La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) proyecta un uso acelerado de la reserva del régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM), durante los próximos años, debido al menor dinamismo del crecimiento de los ingresos —en especial por la morosidad estatal— y el incremento de nuevos jubilados.
Según la estimación de la Gerencia de Pensiones, la reserva del fondo de jubilaciones se reducirá en un 30% en un plazo de cinco años. De ¢2,64 billones en que cerró en 2025, disminuirá a ¢1,89 billones en el 2029.
Así lo expuso Jaime Barrantes, gerente de Pensiones de la institución autónoma, durante la sesión ordinaria N.° 9603 de la Junta Directiva de la CCSS, efectuada este lunes 4 de mayo, en la cual se presentaron 20 propuestas para reformar el fondo de pensiones del IVM.
“Esta es la última ventana que tenemos para discutir estas cosas (reformas). No hay más ventanas. Hoy complementamos el pago de las pensiones con todos los intereses de las inversiones y parte de la reserva”, afirmó.
Cuando se acabe la reserva, la necesidad de dinero será equivalente al 1% del producto interno bruto (PIB), es decir, alrededor de ¢500.000 millones. Si este escenario ocurre, el Gobierno Central deberá aportar el dinero vía Presupuesto Nacional, porque así lo ordena la Constitución Política.
“El faltante presionaría las finanzas del Estado, por eso he insistido que este es un tema país. Las autoridades que entran (gobierno de Laura Fernández) y la Asamblea Legislativa deben ser consciente de esto porque es un escenario de corto plazo”, aseguró Barrantes.
Durante su exposición, Barrantes fue enfático en que se deben tomar decisiones urgentes porque la situación financiera de corto plazo del régimen es complicada.
En el escenario descrito por la Gerencia de Pensiones, al inicio de la década del 2030 se agota la reserva.
El jerarca enfatizó que es el momento de poner en la mesa de discusión nacional el tema de pensiones, pues los retos para el IVM están a la vuelta de la esquina.
El funcionario afirmó que la reforma debe ser de fondo y no “un parche” como le critican a la institución en otras ocasiones.
Mónica Taylor, presidente ejecutiva de la Caja, resaltó que el tema del régimen de pensiones es urgente.
“No podemos trasladar el tema a otro gobierno o a otras autoridades. Es urgente. Por eso, en esta mesa técnica, dirigida por la institución, llamamos a todos los autores. Queremos que se enriquezcan y socialicen las propuestas. Debemos buscar un beneficio país, porque este es el escenario”, subrayó la jerarca.
Taylor dijo, en referencia a la proyección de la reserva, que no es posible esperar cinco años o 10 años sin que se materialicen las propuestas.
