Óscar Rodríguez. 22 enero
La mayoría de las operadoras complementarias elevaron sus inversiones en el Gobierno, el año pasado. BCR Pensiones finalizó con el 47,7% de los recursos administrados colocados en Hacienda, es decir 3,3 puntos porcentuales más comparado con el 2017. Foto: Mayela López
La mayoría de las operadoras complementarias elevaron sus inversiones en el Gobierno, el año pasado. BCR Pensiones finalizó con el 47,7% de los recursos administrados colocados en Hacienda, es decir 3,3 puntos porcentuales más comparado con el 2017. Foto: Mayela López

Cuatro operadoras de pensiones complementarias (OPC), de las seis inscritas en Costa Rica, aumentaron la concentración de sus inversiones en bonos del Gobierno, durante el año pasado.

Se trata de BN Vital, BCR Pensiones, BAC Pensiones y la OPC de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), las cuales elevaron la adquisición de títulos de deuda emitidos por el Ministerio de Hacienda. Por el contrario, Popular Pensiones y Vida Plena más bien redujeron su exposición a este tipo de instrumentos.

Así se aprecia en el saldo del portafolio total de inversiones de las OPC, al cierre del 2018, información presentada por estas entidades financieras a la Superintendencia de Pensiones (Supén).

Aprovechar las mejores tasas de interés ofrecidas por el Gobierno, el año pasado, fue el principal argumento señalado por las operadoras para aumentar sus inversiones en este tipo de emisiones.

Sin embargo, las OPC que tomaron la decisión de reducir su participación en esta clase de instrumentos financieros, argumentaron que lo hicieron para limitar posibles efectos negativos y diversificar su portafolios.

De hecho, la diversificación de las inversiones, para evitar riesgos, es uno de los mandatos de la Ley de Protección al Trabajador que creó el sistema de pensiones complementario en el 2000.

Hasta octubre del año pasado, las operadoras tenían un tope permitido del 50% en bonos de Hacienda. No obstante, el Consejo Nacional de Supervisión del Sistema Financiero (Conassif), modificó dicho límite y lo llevó hasta el 80%.

La medida permite a las operadoras que estaban por debajo del 50% subir la concentración, tal como hicieron BN Vital, BCR Pensiones y OPC CCSS.

Las que estaban por encima de dicho tope (BAC Pensiones y Vida Plena) ahora podrán aumentar las inversiones, si así lo deciden.

El cambio en las reglas ocurrió en un momento en el que Hacienda se vio obligado a subir sus tasas de interés, para atraer inversionistas, y enfrentar sus problemas de liquidez, y cuando tres calificadores de riesgo (Moody’s, Fitch Ratings y S&P) degradaron la nota del país, como emisor de deuda, por el mayor riesgo generado ante el desequilibrio fiscal del Gobierno.

Las OPC finalizaron el 2018 con un saldo de ¢6,3 billones administrados de pensiones obligatorias complementarias, fondos voluntarios y el Fondo de Capitalización Laboral (FCL).

Estos recursos pertenecen a más de 2,6 millones de trabajadores afiliados a estos regímenes de jubilación individual.

Inversiones en bonos de Hacienda
Inversiones en bonos de Hacienda
Posición por entidad

La OPC CCSS fue la institución que más subió la concentración en Hacienda.

El año pasado, del total de recursos administrados, el 32,2% era en deuda gubernamental, mientras que en el 2017 el saldo era de 25,8%, es decir, siete puntos porcentuales más en un plazo de 12 meses.

Esta entidad cerró el año pasado con ¢321.267 millones administrados, según Supén.

Héctor Maggi, gerente de la operadora, enfatizó en que el porcentaje de concentración está por debajo del tope permitido.

“El cambio en la concentración está más relacionado en oportunidades de mercado e ingreso de recursos nuevos a los fondos administrados”, dijo Maggi.

En el caso de BN Vital, las inversiones en Hacienda pasaron del 36,3% del total, en el 2017, a 40,4% al cierre del año pasado, lo cual significó una alza de 4,1 puntos porcentuales (p. p.), en ese periodo. Mientras que en BCR Pensiones la preferencia por los bonos de Gobierno subió del 44,4% al 47,7%, durante el mismo periodo, es decir 3,3 p. p. más.

BN Vital administra ¢1,3 billones de sus clientes y BCR Pensiones, ¢992.858 millones.

Mainor Benavides, gerente Financiero de BN Vital, recalcó que en la estrategia de inversiones de la entidad estaba contemplado el incremento en instrumentos del Gobierno, ante la falta de emisores privados con tasas de interés competitivas.

“La modificación (del tope de inversiones) fue hacia final del año, y la planificación de las inversiones data de mucho tiempo atrás, por lo que este incremento no responde en nada a esta variación de límites”, argumentó Benavides.

Mauricio Rojas, gerente de BCR Pensiones, destacó que dada las oportunidades de inversión por mejores rendimientos, se elevó la exposición en deuda de Hacienda, en los últimos 12 meses.

En el caso de BAC Pensiones la concentración creció en menor porcentaje, pues reporto un saldo de 51,9%, en el 2018, frente a 51,1% en el 2017.

Movimiento de inversiones

Distinta a la mayoría de las OPC, Popular Pensiones redujo sus inversiones en Gobierno porcentualmente e, incluso, en términos absolutos.

La entidad pasó de tener el 53,7% del total de recursos en títulos de Hacienda, en el 2017, a 48,5% en el 2018; es decir, una reducción de 5,2 p. p.

“La reducción corresponde a una adecuada y prudente administración de los portafolios, al tratar de limitar los posibles efectos negativos, de concentraciones en un emisor. Atendiendo el principio de diversificación”, explicó Mauricio Ávila, jerarca de la operadora.

Por último, Vida Plena reportó que el 51%, de los ¢712.923 millones administrados al cierre del 2018, estaban colocados en bonos de Hacienda.

Al mismo periodo del 2017, muestran los datos de Supén, era el 54,5%.