Hablemos de trail

Así viví el Reto Vertical Cronometrado Volcán Barva

​​“Cada mañana, en el África, una gacela se despierta; sabe que deberá correr más rápido que el león, o éste la matará. Cada mañana en el África, un león se despierta; sabe que deberá correr más rápido que la gacela, o morirá de hambre. Cada mañana, cuando sale el sol, y no importa si eres un león o una gacela, mejor será que te pongas a correr”

“¿Qué le parece probar una carrera más corta?” Me escribió un día Alfredo Sánchez. No me había inscrito a una competencia de menos de 21 km desde el 2018. “No es fácil. Son solo 8 km, pero tiene que subir 1.20 km en esa distancia, ¿qué me dice?”. Alfredo no sabía que ya estaba dispuesta a correr desde que dijo que no iba a ser fácil.

Cuando le conté a Dennis, mi entrenador, cuál sería la siguiente competencia, me aseguró que podría terminarla bien. Yo entreno para terminar bien; me gustan las carreras complicadas y técnicas para poder probarme que puedo. Quizás algún día no pueda, aunque espero estar muy lejos de ese día.

Durante tres domingos, subí desde Rancho Redondo hasta Prusia. Son 10 km (5 km en asfalto, 5 km en lastre y potreros). Cada domingo, me esforzaba por mejorar un poco. La primera vez demoré 1h 50’; la siguiente, 1h 30’; y la última, 1h 27’. Entrené en banda con inclinaciones entre 18° y 30°; una y otra vez. Me preparé haciendo ejercicios de resistencia sin parar, porque si me detenía alguien podría alcanzarme (a veces eres gacela). Aunque Dennis me ayudó, nunca haber estado en Barva, ni haber corrido en Heredia, podría ser complicado. No conocía el clima, yo cruzaba los dedos para que fuera un día frío.

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