La alta desecación de la vegetación, así como la baja humedad relativa en el ambiente y los fuertes vientos que soplan, elevan el riesgo de incendios forestales en el país.
Estos factores son especialmente críticos en los meses que usualmente reportan mayores temperaturas en el año, como lo son marzo y abril.
Por esa razón, los bomberos forestales piden a la ciudadanía abstenerse de realizar quemas de cualquier tipo en días de fuertes vientos, ya que estas pueden salirse de control.
En el primer trimestre del año, se reportan 117,5 hectáreas afectadas por el fuego, dentro de áreas silvestres protegidas.
El país se encuentra bajo la influencia del fenómeno El Niño, el cual exacerba las condiciones, ya de por sí secas , presentes en la vertiente del Pacífico y el Valle Central .
Aunque las condiciones naturales están dadas, la mayoría de los incendios forestales obedece a causas humanas.
El 98% de los siniestros, en 2015, fueron por vandalismo, quemas agrícolas y pastos, caza y cambio de uso del suelo (corta de vegetación para dar paso a áreas de pastos o agrícolas).
El otro 2% fue propiciado por la caída de rayos.
“Los incendios forestales se pueden evitar si se prescinde de acciones negligentes o premeditadas”, dijo Luis Diego Román, coordinador del Programa Nacional de Manejo del Fuego. Fotos: Mayela López