Rocío Nieves. 18 febrero

“¿Qué le parece probar una carrera más corta?” Me escribió un día Alfredo Sánchez. No me había inscrito a una competencia de menos de 21 km desde el 2018. “No es fácil. Son solo 8 km, pero tiene que subir 1.20 km en esa distancia, ¿qué me dice?”. Alfredo no sabía que ya estaba dispuesta a correr desde que dijo que no iba a ser fácil.

Cuando le conté a Dennis, mi entrenador, cuál sería la siguiente competencia, me aseguró que podría terminarla bien. Yo entreno para terminar bien; me gustan las carreras complicadas y técnicas para poder probarme que puedo. Quizás algún día no pueda, aunque espero estar muy lejos de ese día.

Durante tres domingos, subí desde Rancho Redondo hasta Prusia. Son 10 km (5 km en asfalto, 5 km en lastre y potreros). Cada domingo, me esforzaba por mejorar un poco. La primera vez demoré 1h 50’; la siguiente, 1h 30’; y la última, 1h 27’. Entrené en banda con inclinaciones entre 18° y 30°; una y otra vez. Me preparé haciendo ejercicios de resistencia sin parar, porque si me detenía alguien podría alcanzarme (a veces eres gacela). Aunque Dennis me ayudó, nunca haber estado en Barva, ni haber corrido en Heredia, podría ser complicado. No conocía el clima, yo cruzaba los dedos para que fuera un día frío.

Son 5 km de asfalto, 3 km de lastre y senderos y 2.5 km de potreros. Se tiene que pedir permiso para cruzar por fincas privadas.
Son 5 km de asfalto, 3 km de lastre y senderos y 2.5 km de potreros. Se tiene que pedir permiso para cruzar por fincas privadas.

Llegué al punto de partida con Locos x el Trail. Nos recibió un cielo despejado. “Hoy va a tener competencia”, me dijo Paulo mientras me señalaba a Katelyn Tocci, Floribeth Pérez y Mónica Umaña, luego vi a Adriana Hernández y a Fanny Munguía. Sentí ese nudo en la panza. Pensé que nunca tendría oportunidad contra ellas.

Cuando las gatas del trail se juntan. Floribeth, Katelyn, Fanny. Foto: Diego Barrantes.
Cuando las gatas del trail se juntan. Floribeth, Katelyn, Fanny. Foto: Diego Barrantes.
En la salida del Reto Vertical Cronometrado. Foto: Organización del evento.
En la salida del Reto Vertical Cronometrado. Foto: Organización del evento.

Entonces hice lo que siempre hago cuando me asusto: converso conmigo.

-¿A qué le tienes miedo?

-A quedar de última, ni siquiera a perder contra ellas porque ¡son buenísimas!

-¿Cómo sabes que vas a perder cuando ni siquiera lo has intentado?

-Ya he conrrido con ellas antes, pero nunca contra ellas; y sus tiempos son bestiales.

-Antes… antes cuando no tenías experiencia. Ahora comes mejor, te hidratas mejor y no sobre entrenas. No te va a ir mal. No vas a quedar de última. Solo enfócate en subir (eres buena subiendo). Te gusta trepar, saca esa cabra loca que dicen que tienes dentro. No te detengas nunca, si no puedes correr, camina rápido; si no puedes caminar rápido, camina lento, pero no te detengas. Respira y sube. Y no olvides lo más importante: disfrútalo; abraza el dolor el cansancio y agradece sentirlo. ¿Cuántas veces te ha dolido no poder correr o entrenar porque estás lesionada? Ahora puedes ir con todo, avanza y sé feliz.

Faltaban 5 minutos para la salida. Me tope con amigos, abracé a todos, me sentí muy feliz de desearles lo mejor, y animarlos porque ahora estaba segura de que todo nos iba a ir bien.

Alfredo Sánchez, organizador de la carrera Reto Vertical Cronometrado, brinda la charla técnica antes de que inicie la carrera. Foto: Diego Barrantes.
Alfredo Sánchez, organizador de la carrera Reto Vertical Cronometrado, brinda la charla técnica antes de que inicie la carrera. Foto: Diego Barrantes.

Alfredo dio las indicaciones respectivas. Las señales eran naranjas y estarían a lo largo de todo el camino; no había quite, no podíamos perdernos. Un puesto de asistencia a mitad de camino (con hidratante y mucha comida). Un puesto con agua al coronar la meta. Todo fue estupendo.

