Salud

Guía para entender la variante ómicron del coronavirus: preguntas y respuestas

¿Por qué preocupa tanto? ¿Es más transmisible? ¿Más agresiva o letal? ¿Funcionarán las vacunas? ¿Llegará a Costa Rica? ‘La Nación’ explora estas y otras dudas

Sudáfrica reportó el miércoles casos de una variante del SARS-CoV-2 (virus causante de la covid-19), con una “constelación de mutaciones”. Menos de 48 horas después, la Organización Mundial de la Salud (OMS) la designó como variante de preocupación (VOC, por sus siglas en inglés) y la bautizó como ómicron.

La VOC es una caracterización que el Grupo Técnico de Asesoría Viral (TAG-VE, por sus siglas en inglés), adscrito a la OMS, da a las variantes que prueban “habilidades especiales”. Dentro de estas estarían ser más transmisible, más letal, hacer a las personas más proclives a reinfecciones y eventualmente restar la eficacia de las vacunas. Por esta razón se siguen más de cerca.

Maria Van Kerkhove, jefe técnica de covid-19 de la OMS, recalcó este viernes que todavía hay muchísimo que se desconoce de esta variante y que decenas de científicos especialistas en evolución virológica la siguen de cerca.

La última vez que la OMS declaró una VOC fue el 10 de mayo cuando le dio esta categoría a delta. Esta se convirtió rápidamente en la más dominante en el mundo y continúa siendo la más común en todo el planeta.

¿Qué hace de ómicron una VOC y cuál podría ser su impacto? La Nación lo explora de la mano del microbiólogo y bioinformático José Arturo Molina, de los documentos de la OMS y la opinión de virólogos en medios internacionales.

Variante Ómicron

FUENTE: Jose Arturo Molina, microbiólogo y doctor en bioestadística.    || INFOGRAFÍA / LA NACIÓN.

Molina aclara que todo virus muta como una estrategia para mantenerse circulando. Los virus, a diferencia de las bacterias, hongos o parásitos no pueden reproducirse por sí mismos. Requieren más bien de una célula humana para replicarse (crear copias de sí mismos). Pero en el proceso generan cambios (mutaciones). Muchas de estas mutaciones tienen como finalidad preservarse entre nosotros.

“En este momento el virus encuentra más obstáculos: le pusimos vacunas, hay mucha gente con inmunidad natural por infecciones pasadas, entonces va desarrollando estrategias. Pero quienes están más expuestos son quienes no han recibido la vacuna”, manifestó el especialista.

La viróloga estadounidense Ángela Rasmusen recordó que el virus necesita de nuestra acción para transmitirse. Cuanto más se muevan las personas, en sitios más aglomerados, más surgirán las variantes, especialmente en población no vacunada. Ella apuntó que en Sudáfrica la población con esquema completo es cercana al 25%.

Molina agrega: “Las mayores mutaciones están asociadas a poblaciones no vacunadas. La importancia de completar las dos dosis en este momento es importante”.

El primer caso de ómicron data del 9 de noviembre. Captó rápidamente la atención porque hay mutaciones de preocupación y esto coincidió con un aumento importante en casos.

“Es increíble el número de mutaciones que ha tenido si se compara con delta”, resumió Molina.

Ómicron tiene más de 50 mutaciones, pero ese no es el número más relevante. La cifra de mayor importancia se da cuando se busca dónde están esos cambios genéticos.

La proteína espícula, también llamada espiga (spike o S, en inglés), es clave porque es la puerta de entrada del virus a la célula. Delta tiene ocho y ómicron 32, cuatro veces más. Rompe todo el paradigma. En 2021 se veían hasta diez mutaciones por mes, pero esta vez son muchas más.

“Tiene un montón de mutaciones que individualmente ya se habían reportado para un mayor riesgo de que evadieran nuestros anticuerpos (los generados por vacuna o por infección natural), o de aumento de transmisión. También hay mutaciones de otras partes como en una proteína llamada neocápside, que está relacionada con cómo el virus burla nuestro sistema inmunitario”, señaló Molina.

Mutaciones en la “puerta de entrada” del virus

FUENTE: Jose Arturo Molina, microbiólogo y doctor en bioestadística    || INFOGRAFÍA / LA NACIÓN.

Proteína espícula, clave para la entrada del virus

FUENTE: Jose Arturo Molina, microbiólogo y doctor en bioestadística    || INFOGRAFÍA / LA NACIÓN.

A ciencia cierta se desconoce, pero hay hipótesis. Molina señala algo que ya se había sospechado con la variante alfa, que también acumuló mutaciones rápidamente (aunque no tantas ni tan rápido).

“Normalmente cuando aparecen tantas mutaciones así, para ser tan abrupto, tienen que haber ocurrido en una persona con una infección prolongada, en la que el virus estuvo replicándose, y replicándose y replicándose durante mucho tiempo y le dio mucho tiempo para mutar. Esto eventualmente podría darse en quienes tienen algún tipo de problema inmunitario, es buen escenario para que el virus se mantenga ahí”, manifestó.

Molina aclara que esto no tiene que ver con la duración de los síntomas, sino con la duración del virus en nuestro cuerpo. Hay quienes ya no tienen el virus, el cuerpo lo eliminó y los síntomas persisten, pero al no tener el virus este no se replica. En cambio, puede darse el caso de personas que el sistema inmune dure más eliminando al virus y le dé más oportunidades de generar muchas mutaciones.

Otra posibilidad es que el virus no mutara tan rápido, y ms bien estuviera circulando durante bastante tiempo en países con baja vigilancia genómica.

