Mercado de Valores, Emmanuel Agüero, gestor de Inversiones. 10 enero

El Fondo Monetario Internacional (FMI) recortó en octubre pasado las previsiones de crecimiento económico global de 3,2% a 3,0% en 2019 y de 3,5% a 3,4% para el 2020.

Ese resultado se explicó principalmente por el deterioro del ambiente de los negocios a causa de los efectos secundarios de la guerra comercial entre Estados Unidos y China, la incertidumbre política en Europa y los desequilibrios domésticos en los países emergentes.

Ese contexto ha desencadenado que los bancos centrales a nivel global hayan iniciado un proceso de disminución de tasas de interés, como fue la Reserva Federal al bajar las tasas de interés en 75 puntos base entre julio y octubre del presente año. Mientras que, en algunas economías avanzadas el espacio fiscal está dentro de los planes de política económica de los gobiernos.

Estos elementos internacionales generan un impacto sobre el panorama financiero de Costa Rica en dos direcciones opuestas.

En el frente positivo, la reducción de tasas de interés internacionales permite emitir eurobonos a un costo menor, generando una reducción en la futura carga relativa de intereses para el gobierno.

Esto es fundamental ya que se espera que para el 2019 cerca del 70% del déficit fiscal esté explicado por el gasto de interés, además, entregaría un mayor espacio presupuestario al Ministerio Hacienda para realizar emisiones locales a un costo más bajo.

Por otra parte, en el frente negativo la desaceleración global puede atenuar el ritmo de crecimiento de las exportaciones de Costa Rica. Si bien, su conexión con el panorama fiscal-financiero parece ser lejano, en realidad es bastante cercano, debido a que una desaceleración de la demanda externa también desacelera el crecimiento económico y, en consecuencia, el crecimiento de la carga tributaria.

Ante esa situación, el espacio presupuestario del Ministerio de Hacienda se ve afectado generando mayores necesidades de captación en el mercado local.

En conclusión, el comportamiento de los portafolios de inversión con títulos del gobierno no solo está ligado al contexto doméstico sino también al externo. Es por esa razón que el análisis de estrategia de inversión debe ser integral y fundamental para así monitorear todos los riesgos y oportunidades en un contexto de consolidación fiscal, como es el de Costa Rica.

Asimismo, estos elementos pueden impactar el consumo de los hogares.

Primero, menores tasas de interés incentivan el crédito siempre y cuando exista un optimismo hacia la compra de bienes duraderos (por ejemplo, compra de casa, vehículos, electrodomésticos…).

Segundo, menores tasas de crecimiento implican que el ingreso disponible de los hogares crecerá un ritmo menor y esto genera que el consumo sea más moderado.