Una provincia se consolida como el gran imán de la inversión turística en Costa Rica: ahí se desarrollan los proyectos más grandes, las mayores apuestas de capital y casi la mitad de las nuevas habitaciones hoteleras.
Para el 2026, el Instituto Costarricense de Turismo (ICT) registra 17 proyectos turísticos en el país que en conjunto suman $391,8 millones.
Estas iniciativas corresponden, principalmente, a inversiones en alojamiento e incluyen tanto cadenas hoteleras multinacionales como desarrollos de menor escala.
Los datos muestran que 6 de los 17 proyectos se instalaron en la provincia del Pacífico norte. En conjunto, los desarrollos en esta región concentran 719 habitaciones de un total de 1.493, es decir, el 48% de la oferta proyectada.
Guanacaste también lideró la atracción de inversiones en 2024. Ese año, el ICT registró 26 nuevos hoteles, de los cuales 9 se instalaron en esa provincia.
Otras provincias que destacaron en ambos años fueron Alajuela, Puntarenas, Heredia y San José.
Entre los proyectos previstos para el 2026 figuran el JW Marriott All Inclusive Costa Elena, en Guanacaste, con 415 habitaciones y cuya apertura se proyecta para mayo del 2027; y el Moxy Hotel AIJS, en Alajuela, con 173 habitaciones y su apertura estimada para abril del 2027.
También destacan el Hotel AC Marriott Liberia, en Guanacaste, con 140 habitaciones y previsto para iniciar operaciones en noviembre próximo, así como el Hotel Nayara Manuel Antonio, en Puntarenas, con 62 habitaciones.
El ICT explicó que estos datos corresponden únicamente a proyectos hoteleros con Declaratoria Turística, un requisito voluntario para los inversionistas. Por esa razón, las cifras no reflejan la totalidad de la oferta turística ni todas las inversiones en ejecución.
¿Por qué Guanacaste?
La inversión extranjera directa (IED) en el sector turismo en Costa Rica está altamente concentrada en el desarrollo inmobiliario, particularmente en el segmento hotelero, señalaron especialistas.
Las inversiones continúan concentrándose en destinos de alto valor turístico como Guanacaste y el Pacífico central, donde existe una fuerte alineación con segmentos de lujo, bienestar y experiencias, expone Lisette Acosta Álvarez, asesora en inversión y desarrollo de proyectos turísticos.
La Cámara Nacional de Turismo (Canatur) explicó que se trata de inversiones intensivas, ligadas principalmente a la construcción de nuevos hoteles.
Martí Jiménez, presidente de Canatur, señaló que Guanacaste se mantiene como el principal polo de atracción, con una oferta creciente de hoteles de alta gama y servicios complementarios.

Entre los factores que motivan esta concentración destacan el posicionamiento internacional de Costa Rica como destino de alto valor, con estándares elevados de servicio y sostenibilidad.
Además, el crecimiento sostenido de la demanda turística —especialmente en segmentos de mayor gasto— impulsa inversiones de mayor escala, en particular en hoteles de lujo, apunta Jiménez.
El vocero también resalta el aumento en la llegada de turistas a través de Guanacaste Aeropuerto (Daniel Oduber), lo que ha favorecido la formación de un clúster de turismo de alto valor.
Gustavo Alvarado, director de Competitividad y Sostenibilidad Turística del ICT, indicó que la provincia guanacasteca cuenta con un aeropuerto internacional que facilita la llegada de turistas de alto nivel, además de la presencia de grandes cadenas hoteleras.
También subrayó los atractivos naturales de la región. Para Alvarado, todos estos factores funcionan como un “ancla fundamental” para atraer nuevas inversiones.
La Promotora de Comercio Exterior (Procomer) confirma que los proyectos de IED en infraestructura turística durante el 2025 fueron impulsados por megaproyectos que ingresaron al país, especialmente en Guanacaste.
Estos proyectos abarcan el segmento de hoteles boutique y de lujo, con grandes inversiones y alta calidad en infraestructura y servicios.
IED supera los $380 millones
Según el Banco Central de Costa Rica (BCCR), al cierre del 2025 el flujo de IED en turismo alcanzó $385,6 millones. Se trata de la segunda cifra más alta de los últimos ocho años, solo por debajo de los $602,9 millones registrados en el 2024.
Además, es el tercer monto más alto desde el año 2000.
El exministro de Turismo, Rodrigo Castro, comentó que estos flujos no responden únicamente a decisiones recientes, sino a procesos de largo plazo que incluyen etapas de planificación, construcción y expansión.
Por eso, el repunte del 2024 fue el resultado de la combinación de varios factores como la maduración de proyectos iniciados años atrás y la ejecución de decisiones empresariales ya en marcha.
Castro, actual director ejecutivo de la Asociación de Concesionarios del Polo Turístico Golfo de Papagayo (Asopapagayo), mencionó como ejemplos los hoteles de lujo Ritz Carlton Nekajui Península Papagayo y el Waldorf Astoria Punta Cacique.
Por su parte, Gustavo Alvarado, del ICT, atribuyó el dinamismo al “efecto rebote” posterior a la pandemia de la covid-19, que impulsó tanto el turismo global como el interés por nuevas inversiones.
También destacó el desarrollo de grandes proyectos de cadenas hoteleras internacionales.
Lisette Acosta, asesora en inversión y desarrollo de proyectos turísticos, añadió que crecen las inversiones en zonas cercanas a aeropuertos y centros corporativos, impulsadas por el turismo de negocios y las estadías prolongadas.
Procomer concidió en que el año pasado resultó especialmente dinámico gracias al anuncio de megaproyectos turísticos, sobre todo en Guanacaste.
Viendo fuera de la GAM
El año pasado, el ICT puso en marcha el Departamento de Conectividad y Atracción de Inversión que, entre otros puntos, busca diversificar el destino de las inversiones.
Alvarado comentó que la institución amplió el acceso a los beneficios fiscales de la Ley N.º 6990, Ley de Incentivos para el Desarrollo Turístico, lo que permite incorporar más proyectos, incluidos pequeños hoteles.
El objetivo es diversificar la inversión hacia otras zonas con alto potencial, como el Pacífico sur y Limón, resaltó.
Las particularidades de la IED en el turismo
La atracción de inversión extranjera en turismo tiene características propias. Es un proceso de largo plazo, altamente relacional y dependiente del conocimiento del destino, comentó Lisette Acosta, también especialista en IED en hospitalidad.
Rodrigo Castro agregó que estas inversiones son intensivas en capital, están ligadas al territorio y no pueden trasladarse fácilmente una vez ejecutadas.
A diferencia de sectores como manufactura o servicios, donde pesan más los incentivos económicos, en turismo los inversionistas priorizan la calidad del destino, la estabilidad y la claridad de las reglas.
Factores como la seguridad jurídica, la regulación, los tiempos de trámite, la conectividad aérea y la competitividad del país resultan determinantes.
“Por ello, la inversión turística es particularmente sensible a la confianza: no responde a oportunidades coyunturales, sino a la certeza de que los proyectos podrán desarrollarse y operar en condiciones estables y previsibles a lo largo del tiempo”, resaltó Castro.
En 2023, Procomer, el ICT y el Ministerio de Comercio Exterior (Comex) firmaron una alianza para fortalecer la atracción de IED.
Laura López, gerenta general de Procomer, señaló que el enfoque está en proyectos de infraestructura turística, especialmente hoteles boutique y de lujo.
Esta labor incluye identificar oportunidades de inversión, organizar agendas con inversionistas y posicionar al país en ferias internacionales.