Los datos disponibles indican que sí, pero no se sabe cuánto. En este momento es muy temprano para saberlo. La variante sí tiene mutaciones relacionadas con mayor transmisión, los casos en Sudáfrica también están aumentando considerablemente desde su aparición, pero faltan estudios para determinar su alcance.

No obstante, el bioinformático hace una salvedad: “Hay que ver si no hay un sesgo. Se están realizando muchos esfuerzos para buscarlo y detectarlo. Puede darse una sobreestimación”.

De momento, no hay indicios que sugieran que esto pueda ser así. El tipo de síntomas y su severidad serían los mismos vistos a las otras variantes del virus.

Por ahora no hay indicios de que este sea más letal o mortal. Sin embargo, al ser más transmisible y darse más casos es muy probable ver aumento en los fallecimientos, pero la letalidad se mantendría cercana al 1,2% de los casos, como en las otras variantes.

Aún es pronto para saberlo, los científicos están analizándolo, pero no tienen datos contundentes.

Si yo me infecté y me recuperé, ¿tengo más riesgo de infectarme con ómicron? Las probabilidades son mayores con respecto otras variantes, afirma Molina.

“Los anticuerpos que generamos, aunque los mantengamos, son diferentes a los que combatirían una infección con esta nueva variante. Los anticuerpos se pierden con el tiempo. Pero aquí también hay otra cosa, la preocupación es que si yo tengo una cantidad alta de anticuerpos, puede ser que ya no sean tan efectivos contra la infección. No es un hecho, pero sí podría tener un impacto importante”, expresó.

Esta es una de las mayores preocupaciones. De momento no se ha comprobado, pero las mutaciones vistas se han relacionado con el escape de los anticuerpos no solo de infección natural, también de los conferidos por la vacuna. Sin embargo, esto debe seguirse de cerca en el tiempo.

“Es muy probable que la eficacia baje, pero esto no quiere decir que dejen de funcionar del todo, nada más que la protección no será tan alta como hasta ahora. En otras palabras, no es que lleguen a ser inservibles”, especificó Molina.

Ya diferentes compañías farmacéuticas han anunciado estrategias para ganarle terreno al virus. Moderna, por ejemplo, señaló que comenzará a trabajar en un refuerzo específico para esta variante. Esta podría estar lista en un período de 60 a 90 días.

Pfizer & BioNTech, por su parte, manifestaron que en seis semanas tendrá listo un análisis de la eficacia de su biológico con esta variante.

De momento no hay impacto sobre las pruebas actuales, y ya hay opciones de otro tipo de pruebas que mantienen su sensibilidad y especificidad sobre otras variantes.

De hecho, más bien hay una ventaja, según reporta la investigadora mexicana en Microbiología Laurie Ann Ximénez: “la variante posee una deleción (cambio genético que implica la pérdida de un segmento de ADN), antes descrita también en alfa y otras variantes, que permite identificarla en la misma reacción de PCR que se utiliza para el diagnóstico, con lo que no se necesitaría hacer una secuenciación completa (analizar gen por gen, como se hace con delta).

“La pregunta no es si llegará, es cuándo”, puntualiza el microbiólogo.

Esto dependerá de si las restricciones que algunos países están poniendo retrasan su llegada, o de cuán más hábil sea esta transmisión.

La forma de transmisión del virus no ha cambiado, por lo tanto, la forma de cuidarnos sigue siendo la misma. No existe una mascarilla especial que la contenga, basta la misma que hemos usado, tampoco hay un jabón especial para lavarse las manos.

Vacúnese y complete su esquema. Si es candidato a refuerzo, aplíqueselo cuando tenga la oportunidad. Sin embargo, solo la vacuna no es suficiente. Esta es una muy buena herramienta, y ha sido decisiva en la baja del impacto de la enfermedad en el país, pero no es la única.

“Las vacunas que tenemos son increíblemente efectivas para prevenir las hospitalizaciones, la necesidad de cuidados intensivos y las muertes, pero las vacunas por sí solas son insuficientes para acabar con la pandemia. Tenemos las otras herramientas, y debemos usarlas”, expresó Van Kerkhove.

Prefiera sitios abiertos y bien ventilados. Abra puertas y ventanas. Evite en la medida de lo posible espacios pequeños, cerrados y con poca ventilación, si no puede evitarlos y debe estar con más personas, permanezca el menor tiempo posible ahí.

Use la mascarilla, especialmente en sitios cerrados y donde no sea posible guardar la distancia. Asegúrese de que está bien colocada, que cubra nariz, boca y mentón. Que no deje espacios ni se mueva libremente.

Lávese las manos rigurosamente y séquese bien. El alcohol en gel es un plan B para cuando no hay agua y jabón disponibles.

La OMS decidió no utilizar dos letras griegas: Nu y Xi. La primera porque su pronunciación es igual a new, que significa “nuevo” en inglés, y se quería evitar confusiones.

En el caso de Xi, se suprimió para evitar ligarlo a determinadas regiones geográficas (hace alusión al nombre del dirigente del partido comunista chino).

Sudáfrica tiene una tradición desde el inicio de la pandemia de realizar más análisis genómicos que muchos otros países. Estas dos variantes pudieron surgir en otros lugares, pero Sudáfrica las encontró dada su vigilancia genómica.

Por esta razón, los sudafricanos piden no estigmatizar a su país y no cerrarles fronteras, algo que ya han hecho varios países.

Irene Rodríguez

Irene Rodríguez

Periodista en la sección El País. Máster en Salud Pública con Énfasis en Gerencia de la Salud en la Universidad de Costa Rica. Ganó el Premio Nacional de Periodismo Científico del Conicit 2013-2014, el premio Health Systems Global 2018 y la mención honorífica al Premio Nacional de Periodismo de Ciencia, Tecnología e Innovación 2017-2018.

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