
Al cierre de 2025, la relación comercial de Costa Rica con China refleja una tendencia sostenida a favor del gigante asiático. El país registró un déficit de $4.182,6 millones. Costa Rica compra mucho más de lo que vende.
A pocos meses de que se cumplan 15 años de la entrada en vigencia del Tratado de Libre Comercio (TLC), el próximo 1.º de agosto, los resultados no satisfacen a las autoridades comerciales costarricenses.
El ministro de Comercio Exterior, Manuel Tovar, lo resume en una frase directa:
“Es cierto que estoy insatisfecho con la relación comercial y de inversión con China. China es la segunda economía del mundo y esta relación, para mí, se ha quedado corta”.
Además del intercambio comercial, el jerarca resiente la escasa presencia de inversión extranjera directa (IED) proveniente de China.
Según datos del Banco Central de Costa Rica (BCCR), el flujo de IED originario de China fue de apenas $5 millones en 2025, frente a un flujo neto total de $5.121,8 millones provenientes de más de 25 países. De ese total, el 50,7% tuvo origen en Estados Unidos.
Tovar comparó los resultados del TLC con China frente al Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica, República Dominicana y Estados Unidos (DR-Cafta), vigente desde 2009. Desde hace dos años, Costa Rica mantiene un superávit comercial con Estados Unidos, es decir, exporta más de lo que importa.
Para 2025, las exportaciones hacia ese país sumaron $10.673,2 millones, mientras que las importaciones alcanzaron $9.199,6 millones.
El jerarca aseguró que el DR-Cafta “movió la aguja”.
“Si vemos la Costa Rica que éramos antes y la Costa Rica que somos hoy, es otra. El Cafta estimuló muchísimo y multiplicó la inversión y el desarrollo productivo. Con China no ocurrió; al contrario, para el peso de esa economía”, afirmó Tovar.
Importaciones dominan
Desde ese país llegan bienes de consumo, tecnología, maquinaria, insumos industriales, textiles, vehículos y una amplia gama de productos que abastecen tanto a los hogares como a las empresas.
Rodney Salazar, presidente de la Cámara de Comercio Exterior (Crecex), consideró natural la importación de bienes producidos con más eficiencia y precios competitivos desde Asia.
“Importar desde China permite acceso a mercancías, repuestos, equipos, tecnologías y productos terminados que son necesarios para hogares, empresas, comercio, construcción, industria, salud y servicios”, señaló.
Desde esta óptica, consideró que el déficit no necesariamente es un problema en sí mismo, sino una consecuencia lógica de cómo funciona la economía.
Exportaciones a paso lento
Mientras las importaciones crecen, las exportaciones hacia China avanzan a un ritmo mucho más lento.
Víctor Pérez, presidente de la Cámara de Exportadores de Costa Rica (Cadexco), advirtió que incursionar en el mercado chino exige condiciones muy específicas.
“El mercado chino es amplio y altamente innovador; por ello, para consolidar nuestras exportaciones tanto en este mercado como en el resto del mundo, se requieren mejores condiciones de competitividad”, indicó.
Uno de los principales desafíos es logístico: vender a China implica un viaje marítimo que puede durar cerca de un mes. Esto afecta a los productos agrícolas, uno de los sectores donde Costa Rica podría tener mayor potencial.
El ministro Tovar también cuestionó las dificultades para acceder a esta economía.
“Llegar al mercado chino cuesta. Los protocolos sanitarios y fitosanitarios son complejos de cumplir. En los últimos meses hemos tenido discusiones para facilitar esos procesos y hemos encontrado buena voluntad de China para exportar productos de origen animal y vegetal que aún no colocamos en ese mercado. Espero que se siga avanzando”, refirió.
Poca IED desde China
Tovar, también se refirió el impacto de la inversión extranjera directa (IED) de China en la generación de empleo. Según el jerarca la IED proveniente de Estados Unidos genera cerca de 280.000 puestos de trabajo directos e indirectos, cifra que incluso podría seguir creciendo.
“Los empleos de compañías multinacionales chinas en Costa Rica son 290 (puestos)”, agregó.
Este dato está muy por debajo del empleo generado por inversiones de países como Japón (6.000) e India (2.500), con los que Costa Rica no tiene un TLC vigente, afirmó el jerarca.
El ministro indicó que este tema ya ha sido conversado con autoridades chinas.
La Coalición Costarricense de Iniciativas de Desarrollo (Cinde) aseguró que, históricamente, la inversión china se ha dirigido a sectores distintos a los que predominan en Costa Rica.
Las razones
Duayner Salas, exviceministro de Comercio Exterior, señaló que Costa Rica se enfrenta a barreras no arancelarias que inciden directamente en los resultados.
“La logística, la capacidad productiva y las medidas no arancelarias explican buena parte de los resultados de la relación comercial con China”, destacó.
Uno de los principales obstáculos es la falta de una ruta directa hacia China, lo que reduce la competitividad, especialmente para los productos agrícolas, más expuestos a pérdidas de calidad durante el transporte. A esto se suma la limitada capacidad del país para abastecer la demanda del mercado chino en volumen.
El analista internacional Óscar Álvarez Araya agrega otro componente: las diferencias culturales y estructurales.
El mercado chino opera bajo dinámicas distintas, tanto en lo económico como en lo político. Todo esto crea un entorno desafiante para las empresas costarricenses.
En criterio de Tovar, estos resultados también podrían explicarse porque la propuesta de valor de Costa Rica no necesariamente es atractiva para China, en vista que no se cuenta con los minerales para la fabricación de baterías eléctricas.
