
En marzo del 2025, la administración de Donald Trump puso sobre la mesa las barreras comerciales que, a su criterio, mantiene Costa Rica. Entre los señalamientos estuvo la lentitud de los trámites para autorizar plantas estadounidenses exportadoras de productos lácteos.
Dos meses después, las autoridades agropecuarias costarricenses movieron fichas y agilizaron el procedimiento. Entre mayo del 2025 y el 21 de enero pasado, el país autorizó 43 plantas, según consta en el registro del Servicio Nacional de Salud Animal (Senasa).
Dichas autorizaciones permiten una venta más ágil de productos estadounidenses al país.
En la lista de empresas avaladas, proporcionada por Luis Matamoros, director general del Senasa, figuran la cooperativa láctea más grande de Estados Unidos y empresas reconocidas y premiadas a nivel mundial, dedicadas a producir o procesar quesos, leche, mantequilla, yogur, helados y natilla, entre otros productos.
En conjunto, estas plantas concentran más de 70 marcas de lácteos, principalmente quesos, de acuerdo con una verificación realizada por La Nación en los sitios web de las propias empresas.
Entre las plantas autorizadas están DairiConcepts, L.P, Dairy Farmers of America (Fallon), y Wells Enterprises, Inc., entre otras.
Fabrican productos de marcas como Great Lakes Cheese, Parmp Plus, Alta Dena, Breakstone’s, Borden, Blue Bunny, Byrne Dairy, Dannon y Rothenbühler, entre otras
En total, Costa Rica ha avalado, desde hace varios años, 450 plantas lácteas de Estados Unidos, incluidas las últimas 43 aprobadas mediante el proceso más ágil, confirmó la entidad.
El origen del cambio
El 10 de mayo del año pasado, el Senasa facilitó formalmente el proceso para acelerar los trámites. La decisión llegó después de que Estados Unidos incluyera a Costa Rica en su informe Estimación Nacional de Comercio (NTE, por sus siglas en inglés), elaborado por la Oficina del Representante Comercial (USTR).
En ese documento, divulgado días antes de que Washington impusiera un arancel del 10% a las importaciones provenientes de más de 160 países −entre ellos Costa Rica−, se cuestionaba una normativa costarricense vigente desde 2016. Esta regulación exige completar extensos cuestionarios a ciertas plantas que exportan productos de origen animal al país, como lácteos, mariscos, ovejas y huevos.
Tras la imposición del arancel, Costa Rica y Estados Unidos instalaron una mesa técnica de negociación el 15 de mayo pasado, en Washington. Desde entonces, el país busca la suspensión de la medida, que en agosto del 2025 fue elevada al 15%.
La primera planta estadounidense fue autorizada el 22 de mayo del 2025 y, a partir de ese momento, se sumaron otras 37. Entre ellas destaca Wisconsin como el principal origen; ese estado es denominado “La tierra lechera de Estados Unidos” (America’s Dairyland).
Las autorizaciones coinciden con la finalización del periodo de desgravación de los aranceles al ingreso de los lácteos de EE. UU. de acuerdo con lo acordado en el tratado de libre comercio entre Centroamérica y República Dominicana con Estados Unidos (DR-Cafta). A partir del pasado 1.º de enero, llegan al país con 0% de tarifa.

A noviembre del 2025, las importaciones de lácteos desde Estados Unidos ascendieron a $69,5 millones, un crecimiento del 17,8% con respecto al año previo, de acuerdo con datos de la Promotora de Comercio Exterior (Procomer).
Juan Luis Zúñiga, socio-director de Catrade Consulting Group, apuntó que la aprobación de las plantas es un proceso ordinario en las relaciones comerciales y que retrasarlo podría considerarse como una medida proteccionista.
Sin embargo, consideró que no existe igualdad de condiciones entre ambas partes, en vista que Washington aún mantiene vigente el arancel del 15%, mientras que Costa Rica agilizó los trámites para la aprobación de las plantas lácteas.
