Michelle Soto. 8 diciembre, 2016
Los manglares de Osa se encuentran incluidos en el área geográfica prioritaria establecida por el I Canje de Deuda con Naturaleza entre Costa Rica y Estados Unidos. | CATIE PARA LN
Los manglares de Osa se encuentran incluidos en el área geográfica prioritaria establecida por el I Canje de Deuda con Naturaleza entre Costa Rica y Estados Unidos. | CATIE PARA LN

Los alrededores del Parque Internacional La Amistad, ubicado en la zona sur del país, constituyen el área geográfica con más sitios amenazados, según un reciente estudio del Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (Catie).

La Amistad, como área geográfica (incluido el parque internacional), consta de 691.736 hectáreas y 82% de ellas están cubiertas por bosque natural.

Esta es la zona analizada por el Catie con menor proporción de tierras agropecuarias. Sin embargo y, a pesar de que La Amistad cuenta con un bosque continuo que abarca la mayoría de los parques nacionales y refugios del área, la conectividad se reduce en los alrededores del Parque Nacional Chirripó y esto constituye una amenaza a la biodiversidad.

Otros enemigos son los siguientes: uso y extracción de recursos naturales, cambio de uso del suelo, malas prácticas productivas, incendios forestales, construcción de infraestructura de forma incontrolada, introducción de especies invasoras y cambio climático.

“La Amistad, al ser el área más extensa, es también la más vulnerable”, comentó Christian Herrera, profesional del Catie y autor principal del estudio que rindió este resultado.

La investigación pretendía evaluar el estado de la conservación de los bosques a partir de su cobertura, composición, índice de paisaje, conectividad, riqueza de especies y análisis de amenazas. Para ello, el Catie desarrolló una herramienta que permitió identificar los lugares más vulnerables dentro de seis áreas geográficas.

En cuanto a cantidad de sitios amenazados, a La Amistad le siguen Tortuguero, en Caribe norte; Maquenque, en San Carlos; Osa; Nicoya, así como la zona noreste del volcán Rincón de la Vieja en Guanacaste.

Estado de la inversión. A partir de este análisis, los investigadores formularon una propuesta de monitoreo basada en indicadores ecológicos y sociales, para así conocer el impacto de los proyectos de conservación sobre estos bosques tropicales.

Esto, en razón del Primer Fondo de Canje de Deuda por Naturaleza entre Estados Unidos y Costa Rica, el cual ha invertido más de $2 millones desde el 2009.

El propósito del I Canje es financiar proyectos orientados a la conservación, mantenimiento y restauración de los bosques tropicales del país.

Por ello, se priorizan iniciativas en zonas de amortiguamiento de parques nacionales y refugios, así como en corredores biológicos dentro de las seis áreas geográficas prioritarias, a saber: Rincón de la Vieja, Nicoya, Maquenque, Tortuguero, La Amistad y Osa.

Por ello, el Instituto Nacional de Biodiversidad (INBio) –como entidad ejecutora del dinero– pidió al Catie una herramienta que provea “información certera sobre si sus inversiones están dando resultados positivos y pueda definir, bajo ciertos criterios, dónde es más necesaria la inversión, para así cumplir con su misión de promover la conservación de los bosques”, explicó Herrera al periódico La Nación.

Asimismo, el investigador detalló: “Consiste en un análisis de los proyectos ejecutados, pero también se analizan las capacidades de las instituciones que están adquiriendo estos fondos, porque puede ser que no tengan las capacidades administrativas y, por ello, sean deficientes a la hora de ejecutar el proyecto”.