
Un estudio internacional identificó una compleja red de hongos bajo alerces milenarios en Chile. El hallazgo aporta datos clave para la conservación de especies en peligro y el equilibrio de los ecosistemas.
En la cordillera costera del sur de Chile, un grupo de científicos detectó una red subterránea de hongos de alta complejidad bajo los alerces, árboles que figuran entre los más longevos del planeta. La investigación se publicó en la revista Biodiversity and Conservation.
El análisis se centró en el llamado Alerce Abuelo, un ejemplar con más de 2.400 años. Bajo sus raíces, los expertos hallaron cientos de especies de hongos. Este conjunto funciona como un “segundo genoma” que sostiene la vida del árbol.
Un ecosistema oculto bajo tierra
Los investigadores determinaron que los árboles de gran tamaño actúan como reservorios de biodiversidad en el subsuelo. En muestras tomadas bajo el Alerce Abuelo, identificaron al menos 361 tipos de hongos.
Esta cifra supera en 2,26 veces el promedio del resto del bosque. El dato evidencia una concentración excepcional de vida microscópica.
Los hongos cumplen una función esencial. En especial, los micorrícicos arbusculares establecen una relación directa con las raíces. Intercambian nutrientes como fósforo por carbono.
El estudio indicó que la diversidad de estos organismos aumenta con el tamaño y la edad del árbol. Esto sugiere que los alerces desarrollan comunidades microbianas adaptadas a lo largo del tiempo.
Suelos pobres impulsan mayor diversidad
Uno de los resultados más relevantes muestra una relación inversa entre el fósforo del suelo y la cantidad de hongos. En terrenos con menos nutrientes, la diversidad fúngica crece.
En la cordillera costera chilena predominan suelos ácidos y pobres. En ese entorno, los árboles dependen de los hongos simbióticos para sobrevivir.
Los científicos señalaron que esta condición impulsó una especialización evolutiva única. Los microorganismos permiten que los alerces accedan a nutrientes que de otra forma no estarían disponibles.
Además, estos hongos participan en el almacenamiento de carbono y en la regulación de nutrientes. Estas funciones resultan clave ante el cambio climático.
Riesgos para una especie en peligro
El alerce se encuentra catalogado como especie en peligro de extinción. Entre las amenazas figuran la destrucción de hábitat y los incendios forestales.
Los expertos advirtieron que la pérdida de estos árboles afecta también la biodiversidad del suelo. La desaparición de hongos rompe procesos esenciales para el bosque.
El estudio planteó la necesidad de incluir los organismos subterráneos en los planes de manejo forestal. También recomendó proteger árboles de gran diámetro para asegurar la regeneración natural.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
