Irene Rodríguez. 21 junio
Este es el cráneo de Junzi imperialis, descubierto en China. Fotografía: Samuel Turvey/ZSL
Este es el cráneo de Junzi imperialis, descubierto en China. Fotografía: Samuel Turvey/ZSL

Científicos de Inglaterra, Estados Unidos y China confirmaron un nuevo género de primates. El hallazgo se dio en el escenario menos esperado y, a partir del cráneo y una dentadura que estaban en la tumba de una mujer de la nobleza china.

Todo comenzó en el 2004, cuando una excavación dio con la tumba de este personaje, quien vivió hace 2.300 años y posiblemente era Lady Xia, la abuela del primer emperador chino.

Luego de años de análisis del cráneo y la dentadura, los investigadores llegaron a una conclusión: no solo se estaba ante una nueva especie para la ciencia, si no ante un género (grupo de especies) que no se había descrito antes en las investigaciones arqueológicas o biológicas.

Los científicos bautizaron a la especie que encontraron en la tumba como Junzi imperialis. Se trata de un género de gibones, primates que no tienen cola y que, entre otras cosas, poseen habilidades para saltar y para moverse de rama en rama, son muy sociables, pero a la vez muy territoriales.

Este género ya estaría extinto y sería la primera extinción después de la Era del Hielo. Además, podría ser la primera extinción producto de la actividad del Homo sapiens.

"El este del Asia fue hogar de una población desconocida, pero histórica, de homínidos. También, sería la primera pérdida de diversidad causada por la acción humana", detalla el documento, publicado este jueves en la revista Science.

¿Por qué la acción humana tiene que ver con su extinción? Para los investigadores, esto tiene que ver con el hecho de que el cráneo se haya encontrado precisamente en la tumba de una mujer de la nobleza china.

De acuerdo con el reporte, los gibones eran sumamente importantes en la historia china. Se consideraba que tenían características de nobleza y eran los acompañantes de personas de diferentes rangos "especiales" y las mascotas de los nobles. Por esta razón, estos simios eran muy comunes en las pinturas y cerámicas chinas.

El gibón de manos blancas, Hylobates lar, es
El gibón de manos blancas, Hylobates lar, es "primo", de la especie hallada en la tumba de la noble china. Fotografía: freeimages.com

En la nobleza, cuando una persona moría, su cuerpo se colocaba en una cámara junto con sus animales para que así, el difunto pudiera seguir disfrutando de su compañía por la eternidad.

El que los gibones tuvieran un "funeral en vida", muchas veces en edades fértiles, hizo que la especie se extinguiera poco a poco.

En la tumba de Lady Xia se hallaron esqueletos de leopardos, linces, osos negros y animales domésticos. ¿Por qué estas especies no están extintas? No todos los nobles tenían tantas mascotas, pero la más común y preciada era el gibón, por lo que siempre acompañaba a su dueño al "más allá".

Otra de las razones de la extinción pudo haber sido que, al dar paso a la agricultura, los bosques se destruyeran y esto dejara a estos gibones sin hogar y alimentación.

El estudio

Lo ideal hubiera sido que los investigadores analizaran el ADN del cráneo y la mandíbula, pero las autoridades chinas no los autorizaron para eso.

Entonces, los científicos midieron todas las dimensiones del cráneo y de la mandíbula y las compararon con las dimensiones de diferentes gibones.

Así vieron que las medidas eran completamente distintas a las de los otro cuatro géneros de gibones ya existentes.

"Yo no dudé por un momento que se tratara de una nueva especie, pero fue un impacto mayor saber que estábamos ante un nuevo género", dijo a la revista Science Samuel Turvey, coordinador de investigación.

Para Turvey y los otros participantes del estudio, este hallazgo anima a luchar contra la extinción de los otros géneros de gibones, que este momento están todos en riesgo.