![La Luna y Júpiter se alinean el 26 de marzo. El evento podrá observarse a simple vista al anochecer desde Costa Rica. [Imagen con fines ilustrativos]](https://www.nacion.com/resizer/v2/WMECYC65EJG75BV64LWKEJOUDU.jpg?smart=true&auth=d5ab922727eb19a6c5483dc6608f56f4c11b35e3e2318b8f4fa6a05539640801&width=1920&height=1286)
El mes de abril concentra una secuencia de alineaciones planetarias visibles que se desarrollan entre el amanecer y el atardecer. El fenómeno se desplegará en pocos días y combina desfiles de planetas con acercamientos aparentes en el cielo.
El 15 de abril marca el inicio de esta secuencia. Antes del amanecer, la Luna menguante aparecerá en el horizonte este y da paso a Mercurio, Marte y Saturno. Según la Fundación Cientec, los tres planetas emergen en cuestión de minutos, en un orden que se percibe con claridad mientras el cielo aún permanece oscuro.
El 18 de abril ocurre el punto más compacto del fenómeno. Cuatro planetas —Saturno, Marte, Mercurio y Neptuno— se agrupan en una región reducida del cielo. De acuerdo con Star Walk, la alineación será difícil de observar por su cercanía al Sol, lo que reduce el contraste con la luz del amanecer. Aun así, el hemisferio sur tendrá una ligera ventaja, ya que los planetas alcanzan mayor altura sobre el horizonte.
El calendario continúa el 19 de abril con un cambio de escenario. La Luna y Venus coinciden en el cielo vespertino hacia el oeste. Ambos destacan por su brillo y permanecen visibles durante aproximadamente una hora y media después de la puesta del Sol.
Un día después, el 20 de abril, Mercurio, Marte y Saturno alcanzan su mayor cercanía aparente en el cielo matutino. Esta conjunción múltiple exige condiciones específicas: un horizonte despejado hacia el este y observación temprana, ya que los planetas se mantienen bajos y desaparecen rápidamente con la salida del Sol.
Recomendaciones para observar el cielo
Las condiciones de observación inciden directamente en lo que se logra distinguir. Según el sitio especializado Space.com, el primer paso es permitir que la vista se adapte a la oscuridad durante al menos 15 minutos. La luz de pantallas o linternas reduce la capacidad de percibir objetos débiles.
El entorno también define la experiencia. Las zonas rurales ofrecen mayor contraste, mientras que en ciudad conviene ubicarse detrás de árboles o estructuras que bloqueen la luz artificial.
La preparación influye en la permanencia. Ropa adecuada a la temperatura y una posición cómoda facilitan sostener la observación sin interrupciones, sobre todo en eventos que requieren varios minutos de espera.