonía fija, se pasó de más de un millón de líneas, en el 2011, a 752.915, en junio del 2017, según Sutel.
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Costos del negocio
Los estados financieros del ICE detallan que los costos de la operación del sector de telecomunicaciones se incluyen en el rubro denominado Comercialización.
En este se reflejan los costos por las remuneraciones de los trabajadores, el de las terminales móviles, los celulares postpago vendidos por debajo de su precio o gratis, entre otros.
Los gastos de comercialización ascendieron a ¢234.405 millones, el año pasado, frente a los ¢233.479 millones del 2016.
El rubro principal fue el de materiales que fue de ¢66.432 millones, es decir el 28% del egreso.
Los salarios ascendieron a ¢55.520 millones, o sea, el 23% del gasto total.
