Óscar Rodríguez. 3 diciembre, 2018
El Banco Nacional informó de que gran parte de los problemas de morosidad hoy es por créditos formalizados en el 2014 y años previos. Foto: Rafael Pacheco.
El Banco Nacional informó de que gran parte de los problemas de morosidad hoy es por créditos formalizados en el 2014 y años previos. Foto: Rafael Pacheco.

El Banco Nacional de Costa Rica (BNCR) puso en marcha un plan de seguimiento a sus clientes para reducir los problemas de morosidad de su cartera de crédito.

El indicador de mora de la entidad financiera estatal tiene seis meses de estar por encima del nivel de normalidad del 3% ordenado por la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef).

En octubre anterior, el 4,5% del saldo de su cartera de crédito tenía más de 90 días de mora. Y el regreso a la normalidad no está a la vuelta de la esquina.

La entidad pública prevé que el incumplimiento se mantenga así el próximo año, según lo refleja en el Presupuesto Ordinario 2019, entregado a la Contraloría General de la República (CGR), y del cual tiene copia La Nación.

Allan Calderón, director General de Riesgo del BNCR, confirmó que las medidas implementadas son de conocimiento de la Sugef.

"Dentro de las medidas desarrolladas (...) están reenfocar la estrategia de cobro, incrementar controles y seguimiento a clientes específicos, análisis y posibilidades de arreglos de pago, reestructuraciones, adecuaciones", detalló Calderón.

La entidad financiera también tiene un plan para liquidar la cartera de préstamos con problemas, fideicomisos y obtener bienes dados en garantía como dación de pago.

El Banco no detalló en qué momento el indicador volverá al nivel de normalidad.

Bernardo Alfaro, jerarca de la Sugef, manifestó que no podía referirse a la situación de mora del Banco Nacional, pues tiene impedimento legal para referirse a una entidad en particular.

La evolución del crédito en el Banco Nacional es relevante porque tiene la cartera de préstamos más grande del sistema financiero costarricense.

A octubre pasado, el Nacional reportó un saldo crediticio de ¢4,5 billones. El 92% de dicho monto es de clientes que están al día en el pago de su operación, según Sugef.

La entidad que más se acerca en monto colocado es el Banco de Costa Rica cuyo saldo del portafolio de crédito ascendió a ¢2,8 billones al mismo periodo.

Origen del problema

Los problemas en la morosidad de la cartera de préstamos del BNCR tienen su origen en “cosechas crediticias” del 2014 y años previos, detalló Calderón.

De hecho, el 70% de la totalidad del portafolio del Banco se formalizó antes de dicha fecha.

El funcionario insistió que los créditos colocados en los últimos dos años: “son bastante buenos”.

“El ascenso de la morosidad de este año ha sido producto de concentraciones muy puntuales, principalmente en el sector construcción, afectado por la reactivación económica y la baja en la construcción pública”, detalló Calderón.

Otro de los factores señalados por el BNCR fue que ajustó su estrategia de negocio y migró hacia operaciones de consumo (tarjetas de crédito, prestamos personales y de vehículos) con lo cual se elevó la mora.

“La desaceleración de la economía, es uno de los factores que afecta el crédito, tanto la colocación como la calidad de la cartera, ambos componentes del índice de morosidad”, dijo Calderón.

Al tener la entidad concentrada la mayoría del crédito en colones, la apreciación del tipo de cambio no ha implicado un riesgo adicional.

Los datos reportados por el BNCR a la Sugef muestran que en los 12 meses, cumplidos en octubre anterior, el saldo de la cartera en mora a más de 90 días se duplicó.

En octubre del año pasado, el monto ascendió a ¢98.271 millones. Mientras que en el mismo mes de este año fue de ¢206.637 millones.

Entre las operaciones de crédito que entraron en problemas está el financiamiento para la construcción del Proyecto Hidroeléctrico Capulín San Pablo, en Turrubares, desarrollado por la empresa Hidrotárcoles.

El BNCR otorgó un crédito de $117,5 millones, en abril del 2014, para la edificación de la obra, capaz de generar 50 megavatios, valorada en $167 millones.

El proyecto entró en apuros cuando el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) quitó su apoyo y dejó el proyecto sin ingresos para el pago del préstamo.

Por tal razón, el BNCR recalificó al deudor (Hidrotárcoles) en categoría E que es la peor dentro de la clasificación de deudores Sugef.

Tal situación obligó a la entidad a realizar una reserva por el 100% del crédito lo cual se hizo, en parte, con la garantía del préstamo y recursos del Banco.