Puse el reproductor en aleatorio: Depeche Mode, sería una carrera legendaria. Subí respirando y marcando mi propia cadencia, delante mío iban las máquinas. Yo iba marcando mis pasitos con el bajo de U2, Oasis, The Verve, Smashing Pumpkins, Franz Ferdinand. Veía mis pies al avanzar, escuchaba mi respiración cada tanto, ya no veía el pulsómetro porque no me quería asustar.

Una muchacha me pasó en el kilómetro 6. La vi, era Floribeth; la saludé. Pensé, si ella estaba acá, yo no iba tan mal. Podía dar un poquito más de lo más. ¿Qué eran 4 km? Desde ese momento no me despegué (a veces eres león). Me faltaba el aire, me dolían los glúteos, pero Flo no se me iba a escapar, cuando ella caminaba yo hacía power walk (aunque era más running walk). Cuando corría, yo trataba de seguirle el paso, no me detuve.

Adriana Hernández, Floribeth Pérez, Mónica Umaña, Fanny Munguía, Rocío Nieves. Foto: Ricardo Arce.
Adriana Hernández, Floribeth Pérez, Mónica Umaña, Fanny Munguía, Rocío Nieves. Foto: Ricardo Arce.

Apenas recuerdo los últimos metros luego de entrar al potrero, estoy segura de que llovía (el clima cambia cada 100 m). La inclinación desde que iniciamos es último tramo no era de 30°, puedo asegurar que era casi de 50°, si paraba, me podía ir para atrás. Levanté la cabeza y las vi. Katelyn, Fanny, Floribeth y Mónica allí a unos metros de mí, aún impulsándose. Yo a 50 m, empapada y con frío ¿lograría llegar? Estaba mareada, me faltaba el aire; cerré los ojos y avancé a gatas, agarrándome de todo lo que estaba a mi alcance. Había llegado hasta allí y no me iba a quedar sin pelear.

Crucé la meta y me tiré boca arriba en el pasto húmedo, afortunadamente no caí sobre boñiga. “¿Estás bien?”. Una voz me llegó desde lejos. No, no estaba bien, estaba temblando por ese último esfuerzo, temblaba de frío, y quería quedarme allí para siempre. “¿Estás bien?” De nuevo la voz; me levanté para asegurarme de que no era yo hablando conmigo misma de nuevo. Mónica estaba allí y me regaló una enorme sonrisa. Me dijo “¡Rocío, llegó! Segunda en la categoría y de cuarta en la general”. Si no me puse a llorar de la emoción fue porque estaba agotada, no me quedaban fuerzas. Le devolví una sonrisa cansada y me volví a quedar quieta un rato más.

El descenso fue muy agradable, yo no quería correr, Mónica tampoco…. Hablamos mucho, de esas conversaciones que quieres que nunca se terminen. Fue lo mejor de la competencia. Llegamos al puesto de control que apenas vi cuando subía y devoré frutas, pretzels y agua.

Primer puesto de asistencia a los 4 km. Foto: John Mejía Abarca.
Primer puesto de asistencia a los 4 km. Foto: John Mejía Abarca.

Al llegar a la línea de salida, me topé de nuevo con Flori, Diego, Luis, Adriana, Marianella, Pablo, Esteban, Raquel… Todos estaban allí felices, agotados y sonrientes; pero la fiesta continuaba: rifas, premios a los primeros lugares, ventas de comida y música. Fue una de las tantas mañanas hermosas pero fue muy especial para mí, porque no solo corrí con las grandes, competí contra ellas... o bueno finalmente contra mí misma.

Rocío Nieves, Floribeth Pérez, Mónica Umaña y Alfredo Sánchez (Foto: Luis Navarro)
Rocío Nieves, Floribeth Pérez, Mónica Umaña y Alfredo Sánchez (Foto: Luis Navarro)

Si quieren seguir mis historias sobre trail, saben que pueden seguirme en Instagram.

‘Avisos parroquiales’

1.- La segunda fecha del Trail Running VONEB - La Leyenda que se iba a realizar en Navarro del Muñeco este domingo (en Cartago) se reprograma para el 26 de abril. Esto porque las condiciones climáticas no permiten realizar el evento. Ante cualquier duda, les recomendamos escribirle a los organizadores del evento.

2.- Este 15 de marzo, Kaleb Chaves nos invita al fondo Los 6 cerros con distancias de 10, 15, y 30 km, con un nivel intermedio - avanzado. Para más información, comuníquense con él al 89282614.

Si están organizando un entreno o tienen un evento, escríbanme a rocio.nieves@nacion.com