
Las mujeres padecen dolor crónico más exacerbado que los hombres debido a diferencias biológicas en el sistema inmunitario, según un estudio divulgado el viernes y publicado en la revista Science Immunology. El hallazgo abre la puerta a nuevos tratamientos y podría reducir el uso de analgésicos opioides, asociados a efectos secundarios y riesgo de adicción.
La investigación identificó un mecanismo biológico que explica la brecha. Geoffroy Laumet, de la Universidad Estatal de Michigan (MSU), indicó a la AFP que el dolor en mujeres fue subestimado en la práctica clínica. Señaló que los datos demostraron que la diferencia es real y no responde a una construcción social.
El dolor surge cuando las neuronas reaccionan ante estímulos como un golpe o una caída. En el caso del dolor crónico, la molestia persiste incluso con estimulación leve o inexistente. Las mujeres representan entre el 60% y el 70% de quienes lo sufren.
El equipo analizó el papel de células inmunitarias reguladas por hormonas conocidas como monocitos. Estas células influyen en la desaparición del dolor. Los investigadores observaron que los monocitos se comunican con las neuronas que perciben el dolor y luego producen interleucina 10 antiinflamatoria, conocida como IL-10, que desactiva las neuronas sensibles.
Aunque el estudio no buscó diferencias por sexo en un inicio, los datos mostraron que el dolor tardó más en desaparecer en las ratonas. Además, los monocitos productores de IL-10 resultaron menos activos en ellas.
Según los hallazgos, en los machos estas células mostraron mayor actividad debido a niveles más elevados de testosterona. Esta hormona sexual explicó la respuesta más eficiente frente al dolor.
Laumet consideró que la investigación puede mejorar el abordaje clínico del dolor. A largo plazo, planteó la posibilidad de estimular los monocitos para aumentar la producción de IL-10 y fortalecer la capacidad del organismo para resolver el dolor.
En el corto plazo, mencionó que la testosterona tópica podría convertirse en una alternativa para aliviar dolor localizado.
Elora Midavaine, investigadora de la Universidad de California en San Francisco que estudia dolor crónico y no participó en el estudio, afirmó que el trabajo aporta un matiz relevante sobre la relación entre hormonas y sistema inmunitario. Indicó que el enfoque se enmarca en un movimiento más amplio que integra neurociencia, inmunología y endocrinología. Señaló que estos avances pueden mejorar la comprensión del dolor crónico en mujeres.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de una agencia de noticias y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
