Óscar Rodríguez. 19 enero, 2017

San José.

La calificadora Fitch Ratings decidió, este jueves, degradar la calificación de riesgo de Costa Rica debido a los grandes déficits fiscales reportados por el país y la falta de reformas para solucionar el problema del rápido crecimiento de la deuda pública.

Fitch bajó la calificación del país desde BB+ negativa hasta BB con perspectiva estable.

"El déficit fiscal del Gobierno Central de Costa Rica ha crecido en los últimos cinco años, alcanzando el 5,7% del PIB en 2015 (el déficit de las administraciones públicas alcanzó el 4,6% del PIB en 2015, que incorpora excedentes de fondos de pensiones públicos)", argumentó la agencia en su calificación.

La agencia reconoció que hubo una mejora estimada en el déficit del 2016 pues cerraría en 5,1% del producto interno bruto (PIB) frente al 5,7% del 2015, según previó el Ministerio de Hacienda en diciembre anterior.

"Se espera que el déficit fiscal aumente durante los próximos dos años como resultado de una mayor carga de los intereses y de rigideces en los gastos", advirtió Fitch.

De seguido, la calificadora criticó que las propuestas de reforma tributaria del Gobierno han tenido poco progreso en la Asamblea Legislativa "debido a su estructura fragmentada y el proceso legislativo engorroso".

Asimismo, Fitch consideró que las perspectivas para aprobar la creación del impuesto sobre el valor agregado (IVA) y modificar el impuesto sobre la renta han disminuido significativamente, debido a que se aproximan las elecciones presidenciales y de diputados para el periodo 2018-2022.

El rápido crecimiento de la deuda pública pasó del 20% del PIB, en el 2008, al 41% de la producción en el 2016, está entre las razones que más preocupan a la calificadora estadounidense.

"La carga de la deuda seguirá aumentando en ausencia de medidas fiscales significativas, y se espera que la deuda alcance más del 60% del PIB dentro de la próxima década", enfatizó en su comunicado de este jueves.

Nueva calificación. Fitch decidió darle calidad de estable a la nueva calificación de Costa Rica debido a que el Gobierno Central ha logrado financiar el déficit dentro del país, aunque mantiene "el mercado local cautivo".

Además, porque el sector exportador y la industria turística se mantuvieron dinámicas el año pasado.

"Las calificaciones "BB" de Costa Rica están respaldadas por indicadores estructurales que son fuertes con respecto a sus pares, incluyendo altos niveles de ingreso per cápita, desarrollo social y normas de gobierno. Las calificaciones también están respaldadas por el exitoso modelo económico del país centrado en el servicio de alto valor agregado y las actividades de manufactura", argumentó la agencia.