
La Cámara Nacional de Turismo (Canatur) solicitó este miércoles al Banco Central de Costa Rica (BCCR) que tome acciones para contrarrestar los efectos de la apreciación del tipo de cambio.
Entre las propuestas están que el Banco Central siga interviniendo el mercado cambiario para amortiguar más presiones a la baja del dólar.
Además, de bajar más la tasa de política monetaria (TPM) y el encaje mínimo legal, actualmente en un 15%, que se adoptó en 2022 cuando había una alta inflación.
La TPM es la principal tasa de referencia para el mercado financiero en colones, tanto de los créditos como de los ahorros. En enero pasado, la junta directiva del BCCR decidió mantenerla en 3,25%, nivel que se mantiene desde diciembre de 2025.
También pidieron al ente emisor de comunicar más claramente su compromiso firme de llevar la inflación a la meta (del 2% al 4%) e impulsar una reducción del piso de inversiones en dólares del total (hoy 50%) a partir del cual las operadoras de pensiones complementarias (OPC) deban cubrir su riesgo cambiario, para estimular el mercado de coberturas.
Este jueves el presidente del BCCR brindará una conferencia de prensa para oficializar la decisión de la Junta Directiva con respecto al rango de la TPM.
Canatur remitió este 25 de marzo una carta a la junta directiva del Central.
La Cámara señala que la apreciación del tipo de cambio genera desafíos macroeconómicos de bajo crecimiento, baja recaudación y escasa generación de empleo en el régimen definitivo.
Por otro lado, reclaman por el incumplimiento de la meta de inflación.
“Seguir postergando la fecha estimada para lograr la meta de inflación desde octubre 2023 erosiona la credibilidad del BCCR localmente y hasta con el FMI”, indica la gremial.
‘Impacto silencioso’
La Cámara asegura que el impacto de la apreciacion del tipo de cambio no es un cierre inmediato de empresas, sino que hay un efecto “silencioso”: se postergan inversiones, mantenimientos, contrataciones, capacitaciones, certificaciones o se realizan despidos de manera paulatina.
La Cámara, citando datos de la Encuesta Nacional de Empleo (ECE) del INEC, apuntó que la población ocupada en turismo bajó 9% del 2024 al 2025.
La ECE detalla que en el último trimestre de 2025, la cantidad de personas ocupadas de hoteles y restaurantes se redujo 10,6% con respecto al mismo período de 2024, al pasar de 143.717 a 128.423.
“Es decir, no solo somos un producto más caro, sino que se dificulta mantener la calidad e innovar. Esto representa más presión en competitividad con consecuencias reales en la economía y el empleo en el mediano plazo”, indicó Canatur.
Pérdida de competitividad
Canatur hace referencia a la pérdida de competitividad del sector turístico con respecto a otros países de la región.
La Cámara señala que la visitación turística a Costa Rica creció 1% en 2025 frente al 5% a nivel mundial.
Por otro lado, la visitación a Costa Rica creció 11% del 2019 al 2025 (dato acumulado), frente al 29% de Panamá 29%; República Dominicana 35%; Colombia 50% y El Salvador 92%, según datos de ONU Turismo. “La pérdida de competitividad es evidente”, plantea Canatur.
Asimismo revela que el crecimiento parece estar focalizado donde están los hoteles más caros y no generalizado en el país.
Como argumento se indica que entre 2019 y 2025, la visitación vía el aeropuerto de Liberia creció 51%, mientras que en Aeropuerto Internacional Juan Santamaría disminuyó 2%.
Canatur plantea que el 90% de agentes del sector son mipymes y está sufriendo “una enorme presión” en su flujo de caja al recibir principalmente dólares con precios pactados con muchos meses de antelación; la presión se transmite en toda la cadena de valor.
