Por: Silvia Artavia.   20 junio, 2017
Las plantaciones de piña se ubicarían a seis kilómetros del humedal Térraba-Sierpe, donde yacen los cuatro sitios arqueológicos declarados patrimonio mundial por la Unesco.
Las plantaciones de piña se ubicarían a seis kilómetros del humedal Térraba-Sierpe, donde yacen los cuatro sitios arqueológicos declarados patrimonio mundial por la Unesco.

La empresa Pindeco no podrá limpiar el sector donde sembraría piña en Palmar Sur de Osa, ni realizar movimientos de tierra hasta que haya preparado una evaluación arqueológica exigida por el Museo Nacional.

Dicha disposición se desprende de un informe realizado por el Museo, a petición de la Secretaría Técnica Nacional Ambiental (Setena), que ordenó paralizar el proyecto hace dos meses, hasta que las partes involucradas cumplan con sus obligaciones.

La resolución N.° 956-2017 de la Secretaría, fechada el miércoles 17 de mayo, también ordenó a Pindeco a implementar una serie de medidas, entre ellas, colocar mojones en las 23 hectáreas de humedales donde se cultivaría la piña.

En cuanto al Museo Nacional, custodio de los vestigios arqueológicos que se albergan en el área del cultivo, debía realizar en un mes un informe que determinara las acciones a seguir por la empresa para operar sin afectar el patrimonio arqueológico del terreno. Tal informe es el que presentó este martes 20 de junio.

Además de recomendar no limpiar la zona, ni realizar movimientos de tierra, el ente cultural pide a Setena robustecer los mecanismos al otorgar la viabilidad ambiental a proyectos que excedan las 100 hectáreas en lugares con vulnerabilidad arqueológica, como ocurre en este caso.

Así lo comentó a La Nación Myrna Rojas, jefa del departamento de Antropología e Historia del Museo.

Tarea de la piñera

Una evaluación arqueológica es una revisión exhaustiva, y no solo visual, como se hizo inicialmente en las hectáreas donde se sembrará la piña.

Tal procedimiento implica hacer excavaciones de pozos, cortes de tierra, entre otras acciones, todas sustentadas por argumentos técnicos y científicos planteados por el arqueólogo de la piñera, aseguró Rojas.

Este profesional debe estar acreditado ante la Comisión Arqueológica Nacional, entidad que, además, aprobará la propuesta de evaluación que prepare la firma extranjera para operar responsablemente en el terreno en cuestión.

Desde al año anterior

Setena había otorgado la viabilidad ambiental a Del Monte, con su división de piña Pindeco, a finales del 2016 para que empezara en dos años la expansión agrícola en Finca Palmar Sur, en Palmar Sur de Osa, Puntarenas.

Se trata de un terreno de 602 hectáreas ubicado a seis kilómetros del humedal Térraba-Sierpe, donde yacen los cuatro sitios precolombinos declarados patrimonio de la humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) en el 2014.

Estos son los asentamientos cacicales Grijalba, Batambal, El Silencio y Finca 6.