Durante los últimos tres años, hay varios productos lácteos que registraron una reducción en costos, según el índice precios al consumidor (IPC), elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).
Entre los artículos que bajaron de costo están los helados, queso mozzarella, queso procesado, leche líquida y mantequilla.
Productores reclaman por asimetría
Los productores locales consideran que esta agilización de trámites para las plantas estadounidenses es asimétrica, es decir, que los nacionales no tienen el mismo trato, ni en Costa Rica, ni cuando se busca la aprobación del país norteamericano para exportar hacia ese destino.
Erick Montero Vargas, director ejecutivo de la Cámara Nacional de Productores de Leche, estimó que en el país hay aprobadas unas 200 plantas lácteas de Estados Unidos. Sin embargo, según Senasa, son 450 en total.
Montero destacó que el sector enfrenta amenazas a la competitividad, principalmente por la apreciación del tipo de cambio, el incremento de los costos logísticos y de producción, y el aumento de las importaciones.
Cierre de plantas
El vocero de los productores lecheros confirmó la suspensión de operaciones de empresas especializadas en la producción y comercialización de queso mozzarella, debido al efecto de las importaciones.
“El productor nacional tiene que cumplir una serie de trámites para llegar a Estados Unidos. Esa asimetría nos preocupa mucho y está golpeando a la producción nacional”, aseveró Montero, quien también hizo alusión a todas las normativas que le corresponde cumplir en Costa Rica.
Además, previó afectaciones a todo el encadenamiento productivo relacionado con la actividad lechera.
Montero explicó que los productores se prepararon durante el proceso de desgravación arancelaria del DR-Cafta. “Mejoramos la productividad y la eficiencia de las fincas lecheras; hoy producimos 10 veces o más desde que se negoció el tratado”, manifestó.
Este diario solicitó comentarios a Dos Pinos. La respuesta de la cooperativa fue de que la vocería oficial para los temas del sector le corresponde a la Cámara Nacional de Productores de Leche.
Por su parte, Juan Ricardo Fernández, presidente de la Asociación de Consumidores Libres, consideró que la competencia es el mejor aliado del consumidor y planteó que las autorizaciones deben otorgarse de la forma más expedita cumpliendo con las normas de sanidad estipuladas para las plantas costarricenses.
“Normas más estrictas o atrasos injustificados son barreras a la competencia y obstruyen los beneficios al consumidor”, opinó Fernández.
Cambios del proceso
Álvaro Monge, especialista en comercio exterior de productos agropecuarios, señaló que la agilización de la aprobación de las plantas se implementó en coordinación con la Embajada de Estados Unidos, agentes comerciales y Senasa.
Indicó que es un modelo similar al europeo que reduce el tiempo de autorización a un máximo de tres meses.
El mecanismo sustituye el formulario de 150 preguntas y las visitas in situ de inspección que antes eran obligatorias.
Dicho cambio, según Monge, favorece a los proveedores tradicionales de franquicias, hoteles y supermercados, y también facilita la entrada de productos gourmet y productores de lácteos orgánicos que antes se veían bloqueados por las barreras administrativas.
Monge destacó que este nuevo sistema se presenta como un complemento necesario para el mercado costarricense y sostuvo que no representa una nueva competencia para los productores nacionales. “Son los mismos productos con los que han competido en los últimos 20 años y no han provocado distorsiones”, señaló.
Explicó que los productos importados, como quesos maduros especializados (parmesano, asiago) o ingredientes para el sector food service (mozzarella y quesos procesados), no compiten directamente con los quesos frescos y blancos de alta calidad producidos en el país, los cuales siguen siendo los preferidos del consumidor local.
Por otro lado, indicó que la medida ha resuelto la escasez de leche en polvo para la agroindustria nacional, cuya demanda no lograba ser satisfecha únicamente con los excedentes de la producción local en los últimos años.
