La noche del 25 de abril, la Luna pasará frente a Régulus, una de las estrellas más brillantes del cielo, en un fenómeno visible desde Costa Rica. El evento, conocido como ocultación lunar, permitirá observar la desaparición y reaparición de la estrella durante más de una hora.
Según la Fundación Cientec, la ocultación iniciará a las 7:08 p. m., cuando la Luna se encuentre a una altitud de 84,8 grados. Régulus reaparecerá a las 8:13 p. m., a 78,5 grados sobre el horizonte. El fenómeno también será visible en varios países de Centroamérica, Suramérica y el este de Estados Unidos.
La particularidad del evento radica en su dinámica visual. La estrella se ocultará por el lado oscuro de la Luna y reaparecerá por el lado iluminado. Esta transición genera un contraste que facilita su observación incluso sin instrumentos especializados. Para ubicar el punto de reaparición, se sugiere usar como referencia la figura del “conejo” que algunas tradiciones identifican en la superficie lunar.
Régulus, también conocida como Alpha Leonis, es la estrella más brillante de la constelación de Leo y una de las más visibles a simple vista. Datos de Star Walk la ubican con una magnitud aparente de 1,4 y a una distancia de 79,3 años luz de la Tierra. Su alta luminosidad —más de 300 veces la del Sol— y su temperatura superficial superior a los 12.000 kelvin la convierten en un punto destacado del cielo nocturno.
Aunque desde la Tierra parece una sola estrella, Régulus es en realidad un sistema compuesto por cuatro estrellas organizadas en dos pares. La principal, visible sin telescopio, es una estrella azul de la secuencia principal. Sus compañeras solo pueden detectarse mediante observación avanzada o análisis espectroscópico, según información de Star Walk.
Más allá del espectáculo visual, la observación de ocultaciones permite a la astronomía medir con precisión posiciones y movimientos de cuerpos celestes. Para el público general, el fenómeno ofrece una referencia directa de la mecánica orbital y la relación aparente entre objetos en el cielo.
La visibilidad de Régulus se mantiene durante gran parte del año, con mejores condiciones entre marzo y mayo. Su ubicación dentro de la constelación de Leo y su integración en el llamado Triángulo de Primavera la convierten en un punto de referencia frecuente para la observación astronómica.
