Irene Rodríguez. 14 enero
En el Hospital México, los bebés prematuros reciben cuidados con altas tecnologías que les permiten adaptarse a su entorno y mejorar su desarrollo mental y motor. Fotografía: Diana Méndez
En el Hospital México, los bebés prematuros reciben cuidados con altas tecnologías que les permiten adaptarse a su entorno y mejorar su desarrollo mental y motor. Fotografía: Diana Méndez

La temperatura es determinante en la supervivencia de un recién nacido. Médicos costarricenses utilizan técnicas que toman en cuenta este factor para estabilizar a bebés prematuros o para mejorar la sobrevida y el desarrollo de menores con asfixia.

Las diferentes técnicas se aplican según las necesidades de los niños, pues cada caso es diferente.

“Los primeros días son críticos para la vida, especialmente en quienes nacen muy antes de tiempo o quienes tienen algún tipo de problema congénito o enfermedad", destacó Róger González Varela, jefe a. i. de Neonatología del Hospital México.

Dentro de estas técnicas están “bolsas” o trajes especiales que suben la temperatura de los prematuros o máquinas que más bien “enfrían” a recién nacidos con asfixia y, entonces, al bajarles la temperatura 3 grados Celsius (°C), el tratamiento resulta más fácil.

Calor para el nacido antes de tiempo
Las bolsas o trajes plásticos llamados Neohelp se colocan en los recién nacidos prematuros para equilibrar su temperatura. Estos implementos son elaborados con un material especial (polietileno). Fotografía: Diana Méndez
Las bolsas o trajes plásticos llamados Neohelp se colocan en los recién nacidos prematuros para equilibrar su temperatura. Estos implementos son elaborados con un material especial (polietileno). Fotografía: Diana Méndez

Cuando un bebé está dentro del útero de su madre la temperatura a su alrededor es de cerca de 37°C, y cuando vienen al mundo la temperatura de una sala de partos puede estar entre 17° C y 18°C

Para los bebés prematuros (nacidos antes de las 37 semanas) el tener, de golpe, condiciones 20°C más frías complica la situación y en algunos casos pone en riesgo sus vidas.

Los bebés nacidos a término no tienen problemas para adaptar su temperatura interna a estas nuevas condiciones, pero en los prematuros sí es mucho más difícil.

A esto se le debe sumar que a niños que nacen muy antes de tiempo y con peso muy bajo (por debajo de los 1.000 gramos) muchas veces vienen con otras deficiencias (respiratorias, especialmente, ya que sus pulmones no están listos) que deben ser atendidas de inmediato.

El colocar a los bebés dentro de una “bolsa” o traje les da calor y protege su piel (que usualmente es muy frágil).

“Antes utilizábamos bolsas estilo ziplock a las que les hacíamos un hueco para colocar la cabeza del bebé, pero este tipo de bolsas no son estériles entonces no se pueden utilizar ni en salas ni en quirófanos”, expresó González.

Esto cambió en el Hospital México con la llegada del 2019. Desde la primera semana del año cuentan con trajes plásticos con forma de bolsa que son estériles.

Este dispositivo lleva como nombre Neohelp (ayuda para neonatos) y es creado con un material especial denominado polietileno.

“Una vez que el bebé nace, inmediatamente se le coloca dentro del a bolsa”, destacó el especialista.

Estos trajes disminuyen la pérdida de calor, permiten un contacto perfecto entre la piel y la capa interna, crean una barrera contra las corrientes de aire, permiten el paso de calor radiante de la incubadora al bebé, además son de un material suave, silencioso y transparente, explicó González.

Dichos dispositivos también poseen una capucha ajustable al tamaño de la cabeza del niño, que disminuye la pérdida de calor por radiación, lo que las hace más eficientes que el tradicional gorro tejido que permite el paso de aire.

Hipotermia inducida
El neonatólogo Róger González Varela explicó el funcionamiento del equipo de última tecnología para hipotermia. Con este se induce el enfriamiento del bebé para tratar asfixias. Fotografía: Diana Méndez
El neonatólogo Róger González Varela explicó el funcionamiento del equipo de última tecnología para hipotermia. Con este se induce el enfriamiento del bebé para tratar asfixias. Fotografía: Diana Méndez

Los prematuros no son los únicos que pueden presentar problemas en sus primeros días de nacidos. Las asfixias pueden verse en menores que nacieron a término y con un peso normal. Esta condición pone en riesgo su vida y su desarrollo.

En los últimos años, los hospitales a nivel internacional han descubierto que el bajar la temperatura de los menores en 3°C (y dejarlos en 33,5°C) los hace tener un más posibilidades de sobrevivir a una asfixia y de que su desarrollo mental y motor sea mejor.

“Esto provoca que el metabolismo sea llevado a un nivel mínimo, y con esto se disminuyen las lesiones celulares. Estudios internacionales han confirmado más sobrevida a 18 y 24 meses después del procedimiento y un mejor desarrollo”, destacó González.

Los menores con cuadros de asfixia se ven morados, no tienen respuesta a estímulos, su frecuencia cardíaca es baja, carecen de reflejos y no tienen tono muscular, por lo que deben ser sometidos inmediatamente a maniobras (intubarlos).

Desde hace unos cuatro años Costa Rica cuenta con equipo para bajar la temperatura a los menores, primero en el hospital Nacional de Niños y posteriormente en el Calderón Guardia y, a partir de la semana pasada, en el México.

González aseguró que este procedimiento solo puede ser utilizado en recién nacidos con al menos 36 semanas de gestación y cuyo peso al nacer fuera de al menos 1.800 gramos.

El tiempo para actuar es crítico, pues después de las seis horas no se registran beneficios.

El México estrenó este procedimiento el pasado jueves, con un niño nacido en Turrialba. Las máquinas del Hospital de Niños y del Calderón Guardia estaban siendo ocupadas y en el México ya estaban listos. No obstante fue un caso complicado.

“Tenía más complicaciones de las que nos imaginábamos, nos puso a estudiar, a analizar y a poner en práctica cada conocimiento”, apuntó González.

La terapia de frío tiene una duración de tres días y el bebé turrialbeño ya superó ese lapso. Ahora, poco a poco se le sube la temperatura para que sus signos vitales vayan llegando a la normalidad.

“Es tecnología que estamos agradecidos de tener, hace unos años niños así morían”, concluyó el neonatólogo.