![Ilustración de una supernova ultrabrillante vista a corta distancia (izq.) y de un magnetar, una estrella de neutrones con un campo magnético extremadamente intenso (der.) [Imagen con fines ilustrativos].](https://www.nacion.com/resizer/v2/OXWDBD6ZAFGOFMOVOO44KCLR6I.png?smart=true&auth=aa1b3bfa6e800170071e21673ec2fd3067426ac5490d8465942bbd5eee33059a&width=1920&height=1080)
Las supernovas ultrabrillantes figuran entre las explosiones más luminosas del universo. Algunas pueden superar por más de diez veces el brillo de una supernova común. Sin embargo, el mecanismo que produce esa enorme energía todavía genera debate.
Un estudio publicado este 11 de marzo en la revista Nature presenta nuevas observaciones que aportan evidencia directa sobre el motor que impulsa este tipo de explosiones. El trabajo analiza la supernova SN 2024afav y concluye que su luminosidad se explica por un magnetar —una estrella de neutrones extremadamente magnetizada— cuyo movimiento produce un efecto predicho por la relatividad general.
Las señales detectadas en la luz de la supernova apuntan a un fenómeno descrito por la relatividad general, conocido como efecto Lense–Thirring, en el que la rotación de un objeto compacto arrastra el espacio-tiempo a su alrededor.
Una señal inusual en la luz de la supernova
Las supernovas ultrabrillantes de tipo I suelen mostrar irregularidades en su brillo. Estos cambios aparecen como pequeñas elevaciones o variaciones en la curva de luz y todavía no tienen una explicación definitiva.
En el caso de SN 2024afav, los investigadores detectaron variaciones periódicas en la luminosidad cuyo intervalo se acorta con el tiempo. Este patrón, descrito en el estudio como una señal “chirp”, se observa como una serie de oscilaciones cada vez más rápidas en la curva de luz.
Según los autores, este comportamiento puede explicarse por la dinámica del objeto compacto que quedó en el centro de la explosión. En ese escenario, el sistema experimenta un movimiento de precesión, comparable al de un trompo que gira y empieza a inclinarse ligeramente mientras rota.
Observaciones detalladas de la explosión
El equipo realizó observaciones multibanda de alta cadencia, es decir, mediciones frecuentes del brillo en distintas longitudes de onda.
Los datos provienen de varios telescopios, entre ellos Las Cumbres Observatory, ATLAS y KeplerCam. Las observaciones siguieron la evolución de la supernova desde poco después de la explosión hasta aproximadamente 180 días posteriores.
La supernova SN 2024afav se encuentra a una distancia aproximada de 327 megapársecs y aparece desplazada del centro de su galaxia anfitriona, que es muy tenue en las imágenes.
Un magnetar en el centro
Los investigadores interpretan la señal observada como el resultado de un magnetar situado en el centro de los restos en expansión de la supernova.
En el modelo descrito en el artículo, el magnetar está rodeado por un disco de acreción formado por material que no logró escapar tras la explosión. Ese disco experimenta precesión Lense–Thirring, lo que genera modulaciones periódicas en la energía liberada.
A partir del análisis de la curva de luz, el estudio estima que el magnetar tiene:
- un periodo de rotación de 4,2 ± 0,2 milisegundos,
- y un campo magnético de (1,6 ± 0,1) × 10¹⁴ gauss.
Evidencia de un efecto relativista
El artículo señala que estas observaciones constituyen la primera evidencia del efecto Lense–Thirring en el entorno de un magnetar.
Los resultados también respaldan el modelo conocido como “spin-down del magnetar”, en el que la energía liberada por la pérdida gradual de rotación del objeto compacto alimenta la luminosidad de la supernova ultrabrillante.
Según el estudio, las modulaciones detectadas en la luz de SN 2024afav conectan directamente la dinámica del fenómeno con la evolución observada del brillo de la explosión.