Óscar Rodríguez. 18 abril
El 16% de los docentes jubilados bajo el régimen de pensiones a cargo del Presupuesto Nacional tienen una pensión de lujo, pues supera el monto de ¢1,57 millones, según la Supén. Foto: Mayela López.
El 16% de los docentes jubilados bajo el régimen de pensiones a cargo del Presupuesto Nacional tienen una pensión de lujo, pues supera el monto de ¢1,57 millones, según la Supén. Foto: Mayela López.

El sistema de jubilaciones del Poder Judicial y el Régimen Transitorio de Reparto (RTR) del Magisterio Nacional tienen la mayor proporción de pensionados de lujo en Costa Rica.

En el Fondo de Jubilaciones y Pensiones del Poder Judicial hay 1.200 personas cuyo beneficio mensual supera los ¢1,57 millones, es decir el 30% de los casi 4.000 jubilados.

En el caso del RTR se trata de 6.900 personas con pensión de lujos, es decir el 14,2% de los 48.256 docentes retirados en dicho fondo.

Así se detalla en datos revelados por la Superintendencia de Pensiones (Supén) en el Informe de coyuntura y Supervisión del Sector Pensiones.

En los regímenes de Hacienda y Asamblea Legislativa son el 6,6% de los jubilados con pensión de lujo, es decir 1.702 personas de un total de 25.844 retirados por este fondo especial.

Tanto el RTR como el de Hacienda son fondos especiales que están cerrados desde 1992 y son financiados vía Presupuesto Nacional. Para este año el presupuesto de dichas jubilaciones ascendió a ¢1 billón.

La Superintendencia establece la pensión de lujo como aquella que superanel tope establecido en el régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM), administrado por la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).

Para este año, el monto máximo de beneficio en el IVM se estableció en ¢1,57 millones y solo 2.000 personas, es decir el 0,7% del total de jubilados que alcanza ese monto, muestran los datos de Supén.

La Corte posee la mayor cantidad de pensionados de lujo porque el monto del beneficio de los actuales jubilados se establecieron como el 100% de los mejores 24 salarios recibidos por el trabajados.

Dicha fórmula de cálculo se varió, en abril del año pasado, con las reformas aprobadas en el Congreso para darle sostenibilidad al régimen y ahora se calculará como el 82% del promedio salarial de los últimos 20 años.

Pero las nuevas condiciones comenzarán a regir en noviembre próximo cuando se cumplan los 18 meses establecidos por ley como tiempo transitorio.

En el caso de los fondos a cargo del Presupuesto Nacional el cálculo del beneficio se establece con base en el promedio de los 12 mejores salarios, de los últimos 24 recibidos.

Asimismo hay jubilados cuyo monto de pensión se actualiza según el salario de quien ocupa actualmente el mismo puesto en el cual laboró.

Monto de beneficios

El análisis de la Supén, publicado en febrero anterior, hizo una comparación de los beneficios y cantidad de personas retiradas en los fondos básicos y regímenes complementarios de empresas públicas.

El informe encontró que el fondo de pensiones del Poder Judicial y el de reparto del Magisterio son los sistemas que pagan los los beneficios de jubilación más altos del país.

En el sistema de la Corte la pensión promedio ascendió a ¢1,6 millones a junio del año pasado; mientras que para los docentes fue de ¢1,1 millones.

En contrastes en el IVM la cuantía promedio de cada pensionado es de ¢386.800, es decir hasta cuatro veces menos frente a los fondos de retiro con mejores condiciones.

Por tratarse de promedios de beneficios no se reflejan las pensiones más altas en el régimen del Poder Judicial y el Magisterio.

En la Corte había seis personas, a junio del 2018, con un beneficio bruto superior a los ¢9 millones, a quienes actualmente se les rebaja la contribución al sistema y un aporte solidario sobre el exceso de ¢4,2 millones, según se estableció en la reforma del año pasado.

En el Magisterio Nacional también hay jubilados con beneficios mensuales brutos de hasta ¢12 millones. En este caso también se aplica un aporte al fondo y contribución solidaria.

“Más allá de un análisis de sostenibilidad, aquí se pretende describir los montos de pensión y las características de los afiliados que las disfrutan en los distintos regímenes existentes”, destacó la Superintendencia en el análisis.

La comparación hecha por la Supén muestra que por beneficio de vejez, incluso el fondo de pensiones complementario del Banco Nacional tiene un beneficio superior al IVM.

El promedio de jubilación, a junio del 2018, ascendió a ¢837.726. Este sistema reportó un total de 2.750 personas retiradas a mediados del año anterior.

El análisis de la Superintendencia también muestra que los pensionados por invalidez y sobrevivencia (pensiones heredadas a conyuges o hijos) en el IVM tienen una pensión por debajo del resto de sistemas básicos.

Por ejemplo, la jubilación promedio por invalidez en la Caja es de ¢219.958 al mes. Mientras que en la Corte es de ¢827.042, en el Magisterio de ¢598.563 y en el régimen de Hacienda y la Asamblea de ¢288.913.

En el caso de los beneficios heredados del IVM la cuantía mensual promedio es de ¢139.719, en el Poder Judicial de ¢826.003, en el RTR de ¢754.346 y el régimen de Hacienda de ¢363.139, según los datos de Supén.