
Un grupo de científicos internacionales detectó una reversión inusual en el campo magnético de la Vía Láctea. El hallazgo se basó en nuevos datos obtenidos con un radiotelescopio en Canadá. Los investigadores también desarrollaron un modelo tridimensional para explicar el fenómeno.
El trabajo se publicó este mes en las revistas The Astrophysical Journal y The Astrophysical Journal Supplement Series. Los artículos incluyen un conjunto completo de datos que podrá utilizar la comunidad astronómica mundial.
Desde hace décadas, la ciencia estudia estrellas y planetas para comprender la galaxia. Ahora, la atención se centró en un componente invisible pero esencial: el campo magnético galáctico.
La física Jo-Anne Brown, profesora del Departamento de Física y Astronomía de la Universidad de Calgary, lideró la investigación. La experta explicó que sin campo magnético la galaxia colapsaría por efecto de la gravedad. Agregó que es necesario conocer su estado actual para crear modelos que proyecten su evolución.
Para obtener la información, el equipo utilizó un nuevo radiotelescopio instalado en el Dominion Radio Astrophysical Observatory. El centro pertenece al Consejo Nacional de Investigación de Canadá y se ubica en Columbia Británica.
El equipo barrió el cielo del hemisferio norte en múltiples frecuencias de radio. Esa cobertura permitió detallar la estructura del campo magnético. Anna Ordog, autora principal del primer estudio, indicó que la amplitud de los datos facilitó observar aspectos finos de la estructura magnética.
Los registros forman parte del Global Magneto-Ionic Medium Survey (GMIMS). Se trata de un esfuerzo internacional que busca mapear el campo magnético de la Vía Láctea.
Los científicos midieron la rotación de Faraday para rastrear el campo magnético. Este fenómeno ocurre cuando ondas de radio atraviesan regiones con electrones y campos magnéticos. Esa interacción altera la señal.
Rebecca Booth, doctoranda y autora principal del segundo estudio, explicó que el efecto es comparable con la refracción de la luz en el agua. Indicó que en este caso la interacción involucra electrones y campos magnéticos en el espacio.
El análisis de esas variaciones permitió mapear la organización del campo magnético en amplias regiones de la galaxia.
El segundo estudio se enfocó en el Brazo de Sagitario. En esa zona el campo magnético sigue una dirección opuesta al resto de la galaxia.
Brown detalló que si se observara la galaxia desde arriba, el campo general giraría en sentido horario. Sin embargo, en el Brazo de Sagitario gira en sentido antihorario. La científica relató que al revisar nuevos datos detectaron que la reversión tenía una forma diagonal.
Con base en los datos de Ordog, Booth construyó un modelo tridimensional que explica esa inversión. Señaló que desde la Tierra la reversión se percibe como una diagonal, tal como muestran los registros.
Los resultados ofrecen una nueva perspectiva sobre la estructura magnética de la Vía Láctea. La información permitirá desarrollar modelos más precisos sobre la evolución galáctica.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
