AFP . 12 enero
Varias empresas anunciaron el límite a sus actividades con Donald Trump y sus empresas a raíz de la invasión del Capitolio, el pasado 6 de enero. Foto: AFP.
Varias empresas anunciaron el límite a sus actividades con Donald Trump y sus empresas a raíz de la invasión del Capitolio, el pasado 6 de enero. Foto: AFP.

Tras la invasión del Capitolio muchas grandes empresas, incluyendo algunos grandes bancos, decidieron cortar sus vínculos financieros con Donald Trump y sus partidarios.

Deutsche Bank decidió que no haría más negocios en el futuro con el presidente estadounidense y sus empresas, salvo para el reembolso de los más de $300 millones que debe a esa entidad bancaria.

Signature Bank comenzó a cerrar las cuentas personales del empresario devenido en presidente, que tenía $5,3 millones en ese establecimiento, según el último reporte oficial.

Muchas figuras del mundo de los negocios denunciaron rápidamente la violencia, del pasado 6 de enero, luego de que partidarios del mandatario ingresaran por la fuerza al Congreso.

El poderoso sindicato AFL-CIO, el inversor Nelson Peltz y la empresa Ben & Jerry's, pidieron incluso la renuncia del presidente.

Otras empresas decidieron ir más allá de las palabras.

La plataforma de venta en línea Shopify cerró páginas oficiales que venden artículos con su imagen.

El servicio de pago en línea Stripe decidió dejar de gestionar las transacciones de su sitio de campaña.

Previamente, Twitter lo suspendió de su plataforma de comunicación favorita al cerrar definitivamente su cuenta, y otras redes sociales como Facebook e Instagram suspendieron su perfil.

Otros volcaron sus posturas hacia los dirigentes políticos.

Varias firmas como la hotelero Marriott, la aseguradora Blue Cross Blue Shield y American Express indicaron que cesarían toda donación a los legisladores republicanos que se opusieron a validar los resultados de la elección presidencial, de noviembre del 2020, en la que ganó Joe Biden.

Otras grandes firmas como el banco JPMorgan Chase, el gigante de la informática Microsoft, la red social Facebook o el buscador Google decidieron suspender toda actividad de los Comités de Acción Política, tanto favorables a republicanos como a demócratas.

Estas entidades denominadas PAC recogen donaciones de empleados para enviarlas a los candidatos o partidos políticos elegidos por la empresa.

No es seguro que este distanciamiento entre el mundo de los negocios y los políticos se perpetúe.

Suspender la contribuciones a los legisladores que votaron contra la certificación de Biden el 6 de enero, “puede tener un impacto real al enviar el mensaje claro de que romper las normas democráticas y desinformar no será tolerado”, opinó Daniel Newman, cofundador de la organización MapLight, que estudia el financiamiento de partidos y responsables políticos.

Pero “hace falta más que una autoregulación de empresas para reparar nuestra democracia lesionada”, añadió, argumentando en favor de una reforma del financiamiento de la política y la transparencia gubernamental.

En JPMorgan Chase, la suspensión de las contribuciones al PAC fue decidida por “al menos seis meses”, mientras en Facebook lo será por “al menos tres meses”.

Estas empresas pueden de todos modos hacer contribuciones fuera de este mecanismo, a sus federaciones profesionales, por ejemplo, que pueden luego donar el dinero a determinados candidatos.