AFP . 23 julio

Washington. Las tensiones comerciales y la continua incertidumbre están lastrando el desempeño de la economía global, que tendrá un “precario” repunte en el 2020, advirtió este martes 23 de julio el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Durante su llamada de atención, el FMI urgió a los países a que recurran a negociar en lugar de echar mano de los aranceles.

Gita Gopinath, directora de investigaciones del FMI, explicó que la recuperación prevista para el 2020 es precaria debido a que cerca del 70% del crecimiento depende de una mejora del crecimiento en los mercados emergentes y las economías desarrolladas. AP para La Nación.
Gita Gopinath, directora de investigaciones del FMI, explicó que la recuperación prevista para el 2020 es precaria debido a que cerca del 70% del crecimiento depende de una mejora del crecimiento en los mercados emergentes y las economías desarrolladas. AP para La Nación.

En su revisión trimestral del informe sobre Perspectivas de la economía mundial (WEO, por sus siglas en inglés), el FMI recortó en 0,1 puntos su proyección para este año y para el próximo, con lo que el crecimiento previsto para el 2019 queda en 3,2% con una expansión de 3,5% en 2020.

No obstante, el reporte deja claro que en el camino varias cosas podrían salir mal.

“El repunte del crecimiento proyectado para 2020 es precario y supone la estabilización de las economías de mercados emergentes y en desarrollo que están atravesando tensiones y avances hacia la resolución de las diferencias (comerciales)”, señaló el FMI.

Durante una conferencia de prensa desde Santiago de Chile, Gita Gopinath, la directora de investigaciones del FMI, explicó que la recuperación prevista para el próximo año es precaria debido a que cerca del 70% del crecimiento depende de una mejora del crecimiento en los mercados emergentes y las economías desarrolladas, por lo que está sujeto a mucha incertidumbre.

“El crecimiento es lento y precario, pero no tiene por qué ser así, ya que gran parte de esto es autoinfligido”, agregó la economista.

En tanto, Estados Unidos, que es el centro de la mayoría de las tensiones comerciales, registró una de las pocas revisiones al alza del reporte, apuntalado por el robusto crecimiento a comienzos de 2019.

El FMI mejoró las perspectivas del crecimiento de Estados Unidos en 0,3 puntos para una expansión de 2,6% en el 2019, pero advirtió de un debilitamiento de la demanda, en parte debido a las tensiones comerciales y a los aranceles que apuntan “a un menor dinamismo de la actividad durante el resto del año”.

En el 2020 la organización espera que la economía estadounidense crezca 1,9%.

China, el mayor blanco de la política comercial proteccionista de Estados Unidos, ya está experimentando una desaceleración de la actividad.

“En China, los efectos negativos del aumento de los aranceles y el debilitamiento de la demanda externa han exacerbado la presión sobre una economía que ya está experimentando una desaceleración estructural”, indicó el FMI.

La revisión de la organización recorta el crecimiento de China 0,1 puntos este año y el próximo, a 6,2% y 6%, respectivamente.

Para América Latina el informe dio cuenta de una “considerable revisión a la baja” de las previsiones de crecimiento en el 2019, que refleja el deterioro de grandes economías como Brasil y México.

Y para la castigada Venezuela el panorama es aún más dramático. El FMI espera que la economía se contraiga un 35% cuando en abril había calculado un 25%. La entidad dijo que la economía de Venezuela está haciendo “implosión”

Evitar ‘pasos en falso’

El FMI advirtió de que abundantes factores pueden afectar negativamente el panorama, entre ellos la posibilidad de que Estados Unidos imponga más aranceles a China o al sector automotor europeo; un Brexit sin acuerdo o desajustes como el alto nivel de deuda en muchos países.

“Si bien las tensiones se atenuaron en junio, el logro de acuerdos duraderos que resuelvan las diferencias sigue dependiendo de negociaciones que podrían ser prolongadas y complejas”, señaló el FMI.

Esta revisión estuvo acompañada de un recorte a la baja para varios países, un ajuste magro en el caso de países como Alemania o Japón y más significativo para economías como la de Brasil, México, Rusia, India y Sudáfrica, países que fueron impulsores del crecimiento global después de la crisis financiera del 2008.

El FMI añadió que los “pasos en falso” podrían tener efectos debilitadores en la confianza, el crecimiento y la creación de empleo.

“Concretamente, los países no deben recurrir a los aranceles para influir en la balanza comercial bilateral, ni como reemplazo del diálogo con el fin de presionar a otros a efectuar reformas”, destacó.

El presidente estadounidense, Donald Trump, y su homólogo chino, Xi Jinping, acordaron en junio una tregua en sus hostilidades comerciales.

Robert Lighthizer, el representante comercial de Estados Unidos, va a encabezar una delegación que viajará a China el próximo lunes, para la primera reunión cara a cara desde que colapsaron las conversaciones en mayo, informaron medios locales estadounidenses.

El secretario de Comercio de Estados Unidos, Wilbur Ross, dijo que el “objetivo primordial” es conseguir un buen trato, que “es algo mucho más importante que la fecha precisa”.