El sector turismo celebra a medias el aumento de turistas y divisas, que rozan niveles récord durante este año, porque el resultado no compensa el impacto que ha tenido la apreciación del colón, una tendencia que se ha mantenido durante los últimos cuatro años.
A julio anterior, el país recibió 2.001.660 visitantes lo cual significó un incremento del 6,4%, respecto a los 1.882.024 de personas en el mismo periodo del 2025, según el Instituto Costarricense de Turismo (ICT).
Adicionalmente, los datos más recientes del Banco Central de Costa Rica (BCCR) muestran que, al primer trimestre de este año, las divisas por turismo ascendieron a $2.034 millones, un incremento récord del 13% frente a los $1.801 millones en el mismo periodo del 2025.
Los representantes del sector consideran positivo el resultado y reconocen que demuestra que Costa Rica mantiene su atractivo. Sin embargo, advierten de que las buenas estadísticas no significan que las empresas estén en una buena situación financiera.
Jerarca del ICT se desliga del efecto cambiario
Consultado sobre el efecto del tipo de cambio, el presidente ejecutivo del Instituto Costarricense de Turismo (ICT), Marcos Borges, indicó que las variaciones de la moneda no son competencia de la institución.
El jerarca señaló que el turismo se consolida como uno de los motores de la economía y que los ingresos generados por esta actividad, así como el denominado “dólar turístico”, se distribuyen en el país y generan actividad económica en las comunidades.
El precio del dólar sigue su tendencia hacia la baja y solo en agosto ha generado varios mínimos históricos en el Mercado de Monedas Extranjeras (Monex). La divisa cerró en ¢450,46 el pasado viernes.
Golpe a rentabilidad
Martí Jiménez, presidente de la Cámara Nacional de Turismo (Canatur) consideró que los mayores ingresos por turismo no permiten concluir que se hayan compensado las pérdidas derivadas del efecto cambiario.
“Cuando el dólar pierde valor frente al colón, cada dólar generado se convierte en menos colones para hacer frente a costos que no disminuyen en la misma proporción”, explicó Jiménez.
Sostuvo que una cosa es la generación de divisas para el país y otra la rentabilidad y competitividad de las empresas turísticas.
Para Arnoldo Beeche, presidente de la Cámara Costarricense de Hoteles (CCH), el problema está en que buena parte de los costos se pagan en colones y esos gastos se incrementaron.
“Hay que tomar en cuenta que los precios de los servicios y productos han subido los costos de las empresas, y una vez convertidos los ingresos a colones se disminuye ese efecto de crecimiento”, indicó.
El líder de los hoteleros añadió: “Este aumento de ingresos dolarizados al traducirlo a colones queda muy ajustado y debajo de las expectativas que puedan tener las empresas para poder hacer ajustes a los costos operativos”.
Deudas en colones presionan a empresarios
El presidente de Canatur dijo que el mismo efecto se percibe en las deudas, debido a que muchas empresas reciben sus ingresos en dólares, pero tienen préstamos en colones.
“Como hoy cada dólar se convierte en menos colones, necesitan destinar una mayor parte de esos ingresos para pagar las mismas cuotas. Y en el caso de quienes tienen deudas en dólares, la apreciación del colón puede generar una ganancia contable por tipo de cambio que eventualmente implique pagar más impuestos”, explicó el líder gremial.
Verónica López, coordinadora ejecutiva de la Asociación de Transportistas de Turismo (Asotranstur), planteó que las cifras macroeconómicas muestran más ingreso de divisas, pero no reflejan la situación financiera de quienes sostienen la operación turística día a día.
“Muchas empresas no están sobreviviendo por una mayor rentabilidad, sino recurriendo a préstamos, líneas de crédito y apalancamiento financiero para cumplir con los servicios ya vendidos y con sus obligaciones. No existe la posibilidad de simplemente detener operaciones, porque hay contratos adquiridos con meses de antelación que deben honrarse”, asevera López.
La vocera resaltó que cada vez que el tipo de cambio baja, el costo real de prestar esos servicios aumenta y el margen de utilidad se reduce.
Sobre el ajuste de precios, López explicó que, aunque algunas empresas han intentado incrementar sus tarifas en dólares, el mercado internacional es altamente competitivo y no permite trasladar libremente esos aumentos al cliente.
Al cierre de abril pasado, el saldo de préstamos del sector turismo ascendió a ¢728.216,5 millones, un incremento de 2,9% respecto al mismo mes del 2025, de acuerdo con datos del Banco Central. Este crecimiento dista del 21,4% observado entre 2024 y 2025.
Turistas gastan más, pero...
El jerarca del ICT mencionó que el Gasto Medio por Persona (GMP) de los turistas que ingresan por vía aérea aumentó en 2025 y alcanzó los $1.848 por persona, frente a los $1.601,8 registrados un año antes.
“Continuaremos fortaleciendo la competitividad del destino para la atracción de más visitantes incentivando una mayor estadía y gasto medio del turista”, aseguró Borges.
Sin embargo, la estadía promedio de los turistas que ingresaron por vía aérea —el único dato que registra el ICT— bajó a 10,3 noches en 2025, frente a las 12,2 noches del 2024.
Para Gustavo Segura, exministro de Turismo, la reducción en la estadía promedio significa que los visitantes están recorriendo menos destinos que antes, lo que genera un efecto desigual en las comunidades turísticas.
“Hay un cambio estructural sucediendo: hay un estancamiento en llegadas totales, menos noches de estadía y más gasto por día que concuerda con la apreciación del colón, la dificultad de moverse entre destinos por exceso de tráfico e infraestructura deteriorada, y la consolidación de la oferta de lujo en Guanacaste”, planteó Segura.
Verónica López opinó que el turismo puede estar recibiendo más visitantes, pero eso no significa que las empresas estén ganando más dinero. Por el contrario, muchas trabajan para generar una utilidad cada vez menor e incluso, en algunos casos, operan con pérdidas.
“Consideramos que el país debe dejar de medir el éxito del turismo únicamente por la cantidad de visitantes o por el ingreso de divisas. Si las empresas que generan el empleo, movilizan a los turistas y sostienen los encadenamientos productivos están perdiendo rentabilidad y endeudándose para mantenerse operando, estamos frente a un problema estructural que requiere atención urgente”, planteó la vocera.
Datos del Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) muestran una caída en los resultados interanuales del sector de alojamiento y servicios de comida entre junio del 2022 y junio del 2026.
Sector reclama respuestas
Por otro lado, el jerarca del ICT explicó que la institución trabaja junto con el sector privado en la diversificación de mercados y la innovación de productos turísticos, con el objetivo de que los beneficios de la actividad lleguen cada vez a más territorios y comunidades del país.
Sin embargo, el sector reclama respuestas para sostener los negocios.
“Celebrar las cifras sin reconocer la realidad financiera que viven miles de empresas es ignorar una crisis silenciosa que amenaza la sostenibilidad del turismo costarricense. Si no se toman medidas para recuperar la competitividad del sector, muchas empresas no desaparecerán por falta de clientes, sino porque, aun trabajando al máximo de su capacidad, los números simplemente dejaron de dar”, aseguró la coordinadora de Asotranstur.
Álvaro Arguedas, presidente de la Asociación Costarricense de Operadores de Turismo (ACOT),indicó que las autoridades del gobierno conocen la posición de las organizaciones del sector: ninguna empresa turística que recibe dólares y debe pagar servicios en colones puede mantener su rentabilidad con facilidad, independientemente del aumento en el número de turistas.
