Irene Rodríguez. 2 octubre, 2016

El fumado pasivo podría ser aún más dañino de lo que se conocía: las sustancias tóxicas del cigarro pueden llegar a la sangre y pulmones de quienes ni siquiera perciben el humo del tabaco o su olor cuando alguien fuma a menos de 100 o 200 metros de distancia, aproximadamente.

Esto lo demostró un estudio de la Escuela de Medicina Monte Sinaí, en Nueva York (EE. UU.), que se practicó a más de 20.000 no fumadores.

Para ello, los científicos le pidieron a los participantes llenar un cuestionario para saber qué tan a menudo están expuestos al humo de segunda mano, si conviven con fumadores, o cuándo había sido la última vez que estuvieron alrededor de gente adicta al tabaco.

Luego, tomaron muestras de sangre y analizaron si había niveles de cotinina (una sustancia secundaria de la nicotina) en cada una de las personas no fumadoras. Estos niveles son marcadores de exposición al fumado.

Si alguien fuma cerca de las zonas de no fumado, el humo podría afectar a la gente, aunque no se perciba. | ARCHIVO/ IMAGEN CON FINES ILUSTRATIVOS
Si alguien fuma cerca de las zonas de no fumado, el humo podría afectar a la gente, aunque no se perciba. | ARCHIVO/ IMAGEN CON FINES ILUSTRATIVOS

Los investigadores hallaron un aumento de cotinina en todos los casos, incluso en personas que ni siquiera habían señalado haber estado cerca de fumadores por un buen tiempo.

“Los no fumadores se exponen al humo de segunda mano sin darse ni cuenta”, señaló Raja Flores, médico y coordinador del estudio.

Los daños. ¿Qué males puede causar la cotinina en el cuerpo? De acuerdo con el reporte publicado en la última edición de la revista Carcinogenesis, trabajos anteriores ya habían hablado sobre el impacto de esta sustancia en la salud humana.

“Los niveles más bajos de cotinina ya se han asociado anteriormente con 5,6 años de vida perdida, y los niveles más altos con 7,5 años menos de vida”, citó el documento.

Agregó que, además, “el aumento en los niveles de cotinina tiene relación demostrada con el cáncer de pulmón y otros tipos de este mal, así como con la enfermedad cardíaca, aunque nuestra investigación no probó un vínculo causal”.

Para los autores, estos hallazgos podrían derivar en nuevas regulaciones tendientes a proteger a quienes no fuman, pues la cotinina puede viajar a donde están los no fumadores.

Las nuevas leyes que proíiben el fumado en sitios públicos pueden ya haber tenido avances en esta materia; sin embargo, de acuerdo con los científicos, eso es algo que les queda pendiente para estudios futuros.

“Usar el nivel de cotinina para medir la exposición al humo de segunda mano tiene importantes implicaciones para la salud pública porque es probable que aumentar el alcance de los ambientes libres de humo reduzca los niveles de cotinina y, en última instancia, la muerte en la población”, aseguró Emanuela Taioli, parte del grupo investigador.

Entre los próximos proyectos de estos científicos figura el medir el impactos que ha habido en muertes y hospitalizaciones por efectos del tabaco, luego de las prohibiciones de fumado en espacios abiertos.