
El cometa C/2025 R3 (PanSTARRS) entra en sus días más favorables de observación en abril, a una semana de alcanzar su mayor brillo y su aproximación a la Tierra. El 17 de abril se perfila como una fecha clave por las condiciones de cielo oscuro, según la NASA.
Durante estos días previos, el cometa ya es visible en el cielo, aunque con baja intensidad. En marzo y principios de abril, su observación ha estado limitada a telescopios pequeños, pero se espera que gane brillo conforme se acerque a su perihelio el 19 de abril, informó Star Walk.
Ventana corta antes del máximo
El periodo actual concentra las mejores condiciones para observar el cometa desde el hemisferio norte. Aparece antes del amanecer, en el este, en las constelaciones de Pegaso y Piscis.
Entre el 13 y el 17 de abril, el objeto se ubica a baja altura sobre el horizonte en horas previas al amanecer, con mejor visibilidad en cielos oscuros. La luna nueva del 17 de abril elimina interferencias de luz, lo que amplía la posibilidad de detección, mencionó el sitio especializado Space.com.
Tras el 19 de abril, cuando alcance su punto más cercano al Sol, el cometa comenzará a perder visibilidad desde el hemisferio norte al acercarse visualmente al resplandor solar.
En el hemisferio sur, por el contrario, las condiciones mejorarán después del perihelio. A finales de abril y principios de mayo, el cometa será visible al atardecer
Brillo aún en evaluación
Las proyecciones de brillo siguen abiertas. La NASA estima que podría mantenerse en magnitud 8, lo que requiere instrumentos ópticos. Sin embargo, otras previsiones apuntan a que podría alcanzar magnitud 2,8 o incluso valores cercanos a -1 bajo condiciones favorables.
Ese margen responde a factores variables como la liberación de polvo y la dispersión de luz solar, un fenómeno que podría intensificar su apariencia desde la Tierra.
Un visitante de larga trayectoria
El cometa alcanzará su punto más cercano a la Tierra entre el 26 y 27 de abril, a unos 44 millones de millas (70,8 millones de kilómetros). Para entonces, podría encontrarse en su máximo brillo, aunque también más cerca del Sol en el cielo, lo que dificulta su observación.
C/2025 R3 es un cometa no periódico con una órbita estimada en unos 160.000 años. Su trayectoria retrógrada y altamente inclinada sugiere un origen en la nube de Oort.
Algunas proyecciones indican que su órbita podría ser hiperbólica, lo que implicaría que no regresará al sistema solar interno. De confirmarse, este paso sería único en la historia humana.