Conflictos

Rusia reafirma respaldo a Bielorrusia pese a escándalo de avión desviado

Nuevos elementos parecen indicar que la alerta de bomba, que las autoridades bielorrusas esgrimieron como excusa para justificar el desvío el domingo del vuelo Atenas– Vilna a Minsk, es una puesta en escena, como afirma la Unión Europea

Moscú. Rusia expresó este viernes su apoyo cada vez más fuerte a Bielorrusia y criticó con dureza las sanciones europeas contra su aliado, acusado por Occidente de haber desviado un avión para detener a un opositor.

Nuevos elementos parecen indicar que la alerta de bomba, que las autoridades bielorrusas esgrimieron como excusa para justificar el desvío el domingo del vuelo Atenas– Vilna a Minsk, es una puesta en escena, como afirma la Unión Europea (UE).

Sin embargo, el presidente bielorruso, Alexander Lukashenko, cuenta con el apoyo de Rusia y será recibido por su homólogo Vladimir Putin por la tarde.

La reunión, prevista desde hace tiempo, está centrada en la integración económica.

Para el ministerio ruso de Exteriores, Bielorrusia ha sido transparente en este caso. En cambio, acusa a los 27 miembros de la UE de tener un comportamiento “irresponsable que pone en peligro la seguridad de los pasajeros” al pedir a las compañías aéreas que eviten Bielorrusia, según afirmó la vocera del ministerio María Zajarova.

Esta decisión de la UE provocó la anulación de varios vuelos de Air France, mientras que Austrian Airlines anunció la cancelación de su vuelo de Viena a Moscú luego de que las autoridades rusas rechazaran un cambio de ruta para evitar el espacio aéreo bielorruso.

Algunos en Europa temen que se trate de medidas de represalia rusas, lo que el Kremlin negó, alegando motivos “técnicos”.

La autoridad aérea rusa Rossaviatsia explicó el retraso en la confirmación de los planes de vuelo por “el aumento de demandas de las compañías aéreas”.

Argumentos de defensa

En tanto, el presidente bielorruso rechazó esta semana las acusaciones de los países occidentales, que consideran que el avión fue desviado para detener al periodista disidente Román Protasévich.

Lukashenko defendió el desvío del avión como una acción legal “para proteger a su pueblo” de una supuesta amenaza de bomba en el avión y alegó que ignoraba que Protasévich se hallara a bordo.

Además, aseguró que las críticas no son más que un intento de sus adversarios por debilitar su mandato.

Moscú, por su parte, asegura no tener ningún motivo para dudar de las explicaciones de su aliado bielorruso.

No obstante, las sospechas de una puesta en escena han quedado reforzadas por dos elementos.

La empresa Proton Technologies basada en Suiza, que tiene la dirección de la cuenta electrónica desde donde se envió la amenaza de bomba, reveló que "dicho mensaje fue enviado después de que el avión fuera desviado".

El sitio Dossier.center publica por su lado una foto presentada como la de dicho correo, cuya hora de envío son las 9:57 GMT, pero la transcripción de las conversaciones entre el vuelo FR4978 y los controladores aéreos bielorrusos, publicada por Minsk, establece que el piloto fue informado de la amenaza a las 9:30 GMT y un minuto después se le recomendó aterrizar en la capital bielorrusa.

Las autoridades bielorrusas aseguraron que el aeropuerto de Minsk había recibido un mensaje electrónico firmado por el movimiento islamista Hamás informando de que había una bomba a bordo.

Investigación

La Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), con sede en Montreal, "decidió llevar a cabo una investigación sobre los hechos" ocurridos el 23 de mayo pasado y "subrayó la importancia de (...) comprender si algún Estado miembro de la OACI ha violado el derecho internacional de la aviación".

Protasévich, quien fue detenido en el aeropuerto de Minsk junto a su novia Sofía Sapega, fue visto por última vez en un video divulgado por las autoridades bielorrusas el lunes pasado, en el cual, supuestamente, admite haber ayudado a organizar disturbios masivos, un cargo que le podría acarrear 15 años de cárcel.

La madre del periodista opositor lanzó por su parte un emotivo llamamiento el jueves por la noche desde Varsovia

“Quiero que transmitan nuestra petición por el mundo, a los representantes de los gobiernos, a los dirigentes de la UE, a los dirigentes estadounidenses: grito, les suplico, ayúdenme a liberar a mi hijo”, declaró Natalia Protasévich.

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