
Permanecer sentado durante largos periodos al día se asocia con mayores riesgos para la salud, incluso en personas que realizan ejercicio diario, según datos de Mayo Clinic, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y estudios científicos.
Las investigaciones indican que el tiempo prolongado en posición sedentaria reduce el gasto energético y se relaciona con obesidad, presión arterial elevada, niveles altos de glucosa y colesterol, así como acumulación de grasa corporal en la cintura, de acuerdo con Mayo Clinic.
Además, pasar muchas horas sentado se vincula con un aumento del riesgo de muerte por enfermedades cardiovasculares y cáncer, según la misma fuente. Un análisis de 13 estudios con más de un millón de personas determinó que quienes permanecen sentados más de ocho horas diarias sin actividad física presentan un riesgo de muerte similar al asociado con la obesidad y el tabaquismo.
El mismo análisis señala que realizar entre 60 y 75 minutos diarios de actividad física aeróbica moderada puede compensar los efectos del sedentarismo prolongado. Sin embargo, otros estudios indican que, incluso en personas activas, el tiempo sentado sigue teniendo impacto en la salud.
La OMS define la actividad física como cualquier movimiento corporal que requiere gasto de energía y señala que su práctica regular ayuda a prevenir enfermedades no transmisibles como las cardiovasculares, el cáncer y la diabetes, además de mejorar la salud mental y cerebral.
No obstante, la inactividad física y los hábitos sedentarios constituyen factores de riesgo relevantes. La OMS indica que las personas que no realizan suficiente actividad física tienen entre un 20% y un 30% más riesgo de mortalidad en comparación con quienes sí cumplen las recomendaciones.
El sedentarismo, entendido como actividades de bajo gasto energético en posición sentada o reclinada, se asocia con aumento de la mortalidad por cualquier causa, enfermedades cardiovasculares, cáncer y diabetes tipo 2 en adultos, según el organismo.
Datos globales muestran que el 31% de los adultos y el 80% de los adolescentes no cumplen con los niveles recomendados de actividad física. Además, se estima que la inactividad física podría generar un costo cercano a $300.000 millones en sistemas de salud entre 2020 y 2030.
Un informe de la Asociación Americana del Corazón señala que existe evidencia creciente de que el comportamiento sedentario se asocia con mayor morbilidad y mortalidad cardiovascular en adultos.
Ante este panorama, Mayo Clinic sugiere incorporar cambios en la rutina diaria para disminuir el tiempo en posición sedentaria:
- Ponerse de pie mientras se habla por teléfono o se mira televisión.
- Utilizar un escritorio de pie durante parte de la jornada laboral.
- Realizar reuniones o conversaciones mientras se camina.
- Adaptar el espacio de trabajo para incluir movimiento, como usar una caminadora con soporte para computadora.
La institución también indica que realizar pausas cada 30 minutos para ponerse de pie o moverse puede contribuir a mejorar la salud.